Altea, la cúpula del Mediterráneo, el paraíso de los artistas

El pueblo de Altea está situado en la comarca alicantina de la Marina Baixa y forma parte de la llamada Costa Blanca. La punta del Albir y el morro Toix cierran el entorno marítimo alteano. Altea es un precioso pueblo costero que nos ofrece mar, buen tiempo y cultura a partes iguales.

Al norte, destaca la sierra Bernia, cuyo recortado perfil llega a 1.129 m. en su cumbre más alta. Altea es una protegida de este monte. Como escudo de sólida roca, impide que penetren en la bahía los fríos vientos e influencias del exterior, creando un  mágico microclima. El río Algar, o río de la Salud, como se denominaba antiguamente por la calidad de sus aguas, cruza el término de NO a SO y desemboca cerca del núcleo de la villa.

Al parecer, el nombre de Altea provendría del griego Altahia, que significa “yo curo”. Se han encontrado vestigios en el término de íberos y romanos. Durante la última fase del dominio musulmán, Altea perteneció a la taifa de Denia. Fue conquistada en 1244 por Jaime I de Aragón y repoblada con cristianos, obteniendo carta puebla en 1279.

El siglo XVIII marcó un auge agrícola, pesquero, comercial y demográfico, acabándose el siglo con 5.000 habitantes. Durante el siglo XIX la vida oficial y comercial se transladó hacia el núcleo urbano próximo al mar. Hoy en día, el núcleo urbano tiene tres partes diferenciadas: la  zona costera, con su largo paseo donde se puede disfrutar de sus agradables terrazas, la  zona comercial, alrededor del Ayuntamiento de Altea y por último, la zona del  Casco Antiguo, donde lo ideal es perderse por su calles y disfrutar de sus miradores e impregnarse del ambiente del lugar.

A lo largo de los 8 Km. de costa, Altea ofrece una  maravillosa diversificación de playas, calas y acantilados. El impresionante Morro de Toix, cierra la bahía por la zona Norte. Deslizándose hacia el Sur, la Playa del Mascarat y las calas de la Barreta y La Solsida semi-salvajes y de finos cantos rodados, invitan a sumergirse en sus cristalinas aguas. Siguen la de La Olla, frente a la Isla, la amplia y tranquila de Cap Negret, en la desembocadura del Río Algar y la céntrica de la Roda, con Bandera Azul y servicios de parking, tiendas, bares, restaurantes… etc. Finalmente, después del Puerto pesquero y Club Náutico, se abre la amplia Playa de Cap Blanch, también con fácil aparcamiento y zona de restaurantes que limitando con la Playa del Albir pone fin al término municipal de Altea.

Altea ha sido conocida durante años como el paraíso de los artistas, ya que aquí han buscado refugio poetas, cantantes, pintores, escultores y ceramistas venidos de todos los rincones del mundo como Eberhard Schlotter o españoles tan conocidos como Rafael Alberti o Vicente Blasco Ibáñez Francisco. Sus calles descienden lentamente hacia el mar, y las pequeñas casas, encaladas desde su construcción, hacen de ella un lugar óptimo para el descanso vacacional, así como para el retiro de muchos jubilados que han encontrado en Altea un verdadero paraíso.

Altea cuenta con el honor de ser una de las localidades más bonitas de la Costa Blanca, y de España en general. Entre los monumentos a visitar, destacamos:  la Iglesia Monasterio Carmelitas Descalzas, la Torre de la Galera (declarada Bien de Interés Cultural), la Iglesia parroquial de Nª Sra. del Consuelo (es la más conocida, gracias a sus dos cúpulas llamadas “la cúpula del Mediterráneo” por su belleza y esplendor).

Junto a la Iglesia del Consuelo se encuentra el pueblo antiguo, popularmente conocido como el Fornet. Ésta es, una de las zonas más bonitas de la ciudad de Altea. Podremos disfrutar de los numerosos miradores que se encuentran, ya que se sitúa en lo alto de una colina, así como, poder disfrutar de una agradable velada cenando en uno de los tantos restaurantes, que aquí se encuentran o simplemente tomarse una copa disfrutando de la cultura de pueblo pesquero, que tan bien conserva Altea con sus casas blancas, sus flores y sus calles empedradas.

Por último, en el Palacio de Altea (Centro cultural y de Congresos) es lugar de exposiciones, conciertos y otras muestras de cultura en cualquiera de sus expresiones.

Cómo llegar
La situación de Altea, a 50Km. de Alicante, 10Km. de Benidorm y a 130Km. de Valencia le proporciona fáciles accesos. En coche, se puede optar por la N332 o por la AP-7, en la salida 64. Los aeropuertos de El Altet, a 57 Km. y el de Manises, a 140Km. la comunican con el resto del mundo.

Dónde alojarse
Hotel Meliá Altea Hills
Urbanización ”Altea Hills” Carretera N-332Km.163,5
Tfno.: 966881006

Gastronomía
Cuando se habla de “gastronomía alteana” entran en juego los cinco sentidos, no en vano, Altea ha sido un pueblo que ha mimado con gusto y con cariño sus tierras y su mar. El fruto de ese trabajo se ve recompensado día a día con los mismos ingredientes pero siempre innovando.

Arroces, pescado y los productos de la feraz huerta alteana, constituyen la base de la gastronomía en Altea. En menor medida, las carnes.

Más información
Excmo. Ayuntamiento de Altea
Pza. de José María Planelles, 1 – 03590 Altea (Alicante)
Tel.: 96 584 13 00

Nuestro agradecimiento al Excmo. Ayuntamiento de Altea