Tudela, susto de arte.
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Tudela, capital de la Merindad Navarra de su nombre, es por su importancia, población y desarrollo, la segunda ciudad de la Comunidad Foral de Navarra.
Es al mismo tiempo urbana, industrial y rural, vega, fortaleza, puente, encurcijada, y en cualquier caso una ciudad privilegiada, en la que las obras de arte, los recuerdos históricos, el presente y el futuro, forman un todo indestructible.
David Sánchez, Gulliveria. Agosto 2004.
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UN POCO DE HISTORIA
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La Ribera de Navarra y concretamente Tudela, ciudad musulmana, con Mezquita Mayor, zoco y abigarrado caserio, al abrigo de la Alcazaba estan supeditados Al Andalus hasta 1119, siendo frontera de dos fes: La Musulmana y La Cristiana, y dando ejemplo de convivencia en la coexistencia durante 400 años de tres culturas: Cristiana, Musulmana, y Judia.
1.512 supone la perdida de la independencia del Reino de Navarra siendo Tudela la última ciudad fiel a los reyes depuestos, lo que le valio el título de
"Muy noble y Muy Leal".
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Fachada de la Catedral.
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Los siglos XVI a XVIII, contemplan una tranquila y culta Tudela, destacando en 1773 la fundación de la Real Sociedad Económica de Amigos del Pais, la primera en Navarra y la segunda en España.
A partir de aqui, Tudela evoluciona lentamente, mejorando y desarrollando durante el siglo XX sus infraestructuras y permitiendo con la construcción de la azucarera a principios del siglo XX, la aparición de una nueva clase social: el obrero industrial.
A partir del año 1960, se producen cambios definitivos en la ciudad con la creación de polígonos industriales y la instalación de las primeras multinacionales.
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¿POR QUÉ HAY QUE IR A
TUDELA?
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Casa de los Fueros.
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El duro y recio desierto de la Bardena, paraje único en Europa, la feraz Vega del Ebro y el magnífico macizo del Moncayo, fuerte contraste de climas, vegetación y paisaje, tienen su corazón en un casco medieval, lleno de historia y arte.
Cuando el viajero visita Tudela y se pierde en el casco antiguo, no podrá dejar de pensar en
los antepasados del medievo, que fueron capaces de organizar una Ciudad adecuada a sus características defensivas, de punto de cruce, y adaptada perfectamente a sus condiciones climáticas. Esta magia de las viejas calles tudelanas con el
abigarrado conjunto de estilos de sus monumentos, y la llaneza y sencillez de los tudelanos, que saben crear un clima único para los forasteros, hacen a
esta Ciudad, única en su estilo.
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LA CIUDAD
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Entrar en el casco urbano supone en muchos casos, y en un juego imaginativo,
"un viaje al pasado". Cualquier rincón permite adivinar el paso de aquellos magníficos hortelanos musulmanes con los frutos recién recogidos, de un grupo de doctos judíos, médicos-argenteros, afanados en su función comercial ancestral, o de unos cristianos inmersos en el mantenimiento de su modo de vida en la Tudela musulmana.

Palacio del Marqués de Huarte.
Los distintos recorridos permiten descubrir calles de gran prestancia, con edificios blasonados, como la Rúa, Herrerías, Portal, la Plaza de los Fueros; palacios y casas señoriales testigos mudos de
la historia; Casa del Almirante, de los Ibáñez Luna, la Bastida, de los Veráiz, heredia Espínola, Palacio Marqués de Huarte, San Adrián, Castel-Ruiz, San Antón y Casa Consistorial, entre otros, y el magnífico patrimonio artístico religioso de la Ciudad, tanto arquitectónico, pictorico, escultórico, como de orfebrería, etc.

Casa del Almirante.
Desde el Románico hasta el Neoclásico, existen testimonios suficientes que justifican una visita reposada a
Tudela.
Por otra parte, la riqueza agropecuaria, y una magnífica realidad agrícola con su pujante horticultura, devienen en una oferta de máxima
calidad gastronómica con especialidades como la menestra, el calderete, los jarretes, las pochas, espárragos, alcachofas, cogollos... No olvidemos la gran difusión que el topónimo "de Tudela" tiene en toda la industria de la restauración. Todo ello, regado por los reconocidos clados navarros, el tradicional rosado y el cada vez más pujante tinto, conforma una realidad puntual digna de ser vivida "in situ" y a fondo.
manteniendo sus tradiciones y peculiaridades, por lo que merecen ser visitados.
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NUESTRA GUÍA
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Cómo llegar
Por carretera se puede llegar a Tudela, desde Pamplona, por la Nacional 121.
La misma carretera conecta la ciudad ribera con Zaragoza.
Por Autopista, por la A-15.
Dónde dormir
HOTEL TUDELA BARDENAS
Avda. Zaragoza, 60
Tel.- 948 410 802
Fax: 948 410 972
HOSTAL REMIGIO
C/ Gaztambide, 4
Tel.- 948 820 850
Fax: 948 824 123
HOSTAL NUEVA PARRILLA
C/ Carlos III El Noble, 12
Tel.- 948 822 400
Fax: 948 822 545
Dónde comer
Restaurante 33
Capuchinos, 7
Tel.: 948 827606 / 948 411008
Restaurante Delicias
Díaz Bravo, 24 Bajo
Tel.: 948 821012
Restarante Hotel Santamaría
San Marcial, 14
Tel.: 948 821200
Fax.: 948 821200
Más información
Ayuntamiento de Tudela
Plaza Mercadal, 7
31500 TUDELA
Tel: (948) 82 58 68
Fax: (948) 41 20 03
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