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El emplazamiento histórico de esta villa de Allariz tuvo lugar en un cerro rocoso que domina el paso sobre el río Amoia. En este cerro se establecieron fortificaciones castreñas y su importancia se acrecentó con la romanización, siendo probablemente una importante fortaleza. Importantes restos arqueológicos dan constancia de esta época, como el puente romano, lugar que no debemos dejar de visitar. Desde él podemos seguir el curso del río Amoia en un paseo tranquilo que nos llenará de paz y sosiego. Este amplio valle es uno de los puntos de encuentro con el visitante ocasional con el vecino de toda la vida.
La villa de Allariz ha sido desde tiempos de la Edad Media, lugar de descanso para la nobleza española, no obstante fue señorío de los condes de Benavente y, por herencia de éstos, de los marqueses de Viana y Malpica. Con el tiempo la villa se convirtió en solar de linajes ilustres, que se hicieron construir notables mansiones. Mansiones que forman parte del patrimonio artístico de Allariz. 
Allariz.
El patrimonio artístico es muy amplio: la iglesia románica de Santiago y el
Real Monasterio de Santa Clara (que conserva un precioso claustro barroco). La iglesia de San Pedro y las plazas de San Lorenzo y de la Villa. Ya fuera del casco urbano, cabe destacar, la iglesia parroquial de San Estevo, Casas y balcón de Amoeiro, la iglesia de Santa María de Vilanova y, sobre todo, la iglesia de Santa María de Aguas Santas, románica de finales del siglo XII (planta basilical de tres naves, interesante fachada principal y retablo ojival con diversas escenas de la Pasión y de la vida de Santa Marina.

Santa Clara.
A parte del interés meramente artístico, Allariz es el lugar idóneo para los amantes de los
caminos rurales. Podemos también disfrutar de la pesca fluvial, pues Allariz cuenta con un coto fluvial en el río Arnoia, desde Ponte Meire a Ponte Briñao, donde las truchas son abundantes. El río Amoia es desde luego el referente de esta villa y a ambos márgenes del mismo a su paso por la capital municipal, se han creado centros de ocio y recreo.
Las fiestas populares también han contribuido a dar un mayor atractivo turístico a Allariz. La "Boi de Corpus" muestra características claramente singulares. El día comienza a las siete de la manana, hora en la que todos los alaricanos desayunan, siempre fuera de casa, callos a la gallega. La fiesta continúa con "a corrida do boi" para la cual se utiliza un buey de labranza, al que se ata una cuerda entre los cuernos y se suelta por las calles dos horas por la mañana y otras dos por la tarde. Además, el programa de "A festa do Boi" cuenta con numerosas actuaciones y exposiciones al aire libre: tamboradas, teatro, folklore, etc.

La Fiesta del Boi (buey).
Entre las romerías más destacadas están: la de Santa Mariña de Augas Santas, el día 18 de julio, en la que al agua de lluvia concentrada en una roca "Baño de Santa Mariña" se le atribuyen propiedades curativas para el reumatismo y enfermedades de oídos; y la romería de Nuestra Señora do Vilar de Flores en Espiñeiros, del 14 al 16 de agosto. Para los amantes de las fiestas gastronómicas, los días 15 y 16 de agosto, tiene lugar la celebre "Festa Popular da Empanada" en Allariz.

Iglesia de San Benito.
Por supuesto, no nos queremos olvidar de la gastronomía. La amabilidad y el gusto por la buena mesa son detalles que no nos pasarán por alto. Medalla de oro para los postres, destacando la Tarta Real, los almendrados, las almendras de pico y las rosquillas, sin olvidar los licores y chocolates.
También podemos visitar alguna fábrica donde se trate
el lino. El lino es la principal ocupación agrícola artesanal con más de 50 talleres
esparcidos a lo largo del paisaje. Sin olvidarnos del curtido del cuero, principal sector
industrial de la comarca junto con la cerámica hasta principios de los años setenta. Hoy
en día, el turismo es la principal fuente de ingresos para la villa. Y ya sabemos por
qué.
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