Diciembre
2003.
Juan G. Martos, Gulliveria.
Budapest tiene una población de cerca de 2 millones de
habitantes y se divide en 23 distritos. Es sin duda una ciudad
milenaria con antecedentes antes de Jesucristo cuando los celtas
ocuparon los alrededores del Lago Buda a los pies del monte Gellert.
Conquistada en el siglo I d. C. por las legiones romanas, en la época de explendor del Imperio romano esta
luminosa y apacible ciudad (conocida en aquella época como Aquincum) fue realmente importante.
Aún hoy en día podemos contemplar reliquias de aquellos tiempos en forma de edificios,
anfiteatros, calzadas y empedrados, sobre todo la vía Aquincum, y monumentos. Cuenta la historia que
en el año 896 d.C, siete tribus magiares derrotaron a los romanos y se establecieron en dos ciudades
(separadas por el río Danubio), Buda y Pest. Para todos los habitantes de Budapest, sin embargo, San
Esteban I es el patrono y fundador de la ciudad. En 1873 Buda y Pest oficialmente se reunieron con Óbuda, la tercera aglomeración, y así se instituyó
Budapest, la ciudad por todos conocida y de la que les presentamos una
serie de ideas para perdernos por sus calles en un viaje
inolvidable.
En Buda debemos destacar el denominado Bastión de los
pescadores, declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Es una fortificación construida sobre la
Colina del Castillo y está formada por siete torres de observación, como homenaje a las siete tribus
fundadoras de la ciuadad. En el interior del castillo podemos contemplar la estatua ecuestre de San Esteban
I.
Visitaremos también la Iglesia de Nuestra Señora de la
Ascensión, aunque es más conocida como la Iglesia de
Mathias, de orígen románico y gótico, sus orígenes parecen anteriores al siglo XIII,
siendo transformada en mezquita durante la ocupación turca.
Recuperó su total esplendor al celebrarse la Coronación del Emperador Francisco José de Habsburgo como rey de Hungría en 1867. |

Iglesia de Mathias en Buda.
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Frente a ella se encuentra el antiguo Ayuntamiento, con la estatua de
Palas Atenea en una de sus esquinas y la estatua barroca de la Trinidad en el centro (siglo XVIII),
diversas puertas medievales y edificios góticos y barrocos que sobrevivieron a las distintas guerras que
ha tenido que soportar esta milenaria ciudad. Buda es conocida también por sus puentes, siendo el más famoso
el Puente de las Cadenas, construido en el siglo XIX.
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El Danubio divide en dos a Budapest |
No debemos dejar de visitar la Colina Gellert a cuyos pies se encuentra el art noveau Hotel
Gellert, famoso por sus baños termales. Son destacables la fortificación
del siglo XIX, y el monumento a la liberación. Desde
este punto podemos observar la ciudad, la majestuosidad del Danubio y los nueve puentes que lo
cruzan entre los que destacan el de la Libertad, el puente de la Emperatriz Isabel
(la archifamosa Sissi) y el puente de Margarita.
El Palacio Real con unos amplios jardines y magnífico mirador, junto con la Galeria Nacional y el Museo de
la Historia son otros de los principales puntos de la ciudad.
En la otra orilla del Danubio nos encontramos con la antigua ciudad de
Pest, siendo su principal monumento el Parlamento Húngaro, de
estilo neogótico. Más de mil obreros tardaron 17 años en construirlo,
está inspirado en el Parlamento de Londres. Tiene 265 m de longitud, 123 metros de ancho y 96 m de alto (la
cúpula). Otros sitios de interés son el Museo Etnográfico, el Ministerio de
Agricultura y de Correos, la tumba del soldado desconocido, la Basílica
de San Esteban (en su interior se guarda la mano derecha del santo), la ópera, o el Museo Nacional. En la amplia avenida que parte del Danubio
la enorme Plaza de los Héroes, en cuyo centro se erige un enorme obelisco coronado por el arcángel Gabriel y
rodeado por las estatuas de los siete héroes magiares.
Pest es el centro financiero y comercial de la ciudad. En él se encuentran los bancos, ministerios, cines, bares, hoteles y los lugares más frecuentados por los jóvenes. Recomendamos un paseo por las calles de Teréz Körut y Andrássy.
Entre Buda y Pest podemos encontrar hasta una isla, la Isla Margarita, también conocida como la isla de los conejos en la Edad Media, por ser
lugar donde cazaban los reyes de la época. En época del dominio turco,
se convirtió toda la isla en un inmenso harem. En la actualidad es
uno de los lugares más amigables de la ciudad, por sus parques y
espacios naturales. Lugar ideal para que descansemos después de los
paseos.
Si tienen oportunidad no dejen de visitar alguno de los famosos baños termales de Budapest,
tradicionales desde épocas pretéritas. Las casas de baños se encuentran situados sobre algunos manantiales, como el Hotel Gellért en la zona de Buda, el Szechenyi, en el Parque Municipal, y el Hotel Termal Danubios en la Isla
Margarita.
Budapest nos sorprenderá por sus contrastes, pero sobre todo por su
enorme belleza y serenidad adquirida durante muchos, muchos años.
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