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Pero ya mucho antes Poitiers había sido lugar notable. Primero, como cabeza de la tribu gala de los pictaves, llamada Limonum por los romanos; Pero sobre todo como uno de los centros mayores del cristianismo incipiente, cuando el padre de la Iglesia San Hilario ocupó la sede episcopal, y adoctrinó a su discípulo San Martín (luego obispo de Tours).
San Martín se convirtió en el santo más popular de la España medieval, gracias a los peregrinos jacobeos. Poitiers llegó a ser una de las puertas que más fieles “bombeaban” hacia la tumba del Apóstol fue la época dorada que se llenó de templos románicos de una opulencia irrepetible. La ciudad también tuvo parte destacada en las luchas anglo-francesas del final del medievo, y fue testigo de batallas y actos históricos. Fue residencia eventual de reyes y lugar donde se sometió a Juana de Arco a una dura investigación.

Imagen del centro de la ciudad.
Recorrer, las casas medievales, palacetes (hôteles) las iglesias románicas y otros edificios y museos requiere bastante tiempo y un buen sentido de la orientación. Para distinguir los barrios, el Consistorio ha pintado por el suelo de las calles unas líneas en tres colores (rojo, azul y amarillo) que nos llevan a los tres barrios monumentales y nos permiten regresar al punto de partida sin riesgo de extravío. Nosotros seguimos la linea azul hacia el llamado “barrio episcopal”, donde está:
La catedral de Saint-Pierre: Que se halla ubicada en una cota mas baja sobre el promontorio de la vieja Ciudad de Poitiers, pero aun asi su tamaño aparenta como la Iglesia más impresionante. Es de estilo gótico, básicamente de los (s.XII y XIII) y cuenta con una interesante fachada, del (s.XIII) en la que destacan dos sólidas y poderosas torres, que dominan el entorno urbano.Actualmente esta siendo objeto de una profunda remodelación y restauración. Es un templo sorprendente por sus dimensiones, pero también por la filigrana de su fachada, cuajada de ángeles y santos, condenados, y demonios gárgolas y postizos en forma de criaturas fantásticas.

Poitiers es una ciudad llena de historia.
El baptisterio Saint-Jean: la reliquia más antigua (s.IV)del cristianismo francés. Es el edificio cristiano más antiguo de Francia y se halla en las inmediaciones del templo catedralicios parte más primitiva, nártex y sala bautismal, pertenecen básicamente a la época gala, siglo IV. El nártex, poligonal, fue restaurado en el (s.X) la sala bautismal tiene la pila octogonal donde antaño de bautizaba a los cristianos por inmersión. Fue la única piedra bautismal en la Ciudad hasta él
(s.XVIII). El origen del edificio se vincula a la época de San Hilario, evangelizador de las Galias. Está convertido en museo lapidario y donde podemos admirar sus pinturas románicas. Entre la Catedral y el Baptisterio hay dos modernos edificios el Espace Mendes-France y el Museo Ste-Croix.
La joya de Poitiers es Notre Dame-La-Grande: esta antigua colegiata se construyo siguiendo el modelo de la Catedral de Angulema, en la mitad del (s.XII). Lo más destacado es su fachada principal, que recuerda un arco de triunfo con tres arcadas y una estatuaria de calidad, conjunto enmarcado por sendas torrecillas circulares rematadas en airosas cúpulas.Esta parece o imita a un catecismo de piedra, donde están San Martin y San Hilario con Isaias, Adán o Nabucodonosor y que no deja adivinar el interior del templo, por lo que recibe el nombre de pantalla fachada. Las torrecillas laterales tienen, haces de columnas que sostienen linternas cupuladas, característicos de la escuela de Aquitania.

La preciosa Notre Dame-La-Grande.
Esta fachada tiene tres pisos y viene determinada por una por una acentuada verticalidad, que son; la portada principal, mandorla del frontón y la ventana superior. En el piso bajo hay una arquitectura de varias naves, con las arquerías ciegas y la y las arquerías y el piso intermedio esta dividido en dos zonas, donde están las figuras de los apóstoles y los santos Martín (o Marcial) y Hilario circunscritas en arcadas, como si fuera un sarcófago. En el piso tercero esta la mandorla, en la que esta Cristo y los símbolos de los evangelistas. Este esquema de división en su fachada no ayuda al efecto de unidad. Capiteles, arcos y arquivoltas se cubren de una suntuosa ornamentación, resultando un conjunto de gran belleza.
El interior de la Iglesia es fascinante, esta todo pintado de colorines de abajo arriba y viceversa. Nos contaron que época veraniega proyectan luces de colores en la fachada, para dar esplendor a su policromía, de las que hay catorces versiones eruditas.
La estancia en Poitiers se refuerza básicamente con atractivos que están en el entorno inmediato de la ciudad. El más multitudinario es el Parque temático de
Futuroscope. Esta una alternativa especialmente enfocada a gentes más jóvenes y aficionadas al mundo de la imagen, el sonido y emociones fuertes.
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