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El pueblo rumano tuvo que enfrentar muchas invasiones bárbaras, fue sometido por varios imperios, pero trató de mantener su ser nacional al mantener intactas su fe y su cultura. Sólo de esta manera logró quedar como una isla de latinidad en un océano eslavo, ya que sus costumbres y sus tradiciones datan del tiempo en el cual se constituyó como pueblo.
Bucarest
La capital de Rumania, centro nacional de la vida cultural y económica, fue fundada hace más de 500 años
y es el punto de partida natural para visitar el país. En los años 1930, sus bulevares bordeados de árboles y arquitectura de fin de siglo le valieron el apodo de
"Pequeño París". Hasta podemos encontrar un Arco de Triunfo en el elegante Soseaua Kiseleff, más largo aún que los Campos Elíseos y cubierto de flores en la primavera. A pesar de las reconstrucciones macizas de los años
80, Bucarest sigue siendo una ciudad jardín, verde y agradable, con sus cafés al aire libre en el verano y sus paseos en barco en los lagos y ríos. 
Patriarcado Ortodoxo, en Bucarest.
La costa
Un excelente clima desde la primavera hasta el otoño y kilómetros de playas de arena dorada hacen de la costa rumana del Mar Negro el destino ideal para vacaciones en la playa. Lo tiene todo: hoteles e instalaciones modernas, una vida nocturna activa, una amplia gama de deportes y muchísimos atractivos en el interior, desde castillos hasta viñedos. Ahora que el país avanza firmemente hacia un nuevo futuro, el Mar Negro vuelve a ocupar un puesto en el mundo del turismo europeo.
La costa rumana del Mar Negro se extiende sobre 245 km, desde las reservas naturales del Delta del Danubio, fascinantes e intactas, hasta los numerosos centros de vacaciones que ofrecen múltiples actividades de ocio. Estas dos regiones son muy distintas: mientras el
Delta está estrictamente preservado, los 72 km de la costa sur se han desarrollado en una multiplicidad de estaciones veraniegas con Spas destinados a gente de todas las edades e intereses, desde niños pequeños hasta abuelos. Pueden disfrutar de las estructuras turísticas y transportes de la ciudad de
Costanza. Además, el hecho de que el Mar Negro no tiene casi mareas, permite nadar con tranquilidad.

Mamaia.
Constanta, con su aeropuerto internacional, su puerto floreciente, sus trenes expresos desde Bucarest (2 1/2 horas) y sus 2 500 años de historia - (allí vivió el poeta romano Ovidio) - es típicamente el centro cosmopólita para vacaciones en la playa. Asimismo cabe mencionar los hoteles, las tiendas, los monumen- tos antiguos, el magnífico casino sobre el mar y los interesantes museos. Se puede llegar fácilmente a todas las estaciones veraniegas del Mar Negro, tanto por tren como por bus.
Situada hacia el norte, entre una maravillosa playa de arena increíblemente fina de unos 7 km y un lago,
Mamaia es la mayor estación veraniega cerca de Costanza. Está concebida especialmente para las familias con niños. Desde mayo hasta septiembre, se practican deportes tales como buceo y paracaídas en ascensión. Restaurantes, bares y discotecas animan las noches. Es fácil organizar excursiones a aldeas típicas, a las ruinas de la antigua fortaleza griega de Histria y al Delta del
Danubio.
Hacia el sur, los centros de]upiter, Cap Aurora, Venus y Saturn ofrecen una variedad de hoteles, sitios para acampar y alojamientos para alquilar a precios baratos;
Costinesti es típicamente una estación para jóvenes, con instalaciones básicas y una multitud de
distracciones informales. La ciudad fortificada de Callatis, del siglo VI
a.c., es hoy en día el balneario de Mangalia, con un hotel para tratamientos especiales. Este lugar, como Eforie Nord, Eforie Sud y el Spa de Neptun, ofrece una gran variedad de curas terapéuticas, baños de barro, ricos en minerales, talasoterapia y los famosos tratamientos rumanos
Gerovital, conocidos en el mundo entero. El personal médico está altamente
calificado y las clínicas y los consultorios están abiertos todo el año. Se puede combinar un tratamiento de alta calidad con el placer de una estancia en el mar.
Existen varios circuitos de larga distancia al Delta del
Danubio, con su avifauna y sus ríos misteriosos, a Bucovina con sus legendarios monasterios "pintados" o a Bucarest, pero, en el interior y cerca, hay muchos lugares muy interesantes por visitar. En
Adamclisi, a 62 km de Costanza tierra adentro, se erige el impresionante monumento circular edificado al fin del primer siglo de nuestra era, para conmemorar la victoria del Emperador Trajano sobre los Dacios. Industrias artesanales, tales como las tallas de madera o la alfarería, florecen en las aldeas. Las colinas están cubiertas de viñedos que producen los sabrosos vinos rumanos, entre los cuales se destaca el
Murfatlar, famoso en el mundo entero.
Otros lugares de interés
Entre todos los atractivos que ofrece Rumania, quizá uno de los más sugerentes sean sus castillos y fortalezas, reminiscencias de una época feudal evocadora de guerras, caballeros y paladines, armaduras, honor y sangre.
A las afueras de Brasov, hay que visitar el Castillo de Bran, donde, según parece, vivió el príncipe Vlad Tepes, quien sirvió de modelo para Drácula. El Castillo de Peles es otro lugar interesante, edificado en 1883 en Sinaia, de manera imaginativa, al pie de una montaña. Sinaia fue construida para el Rey Carlos 1, a quien le debe su fama.
En invierno esquiar es la atracción fundamental. Poiana Brasov es la más famosa de las múltiples
estaciones invernales. Está situada a 13 km de la ciudad de Brasov, goza de hoteles estilo chalet y de chalets independientes. Las pistas están bien mantenidas y se extienden sobre 4500 metros , ofreciendo un nivel desde lo más fácil hasta lo más dificil. La mayoría de los instructores hablan inglés, alemán o francés. La vida nocturna es activa, en los bares, discotecas, espectáculos folklóricos y cabarets.
En la región del sur de los Cárpatos, se encuentran: Sinaia, establecida como estación de invierno en los años
70, con varias pistas de esquí y una de bobsleigh; Predeal, que cuenta con 15 pistas y
Busteni, que también es un centro de alpinismo en el verano.
La época de nieve se extiende generalmente desde diciembre hasta marzo. 
Castillo de Peles en Sinaia (izquierda) y Brasov
(derecha).
A lo largo y ancho del paisaje rumano podemos encontrar numerosas edificaciones de tipo religioso que, amén de expresar la ideología teísta de un pueblo, nos dicen mucho de su carácter y de los maravilloso de su gusto estético y arquitectónico.
Son famosos entre otros el "Monasterio de Humor" con su decoración símil a un pergamino al fresco sobre sus muros, el de
"Voronet" construido en tres meses y tres semanas por orden de Esteban el Grande, o la bella
ermita de Durau pintada bajo la supervisión del gran artista Nicolae Tonitza.
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