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La Seu d'Urgell es una ciudad con una marcada vocación turística, tanto por sus recursos propios -naturaleza,
patrimonio cultural, actividades deportivas, manifestaciones culturales y populares, gastronomía…- como por su ubicación en el centro del alto Pirineo catalán. A pocos kilómetros de La Seu podemos encontrar múltiples atractivos -culturales, deportivos, de observación de la naturaleza…- que aún harán más interesante
nuestra estancia en la ciudad.
Como el Parque Olímpico del Segre, instalaciones olímpicas de los JJOO de Barcelona 92,
un emplazamiento excepcional, en medio de los valles del Cadí y al pie del Parque Natural del Cadí-Moixeró.
El Parque Olímpico del Segre está situado al lado del centro histórico monumental de La Seu d'Urgell.
En el parque se practican todo el año actividades como el rafting, el piragüismo y el hidrospeed. Unas instalaciones únicas, con control de caudal de agua, un preciso sistema de limpieza del material y un personal altamente calificado, permiten disfrutar con total seguridad y confort de las intensas sensaciones que proporciona el mundo acuático.

Parque Olímpico del Segre (izquierda) y Parque Natural del
Cadí-Moixeró.
Con 39.671 Ha, el Parque Natural del Cadí-Moixeró
es el espacio protegido más grande de Cataluña. Sus altitudes se sitúan entre los 900 metros al fondo de los valles y los 2.648 metros en la cima de la Canal Baridana, el punto más prominente.
El tipo de roca, calcárea, ocasiona un relieve arisco.
Su paisaje de alta montaña, con bosques frondosos y prados naturales alternados con el roquedal calcáreo, forma una gran variedad de ecosistemas y favorece, por tanto, la presencia de numerosas especies de flora y fauna de gran interés. Además de la belleza natural que dan la abrupta orografía, el agua y la vegetación, encontramos lugares de indudable interés y atractivo.
En los alrededores de La Seu d'Urgell se encuentra la más amplia oferta de
estaciones de esquí nórdico de la vertiente sur del Pirineo. Sant Joan de l'Erm
y Lles (las más antiguas del país), con Tuixent-La Vansa y Aransa , tienen más de 120 Km de pistas y forman la Mancomunidad de Municipios para la Promoción del Esquí Nórdico.
Situadas entre bosques de pinos y abetos dentro de espacios de interés natural, permiten disfrutar de la tranquilidad y del ejercicio físico en unos paisajes de gran belleza.
A pocos kilómetros de La Seu d'Urgell se pueden encontrar las estaciones de la vecina comarca de
La Cerdanya: La Molina, Masella y las estaciones de esquí alpino de Andorra: Arinsal, Pas de la Casa-Grau Roig,
. Ordino Arcalís, Pal y Soldeu-el Tarter.
La Catedral de Santa Maria d'Urgell es el edificio más emblemático de la ciudad. Es, además, la única catedral románica que se conserva en Cataluña.
Fue construida durante el siglo XII, gracias al empuje del obispo san Odón.
El edificio actual tiene una planta basilical, tres naves, un gran ábside central con una absidiola interna y cuatro ábsides laterales que no se manifiestan en el exterior.
El claustro está adosado en la fachada sur del templo. Tiene tres galerías románicas y la cuarta es fruto de una reforma de principios del siglo XVII. Los capiteles están decorados con una gran variedad de motivos, desde los vegetales hasta representaciones de monstruos.
Se accede a la iglesia de Sant Miquel por el ala sur del claustro. Esta iglesia es la única que queda del conjunto de iglesias episcopales promovido por san Ermengol a principios del siglo XI.
El antiguo edificio del decanato, contiguo a Sant Miquel, y la iglesia de los beneficiados de la Catedral, la Pietat, que cierra el claustro por su lado oeste, forman hoy el
Museo Diocesano. Este museo recoge y expone diversas piezas de arte sacro procedentes de todo el obispado de Urgell.

Catedral de Santa Maria d'Urgell.
El edificio del Ayuntamiento, situado a levante de la plaza Oms, cerca de la Catedral, es el resultado de quince siglos de evolución continua.
En el subsuelo encontramos los restos más antiguos, unos fondos de depósitos de una posible villa romana. A principios del siglo XI estas estructuras romanas sirvieron para apoyar el ábside de la iglesia románica de Santa Eulàlia, de la que se conservan parte de los muros.
El Seminario fue construido bajo el impulso del obispo Caixal. La leyenda asegura que el dinero que se gastó para la construcción lo sacó de un tesoro escondido en la iglesia desamortizada del convento de Sant Domènec, y que el escondrijo le fue revelado por un cura belga.
Según continúa diciendo la leyenda, el dinero fue destinado en principio para la canalización del Segre, pero bajo la resistencia de los terratenientes, que veían como peligraba la disponibilidad de mano de obra de jornaleros si se recuperaban tierras al río.
La iglesia de Sant Domènec fue construida en el siglo XV, sobre la antigua iglesia románica de Sant Miquel, uno de los templos construidos por el obispo Ermengol.
La Biblioteca de Sant Agustí ocupa el recinto de la antigua iglesia del convento de Sant Agustí. Esta iglesia fue construida hacia finales del siglo XVI, cuando los monjes agustinos del convento de Santa Magdalena ocuparon un nuevo espacio al pie de la calle Major.
Por último, podemos pasear por calles llenas de historia como
Canonges, la calle Major, la calle Capdevila o la calle Eres,
entre otras, así como conocer de primera mano oficios de otros
tiempos en los museos como el Museo Diocesano de Urgell, el Museo de la Lana de Arsèguel, el Museo de las Trementinaires, Museo de la Viña y el Vino de Montaña o el Museo de la Harinera.

Dos imágenes de la ciudad.
El turismo rural es el conjunto de actividades de ocio, alojamiento y restauración que ofrece el medio rural a partir de sus recursos naturales, humanos, económicos y culturales.
En los valles del Cadí encontraremos todo el año una buena cocina, buen reposo, actividades de naturaleza y aventura, productos artesanos y muestras de
cultura. La Asociación de Turismo Rural del Alt Urgell (TRAU) nos garantiza calidad, mediante la clasificación con espigas de sus establecimientos.
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