Los mejores edificios religiosos de Soria

Soria, sucedida y barbacana, la tierra escrita con plumas de Bécquer, Machado, Gerardo Diego o Unamuno, autoras de una cartografía literaria que recorrer en cuerpo y letra por una ruta multiplicada. Es así como la herencia poética se vuelve aquí paisaje. En este viaje que ahora contamos, intentamos recoger en nuestro cuaderno de viaje los mejores edificios religiosos de Soria, labor harto complicada y absolutamente subjetiva.

La ciudad de Soria es la capital de la provincia con el mismo nombre. Se localiza en el curso alto del río Duero, en la Meseta Norte, en el extremo oriental de la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Limita al norte con La Rioja, al este con Aragón (provincia de Zaragoza), al sur con Castilla la Mancha (provincia de Guadalajara) y al oeste con las provincias de Segovia y Burgos. Es la segunda capital situada a mayor altura de España, a 1063 metros sobre el nivel del mar. Este pequeño resumen nos pone en antecedentes de lo que en este reportaje queremos contar, un recorrido por lo que a nuestro juicio son los mejores edificios religiosos sorianos y quizá españoles.

Los mejores edificios religiosos de Soria: Iglesia de Santo Domingo. La Biblia en piedra

Templo románico de finales del XII, en la actualidad Convento de Clarisas. La fachada, con arcos ciegos en los laterales, está presidida por un gran rosetón. La portada narra escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, mientras que los capiteles de las jambas presentan el Génesis; el tímpano un Pantocrátor y las cuatro arquivoltas los veinticuatro ancianos músicos del Apocalipsis, la Matanza de los Inocentes y el Nacimiento, Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

La esposa de Alfonso VIII, posible mecenas de la obra, era Leonor de Plantagenet, hija de los reyes ingleses Enrique II y Leonor de Aquitania y hermana de Ricardo Corazón de León y Juan sin Tierra.

De la primitiva iglesia en honor a Santo Tomé solo quedan algunos tramos. Este templo se derruyó parcialmente y a finales del siglo XII se construyó otro más grande. En el siglo XVI se reformó gran parte de la iglesia y se fundó anejo un convento de dominicos que la rebautizaron como iglesia de Santo Domingo. En 1853 ocupan el edificio la Comunidad de Hermanas Clarisas, actuales moradoras.

El templo tiene planta de cruz latina, con tres naves siendo más grande la central y cubierta por bóveda de cañón apuntado y las laterales más bajas, con bóveda de medio cañón. Destaca sobre todo la fachada. Tiene forma de frontón triangular coronado por una cruz florenzada, con un gran rosetón central y filas de arcos ciegos en los laterales. En las jambas de la entrada los capiteles están decorados con escenas bíblicas del Génesis y de la vida de Cristo. En el tímpano, aparece Dios sedente con el Niño en sus piernas, cuatro ángeles portando los símbolos de los evangelistas, el profeta Isaías y la Virgen María. La riqueza de las arquivoltas la convierten en unas de las más alabadas del románico español. La 1ª representa los 24 ancianos músicos del Apocalipsis, la 2ª la Matanza de los inocentes, la 3ª escenas del nacimiento y vida de Jesús y la 4ª la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Los mejores edificios religiosos de Soria:Iglesia de San Juan de Rabanera. La esbeltez del románico soriano tardío

De estilo románico tardío y excelente factura, esta bella iglesia posee planta de cruz latina. Declarada Monumento Nacional, destaca su ábside, considerado por algunos estudiosos el de más bella disposición de la Península, con la peculiaridad de tener solo dos vanos, y la portada, procedente del templo de San Nicolás, hoy en ruinas. Su interesante interior alberga sendos Cristos, uno gótico y otro barroco.

Debe su nombre a la procedencia de las gentes que en el siglo XII, se instalaron en este lugar para repoblar Soria, fundado así uno de los 35 barrios que tuvo la ciudad. Fue declarada Monumento Nacional en 1924. El edificio tiene planta de cruz latina, con una sola nave, crucero, capilla mayor y ábside de planta semicircular. La entrada principal está a los pies, y está formada por arco de medio punto abocinado de cuatro arquivoltas que se apoyan en capiteles decorados con escenas de la vida de Cristo en un lado y de los milagros de San Nicolás en el otro, el cual vuelve a aparecer en el tímpano, vestido de obispo. El ábside, en el que se abren tan solo dos ventanas con decoración festoneada de influencia bizantina, es digno de resaltar. En el interior, el crucero se cubre con cúpula semiesférica de tipo bizantino sobre cuatro trompas cónicas. Destacan dos Crucificados uno gótico de finales del siglo XIII y otro atribuido a la escuela de Manuel Pereira de mediados del XVII.

Los mejores edificios religiosos de Soria: Claustro de San Juan de Duero. Sinfonía de arcos y culturas en piedra

Construido entre los siglos XII y XIII, el antiguo Monasterio Hospitalario de San Juan de Jerusalén alberga uno de los claustros más singulares del arte Románico. La combinación de diferentes arquerías, así como la mezcla de estilos de esta construcción mudéjar con influencias sicilianas, hacen de él un espacio único. En su interior destacan los dos templetes de la cabecera, de resonancias orientales y generosa decoración.

En el siglo XII la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén se instaló aquí reformando una pequeña iglesia románica que ya existía y levantando el resto del monasterio. Tras muchos años de abandono, en 1882 fue declarado Monumento nacional y años después se convirtió en un anexo del Museo Numantino.

El claustro, de principios del siglo XIII, es la única dependencia monacal que queda y uno de los más originales del románico español por la variedad e influencias de su arquitectura: trazas románicas, arcos apuntados tendentes a la herradura, arcos que se entrelazan y otros secantes. Los chaflanes, con clara influencia árabe, están rematados con arcos califales. No mantiene la techumbre, lo que aún le otorga más originalidad.

El templo, de una sola nave, bóveda de horno en el ábside y de cañón apuntado en el presbiterio. Delante de éste hay dos templetes, el de la derecha con cúpula piramidal y el de la izquierda con cúpula semiesférica y ambos con claras influencias orientales e interesantes capiteles con escenas bíblicas y seres fantásticos.

Los mejores edificios religiosos de Soria: Claustro y Concatedral de San Pedro. Camino de meditación entre figuras románicas

Compartiendo sede episcopal con El Burgo de Osma, la Concatedral gótica de San Pedro es la gran –y bella– desconocida del patrimonio soriano. Fue erigida en el siglo XVI sobre la anterior colegiata, y en el exterior destaca la portada sur, de estilo plateresco. El interior, de planta salón, consta de cinco naves con bóvedas estrelladas sobre grandes pilares, y alberga un interesante Retablo Mayor de Francisco del Río

Sin duda, la gran joya de San Pedro es su claustro. De mediados del XII y Monumento Nacional, este patio románico de influencias de Silos conserva tres de sus galerías, con arcos de medio punto sobre dobles columnillas que descansan en un podio corrido. Sus capiteles de arenisca forman un universo de animales fantásticos, alegorías y escenas bíblicas. Destacan la puerta del antiguo Refectorio y la entrada a la Sala Capitular, con arco de medio punto lobulado.

En siglo XII, sobre un primitivo templo se levantó una iglesia colosal con claustro y dependencias anexas, que sería la joya del románico soriano. Aquí pasarían a vivir canónigos regulares bajo la orden de San Agustín. En el siglo XVI el desmoronamiento de la torre y del cimborrio románico precipitó la construcción del nuevo edificio conservando tres lados del claustro románico y eliminando la panda sur.

El Claustro se construyó a mediados del siglo XII con evidentes influjos de Santo Domingo de Silos. Es de sillería arenisca, conserva tres de sus galerías medievales con arcos de medio punto sobre dobles columnillas, descansan sobre un podio corrido y tienen capiteles historiados con formas vegetales, animales, bestias, alegorías y escenas de la Biblia. Destacan la puerta de entrada del antiguo refectorio en el muro norte, la entrada a la Sala Capitular con un arco de medio punto lobulado; a los lados de la puerta de acceso se disponen dos arcos de medio punto con arquivoltas y varias tumbas que se disponen a lo largo del claustro y de posible origen Real. Fue declarado Monumento Nacional en 1929.

En el siglo XII, tras la repoblación creció rápidamente el vecindario lo que movió al obispo de Osma a elevar la parroquia de San Pedro a la categoría de Colegiata, con lo que la dotó un Cabildo de curas que vivieron en el monasterio construido al efecto en la parte norte del edificio. A principios del siglo XVI se desmoronó la torre y gran parte de la techumbre y aunque se pidió cambiar de sitio el templo, se reconstruyó en ese mismo lugar en estilo gótico. Fue elevada a concatedral en 1959 manteniéndose la capital eclesial de la diócesis en el Burgo de Osma.

En el exterior destaca la portada sur, de estilo plateresco. El interior es de planta salón, de 5 naves cubiertas con bóvedas estrelladas sobre enormes pilares cilíndricos. El retablo mayor de talla es obra de Francisco del Río del siglo XVI narrando episodios de la vida de San Pedro. De las capillas destacan la dedicada al patrono San Saturio, construida sobre la antigua sala capitular y la de San Nicolás, con retablo procedente de la desaparecida iglesia de Santa Clara.

Los mejores edificios religiosos de Soria: San Saturio. Donde arte y naturaleza se funden

Construida sobre la gruta en la que la según la tradición viviera en el S.VI el noble Saturio, esta ermita conforma la imagen más emblemática de Soria. No sólo por cobijar a su patrón, sino por fusionar a orillas del Duero arte y naturaleza. El templo del XVII, al final del machadiano Paseo desde San Polo, consta de capilla rupestre, varias salas e iglesia de planta octogonal, con retablo barroco y frescos.

Cuenta la tradición que en el siglo VI el noble soriano Saturio repartió sus riquezas entre los pobres y marchó a vivir a unas cuevas junto al Duero. Su recuerdo no se perdió y en el último cuarto del siglo XVI se encuentran sus restos y creció la devoción hacia el eremita hasta el punto de construir un templo en su honor y nombrarlo patrón de la ciudad. Por último, el año 1698 la ciudad acordó reedificar una iglesia de nueva planta con el concierto de todos los vecinos.

El conjunto está formado por unas grutas naturales sobre las que se construyó un edificio dedicado a uso religioso. Algunas salas son la de los Heros, la capilla rupestre dedicado a San Miguel, la del Cabildo o del Ayuntamiento. La iglesia es de planta central octogonal. El altar barroco, profusamente decorado, cobija un busto relicario del santo con sus restos. Bóveda cúpula y muros están adornados con frescos, del pintor soriano Juan Zapata Ferrer. En las paredes pasajes de la vida del Santo y en la cúpula, aparecen los principales anacoretas de la Cristiandad.

Los mejores edificios religiosos de Soria: San Polo. Ecos templarios y literarios

De supuesto origen templario y fundado en el S.XIII, el monasterio estaría habitado hasta 1312, cuando la Orden del Temple fuera suprimida y sus propiedades pasaran a manos de la corona. Hoy vivienda particular, del antiguo cenobio sólo queda la iglesia, que es atravesada mediante un túnel por el camino a San Saturio. Bécquer, Machado y Gerardo Diego se inspiraron en este lugar, uno de los más emblemáticos de la cartografía literaria.

La historia cuenta que este convento de supuesto origen templario se fundó bajo el reinado de Alfonso el Batallador. Se supone habitado hasta 1.312, año en el cual la Orden del Temple fue suprimida y todas estas propiedades pasaron a manos del rey que posteriormente debió venderlas a algunos nobles. Hasta el año 1756 estuvo este lugar en pleitos hasta que en esa fecha se dictó sentencia final a favor de un noble que lo adquirió. Actualmente es una vivienda particular.

De lo que antiguamente fue el convento solo nos queda la iglesia atravesada en el camino que conduce hasta la ermita de San Saturio, por lo que se habilitó un pequeño túnel para el paso, con arcos apuntados abiertos al norte y al sur y adornados con perlas entre dos molduras. La construcción era de una sola nave con la cabecera plana y cubierta con bóveda de crucería, rasgo que indica su estilo románico evolucionado.

Aquí se desarrollan las hermosas y terroríficas leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer “El Rayo de Luna” y “El Monte de las Ánimas”. También inspiró el lugar y el paseo que aquí nace a Gerardo Diego y por supuesto a Antonio Machado.

Los mejores edificios religiosos de Soria: Iglesia de Nuestra Señora de la Mayor. Testigo de la alegría y la pena de Machado

Edificada sobre la románica iglesia de San Gil, del antiguo templo conserva la portada, parte de la torre, el absidiolo del lado de la epístola y un sepulcro. Muy reformada, consta de tres naves, destacando su Retablo Mayor del XVI, obra de Francisco de Ágreda con influencias de Juan de Juni. La portada está compuesta por tres arquivoltas abocinadas sobre capiteles decorados.

Fue construida sobre la románica iglesia de san Gil del S. XII de la que se conservan la portada, el absidiolo del lado de la epístola, un sepulcro y parte de la torre. En el siglo XVI se reunía aquí el Cabildo mientras se realizaban obras en la Colegiata rebautizándose con el nombre de Nuestra Señora de La Mayor. En ese siglo fue reconstruida buena parte del templo aunque la gran transformación llegó en el siglo XIX, cuando amenazando ruina se reformaron las tres naves.

La portada, en el muro sur, esta compuesta por tres arquivoltas abocinadas sobre capiteles decorados. El interior dispone de tres naves, cubriéndose las laterales con bóveda de cañón y la central de crucería. Destaca sobre el resto el retablo mayor obra de Francisco de Ágreda (1.571) con influencias de Juan de Juni. La torre es también del edificio primitivo, de planta cuadrada y escasa altura.

Los mejores edificios religiosos de Soria: Iglesia del Espino. La patrona de la ciudad guardiana del sueño eterno de Leonor

Erigida en el S. XIV sobre un antiguo templo, el actual edificio, hoy dedicado a la patrona de la ciudad, es el resultado de la profunda remodelación llevada a cabo en el XVI, cuando se añadieron las capillas que hacen las veces de naves laterales. Utilizada en el XIX como cuartel general de las tropas francesas, está adosada al cementerio, donde descansan los restos de la que fuera esposa de Machado. Un olmo en el atrio hace alusión a uno de sus versos más célebres.

En las inmediaciones de este lugar se levantaban varias iglesias románicas como la de Santiago, San Martín de la Cuesta y Santa María de Covaleda sobre la que a mediados del siglo XIV ya se había erigido el templo actual. En el siglo XVI sufrió una remodelación total añadiendo las capillas que funcionan como naves laterales. En 1690 la Virgen del Espino es nombrada patrona de Soria. En el siglo XIX los franceses ocuparon el interior de esta iglesia para convertirla en cuartel general de sus tropas. A mediados del siglo XX un terrible incendio destruye el retablo y la imagen titular original, mostrándose desde entonces la capilla mayor tal y como fue concebida en el siglo XVI para ser contemplada.

Su planta la componen una nave central y en cada lado de ésta tres capillas que, por estar abiertas, semejan en sí juntas otras dos naves laterales. La capilla mayor tiene forma pentagonal y tiene un retablo plateresco labrado en piedra que cobija una talla moderna de la Virgen del Espino con el niño en el camarín donde estuvo una antigua Virgen negra. A los pies un amplio coro.

Los restos de la joven esposa de Antonio Machado, Leonor Izquierdo reposan en una tumba del cementerio junto al muro de la iglesia. El olmo en el atrio del Espino también tiene relación con el poeta, pues a él está dedicado uno de sus poemas más conocidos.

Nuestro agradecimiento al Exco. Ayuntamiento de Soria.