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El Parque, ubicado en la periferia de Poitiers (Francia) concretamente junto a los municipios de Chasseneuil-du-Poitou y de Jaunay-Clan, a tan sólo noventa minutos de París, se abrió al público en 1987. A lo largo de su corta andadura ha conseguido superar la notable cifra de los más de 30 millones de visitas anuales.
El secreto de estos veinte años de éxito que ahora se celebran estriba en que las variadas, sensoriales y participativas atracciones que se renuevan constantemente, muchas de ellas apoyadas en sus salas de cine con tecnología puntera, consiguen conjugar la diversión, la emoción, la aventura, el aprendizaje, la creatividad y la imaginación para todos los públicos.

Imagen general del impresionante Futuroscope.
La aventura comienza antes, cuando, desde Madrid, en el Trenhotel Elipsos Francisco de Goya
que combina las ventajas del tren y las comodidades de un Hotel, viajamos durante toda la noche. A la mañana siguiente despertamos en Poitiers relajados y listos disfrutar de las increíbles experiencias de Futuroscope.
Al realizar la visita al parque, este nos tiene reservadas infinitas sorpresas, nuevas atracciones y alucinantes animaciones en sus 28 atracciones, para todos los amantes de la emoción y aventura. Algunas de ellas son las que a continuación pasamos a reseñarles.

En el parque nos esperan hasta 28 atracciones
distintas.
Empezamos con el Mundo Submarino 3D porque es, sin duda, una de las experiencias más increíbles de Futoroscope, nada menos que viajar en 3D a lo más profundo del océano. En una impresionante bóveda de 800 m², se proyectan bellísimas imágenes en 3D del fondo marino. El efecto relieve que se logra, gracias a ópticas de cristales líquidos, permite hacernos experimentar lo que se siente al nadar junto a las especies más exóticas del mundo.
Luego podemos dirigirnos a la atracción Misterios del Nilo: una aventura fascinante, proyectada en pantalla plana gigante (el equivalente a siete pisos de altura) con la que recorreremos el Nilo desde su nacimiento en Etiopía, pasando por Sudán, hasta su desembocadura en el Mediterráneo. Cuando acabe la proyección, será difícil que no se sienta como un explorador que descubre —admirado— el Nilo enigmático y sugerente. Y por supuesto no se pierdan el final, es apabullante ver cómo la inmensa pantalla de 18 toneladas se eleva parsimoniosamente, por medio de dos pistones hidráulicos, para que los espectadores podamos abandonar la sala.
Todavía emocionados por la experiencia, podemos dirigirnos a la Vienne Dinámica, el simulador más popular y divertido del parque. ¿Se imaginan lo que es acomodarse en un asiento que se mueve en horizontal, en vertical, hacia delante, hacia detrás, incluso que rota? Basado en la técnica utilizada por los simuladores de la aviación, la atracción Vienne Dinámica consigue, gracias a los seis cilindros hidráulicos que mueven cada asiento, reproducir todo tipo de movimientos. Imagínese, usted se sienta en su cómodo asiento y de repente se ve inmerso en una experiencia única. El asiento comienza a moverse y de súbito, se sucede un trepidante recorrido por la provincia de la Vienne, donde se localiza Futuroscope. Prepárense que vienen curvas, viento, lluvia y turbulencias... Una frenética carrera en 4 dimensiones a bordo de un ala delta, de un tren, de un Fórmula 1, etc. De vértigo.
Después no estaría nada mal refrescarse un poco. ¿Les apetece? Nada mejor que poner rumbo a
Misión Refrescante, la novedosa atracción acuática del parque. Consiste en navegar, a bordo de unas barcazas para cuatro personas, equipadas con sus respectivos cañones de agua dirigibles, alrededor de la isla fantástica. Eso sí, siempre con una divertida misión: mientras sortean brumas, géiseres, chorros de agua dinámicos y demás tiradores enemigos y camuflados, hay que dar en las dianas que se encuentran en la superficie del agua, provocar efectos acuáticos y por supuesto, calar hasta los huesos a cuanto se ponga por delante. Risas y adrenalina garantizadas.

Le Kinemax.
La Organización de Ciegos Francesa ha confeccionado una atracción de 30 minutos de duración muy interesante e inolvidable. Se entra en grupos de 10 personas. Durante la media hora siguiente, vamos con las manos apoyadas sobre la persona que nos precede, totalmente a oscuras y somos guiados por un guía invidente. Se trata de sentir en primera persona tres experiencias que sufren los invidentes a diario, como distinguir sonidos, montar en una barca o estar en una playa paseando con el suelo de arena o de piedras. Al finalizar, nos enseñan a distinguir colores con los ojos cerrados con un sensor en la mano, cómo distinguir si la luz de una sala está encendida o apagada o es de día o de noche.
¿Todavía tiene ganas de más emociones? ¿Qué le parece montar y girar con los Robot ? Y no robots cualquiera, no. En un pabellón transparente
diez robots de siete metros de altura, que giran sobre seis ejes en aceleraciones de 3G, y estos bailan y giran al ritmo de la música más variada. Es impresionante ver a los robots de Kamel Ouali bailar y girar (que no se vayan los pies al ritmo de la salsa, la música funky o el hip-hop) a los que esperan a subir en esta atracción increíble. Si usted es de los que no baila, no se preocupe, se puede elegir quedarse mirando el fascinante espectáculo musical sobre una pantalla cilíndrica de 33 metros de largo.
Y ya al anochecer acudan al lago central para terminar de forma espectacular su recorrido por el parque. No se pierda el espectáculo
El Bosque de los Sueños. La maravillosa historia de Lila, Drakkar y el Profesor Théo en busca de la planta mágica que nos salvará a todos. Un espectáculo que nace de las profundidades del lago, donde se entremezclan y unen rayos láser, fuegos de artificio, imágenes en pantallas de agua, música y fantasía.
En suma, que no dejen de visitar Futuroscope ya que disfrutaremos de la
más alta tecnología, ciencia, arte, atracciones y espectáculo unidos en una experiencia lúdico-pedagógica sin parangón.
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