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El pueblo de Guijuelo se encuentra a 47
Km. de Salamanca en dirección a Cáceres, en la N-630, y a unos
220 Km. de Madrid; cuenta con una población de 5.000 habitantes.
Guijuelo tiene un gran prestigio gastronómico y, en general, en
toda la industria chacinera a la que avala el Consejo de
Denominación de Origen del "Jamón de Guijuelo"
desde el año 1986.
El paisaje que vamos viendo desde la carretera poco hace presagiar
lo que nos vamos a encontrar: la frondosidad de las sierras llenas
de nieve, bastos pastizales, que proporcionan una gran variedad de
ambientes tonales, salpicados por los robles y las encinas, tan
necesarios para los animales. No sería posible la existencia del
cerdo ibérico sin esta dehesa arbolada. Es en ella donde el cerdo
ibérico se alimenta, no sólo de bellotas sino también de su
hierba, frutos silvestres y pequeños animales, con lo que se
consigue unos jamones con su aroma natural y excelente sabor,
reconocidos en todo el mundo.
El entorno carente de relieves (a excepción de las montañas en
la lejanía, todas nevadas) provoca la existencia de vientos
racheados y es muy bueno para la industria chacinera ya que cuando
el viento sopla en los sótanos de las fabricas y secaderos
naturales, permite un cómodo respirar a los jamones, para
dotarles de una de sus singularidades endémicas del Jamón de
Guijuelo, reflejadas en el bouquet especial que los caracteriza y
abandera. 
Del cerdo todo se aprovecha.
Una
de las insignias del pueblo de Guijuelo es su consabido Torreón.
Se trata del ábside de una iglesia ojival del siglo XV. La
construcción del templo se realizó por orden de la Infanta Doña
Catalina, hermana de Juan II, señora de Salvatierra, en el año
1425. La erosión y el tiempo lo han reducido a un vestigio granítico.
En el escudo de Guijuelo encontramos este símbolo.
A nuestra llegada y después de saludar a estos grandes amigos de
la Cofradía, como era sábado, visitamos la Plaza Mayor del
pueblo que se convierte en Plaza de Mercado, llena de gente y de
puestos de venta ambulante, donde podemos comprar "casi todo
". El centro del pueblo se encuentra a la parte Este de la
carretera principal. La Plaza Mayor puede considerarse el corazón
del pueblo. Es una Plaza cuadrada, bastante regular, con algunos
soportales.
Después visitamos una exposición de objetos y útiles de
labranza antiguos, para posteriormente hacer una Cata de Jamón y
degustar algunos de sus productos típicos. Comida en el
Restaurante La Amistad y a jugar una partida de Mus, con nuestros
amigos Cofrades de Guijuelo. 
Los representantes de las Cofradías con Chus como
maestro de ceremonías.
Al
anochecer visita y degustación en la fabrica de Simón Martín
Bernardo donde su propietario Simón nos enseño los procesos
de fabricación, secado y almacenaje y nos explicó como
antiguamente el sacrificio del cerdo se convertía en algo ritual
y festivo que garantizaba carne para todo el año y sobre todo
para la época invernal. Los días de la matanza
"mondongo" como se llamaba en una economía pobre, era
"la hartura de los pobres en el invierno". Si intentamos
buscar la historia de estas matanzas hay que remontarse a los orígenes
del ser humano. Ya que el hombre siempre tomó como base de su
alimentación el "matar todo tipo de animales, para poder
sobrevivir".
También pudimos degustar su amplia gama de productos del cerdo en
el homenaje que dió a todos los amigos de las Cofradías, la
excelente bollería que se degusta en Guijuelo y el buen vino de
Salamanca, con Chus como Gran Maestro del Evento. Y como broche
del día en el Restaurante La Amistad, baile hasta la
madrugada con concursos y premios para los más audaces.
El domingo visita a la bonita Iglesia de Nuestra Señora de la
Asunción, donde nos contaron que la primera Iglesia databa del año
1575 y estaba situada en el mismo lugar. La segunda Iglesia se
construyó en el año 1620 y la actual Iglesia Nueva de la Villa
se construyó en el año 1953.
Después entrega de diplomas de Honor, charlas y desfile de Cofradías
por las calles del pueblo hasta la Plaza de la Matanza, donde se
sacrifica un cerdo a la antigua usanza al son de la gaita y el
tamboril, con un Maestro de Ceremonias, Manolo Giménez, y donde
se nombran Matanceros de Honor a personajes del Deporte y de la
Comunicación y un Cofrade de Mérito, este año Cesar Lumbreras,
para terminar el acto hacen una Entronización de Cofrades y como
fin de la Fiesta se realiza una degustación típica de la
matanza, con aguardiente y perrunillas. 
Sacrificio de un cerdo de manera tradicional.
Como
cierre Comida de Matanza de Hermandad en Restaurante La Alegría
donde todos los invitados y Cofrades degustamos las diferentes
partes del cerdo en sus diversas formas culinarias.
Nos despedimos con un Hasta luego, dejando atrás Veinte años
de tradición, Gastronomía, folklore y satisfacción.
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