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REFERENCIA OBLIGADA EN EL TURISMO MEDITERRÁNEO
Túnez, libertad y democracia

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Túnez fue una de las ciudades más ricas e importante del mundo islámico, cuando reinaban los almohades y los hafsidas, entre los siglos XII y XVI. Posee alrededor de 700 monumentos, diversos palacios, mezquitas, fuentes, madrazas y mausoleos.

Juan Martínez. Gulliveria. Febrero 2012                                                                              [imprimir]    [enviar por mail]

A destacar la Mezquita Al-Zaytuna, del siglo VIII, el Palacio del Bey o Dar-al-Bey del siglo X, la Gran Mezquita de la Medina de Túnez y su famosa Universidad musulmana, que son testigos de su esplendoroso pasado. Hoy la situación en el país es estable y el turista no corre ningún peligro. A pesar que el turismo ha tenido una importante caída, el encanto de Túnez sigue intacto. Según el Ministro Responsable del Turismo se van a destinar 30 millones de euros para mejorar la calidad, los servicios y las instalaciones. Túnez, con el mismo nombre que el país, ofrece un enorme encanto con su pasado antiguo y la presencia de lo moderno.

En la ciudad todo parte de la Avenida Bourguiba, que es el eje principal de la ciudad moderna y donde se forman enormes atascos de trafico, donde todo parece que se va parar, pero la vida sigue, donde se alinean los principales edificios, tiendas, hoteles y restaurantes con personas en la Avenida vendiendo todo tipo de ropas, y donde se encuentra el Teatro Municipal que fue construido en 1902 por los franceses en el estilo Art Nouveau, y al que a veces se llama "el dulce" por su fachada de estuco blanco (hoy un símbolo de la Revolución del 14 de Enero de 2011).

       

En el pasado, actores de la talla de Sarah Bernhardt, François Perier y Philippe Gerard actuaron en él: En la acera de enfrente nos encontramos con la Catedral Católica de Saint Vicent de Paul, antesala de la Medina o Centro Histórico. Adentrándonos por la Puerta de Francia -antigua puerta de la muralla- accedemos a la bien conservada ciudad árabe, donde se concentran los lugares de más interés. Estrechas calles, donde solo pueden caminar dos personas y a veces una, casas típicas, mezquitas, museos y palacios. Sin olvidar el laberíntico Zoco, que va en diversas direcciones, donde es fácil perderse entre puestos de artesanía, frutas, joyas y todo tipo de souvenirs.

La Medina de Túnez es Patrimonio de la Humanidad desde 1979 declarada por la UNESCO, está ubicada en el Centro de la Ciudad. Uno de los lugares más curiosos para visitar es el mercado tradicional o zoco de la civilización islámica. Está compuesto por un grupo de intrincadas callejuelas estrechas en las que se conjugan intensos olores de toda procedencia imaginable como pasteles tradicionales, los que desprenden los vivarachos colores de las especias y también los olores que emanan los artículos expuestos, en las entradas de las tiendas, así como las tiendas de frutas y verduras. Todo tipo de mercaderías se venden en el zoco, desde marroquinerías y piedras preciosas a joyas de plata. A la hora de comprar alguna joya o articulo, el precio que nos suelen pedir es como mínimo el triple de su valor, así que hay que regatear para poder llegar al precio justo de su valor, para finalmente alcanzar un acuerdo.

           

Hay que estar bien mentalizado para el regateo y tener paciencia si deseamos comprar o bien dejarlo a la primera de cambio. Cerca de Túnez, podemos visitar Cartago, colonia fenicia que fue fundada por una princesa fenicia Elisa o Dido, natural de Tiro (Líbano). La ciudad fue destruida y Roma la integró en su Imperio; hoy día conserva un enorme patrimonio cultural por el paso y asentamiento de pueblos que llegaron a ella y sigue conservando algunas columnas y monumentos También hay restos romanos y púnicos que se pueden ver por todo Túnez. A destacar también el anfiteatro en Cartago, las termas de Antonio, las villas romanas de Bulla y el templo romano de Dougga.

Otra visita interesante es Sidi Bou Said: este nombre del pueblo viene de Abou Said ibn Khalef ibn Yahia Ettamini el Beji y a sus pies se encuentra Cartago, sus callejuelas son empinadas y bastante estrechas, su origen se remonta a un faro púnico que estuvo allí, dicen quizás una de las Torres de Aníbal. Este pequeño pueblo costero se ubica a 20Kms de la Capital Túnez y en su calle principal, totalmente empinada nos encontramos con muchos turistas paseando o comprando, la rosa del desierto, jaulas, pipas de agua, espadas, alfombras, cuadros, marionetas, cerámica y muchos souvenirs que nos ofrecerán en las cientos de puestos y tiendas que están ubicados a ambos lados de la calle. Si nos agobiamos podemos caminar por algún lateral y pasear por calles en las que habrá menos bullicio y estaremos mucho más tranquilos; en su parte alta nos encontraremos con una de las estampas más características de Túnez, los colores universales tunecinos, el blanco y el color azul y observamos una de las mejores vistas de una parte del Mar Mediterráneo y desde allí divisamos toda la bahía con su azul intenso en el mar, contrastando con el amarillo y verde de la Costa.

A destacar: El Palacio-museo de el barón inglés Rodolphe d’Erlanger que edifico su casa para vivir con su familia en el año 1912. Fue él descubridor de los encantos de Sidi Bou Said, para al resto de la humanidad, que hoy se puede ver y visitar (pagando una entrada) y pasear por sus fuentes y jardines. Desde 1920, el pueblo por la ley que Rodolphe d'Erlanger aprobó, que obligaba a todos los habitantes de la localidad a pintar y mantener sus casas de color blanco, menos las puertas, ventanas y rejas que sean, de color azul claro. Monumentos a visitar: Mezquita-Zaouia de Sidi Bou Said, construida por Hussein Bey I Cementerio con tumbas de personajes famosos. Faro, edificado sobre el antiguo ribat, con unas bonitas vistas sobre el Golfo de Túnez.

TUNEZ, LIBERTAD Y DEMOCRACIA
Durante los últimos años Túnez se había convertido en referencia obligada en el turismo mediterráneo. Era junto a Marruecos el destino preferido de muchos viajeros del mundo para conocer el Magreb. Junto a un grupo de personas de diversos Medios de Comunicación, fuimos invitados por la Oficina de Turismo de Túnez y su Agencia de Comunicación a asistir a la celebración del primer año de la revolución que se produjo el 14 de Enero del 2011 en este pequeño, pero bonito país, el mas pequeño del continente africano que mantiene su cultura y sus encantos naturales.

Según nos informó el guía el comienzo de la Revolución tuvo lugar cuando Mohamed Bouaziz, un joven diplomático universitario, se autoinmoló, prendiéndose fuego el 17 de Diciembre del 2010, para denunciar sus problemas. El joven tenía que alimentar a su familia y al no contar con un trabajo estable, se puso a vender verduras y frutas por las calles de Sid Bouzid con un carrito, pero fue reprimido por dos policías que le destrozaron el carrito y le quitaron la mercancía.

Los ciudadanos cansados de manifestarse por la libertad y ser reprimidos durante 28 días por la Policía y el Ejército, se lanzaron a la calle y a través de sus propios medios (móviles, Internet y de palabra) y se fueron concentrando frente al Ministerio del Interior, en la conocida Avenida Bourguiba y provocaron la caída del Régimen totalitario de Zine El Abidibe Ben Ali el cual estuvo en el poder durante 23 años, iniciándose la entrada universal de la libertad a la sociedad árabe.

Iniciamos el paseo sobre las 11 de la mañana del 14 de Enero del 2012 para ver cómo el pueblo tunecino celebraba la democracia abarrotando la Avenida Bourguiba, donde iban llegando todo tipo de gentes y partidos con sus cánticos y enarbolando sus banderas, cómo dialogaban y paseaban tratando de demostrar que había y hay libertad, pero también lamentando que muchas de las promesas, salarios y trabajo van muy despacio.

Con sentimientos encontrados y acompañados de mujeres y niños que portaban sus banderas y hacían sus posados ante las cámaras y medios de comunicación y algunos (según nos contaron) entonaban cánticos críticos contra el nuevo gobierno, inmersos en la enorme marea humana conseguimos llegar al final del paseo para adentrarnos en La Medina.

Las primeras elecciones democráticas dieron como ganador al partido ENNAHDA que llego al poder en Octubre de 2011 y los tunecinos que votaron a este partido religioso ven en él un movimiento moderado que puede conseguir no comprometer la democracia, estabilizar el país y hacer que Túnez sea un país seguro y hospitalario.

El jazmín es una flor blanca, posiblemente la más emblemática de este país y tiene como símbolo la pureza y la tolerancia.

Requisitos para entrar y salir de Túnez
Sólo es necesario el pasaporte. Para ciudadanos de la UE no es necesario visado, a menos que la estancia supere los tres meses. Las aduanas tienen la normativa habitual, y se pueden pasar los objetos personales.

Cómo llegar
La mejor opción desde España es el avión. Su duración es de unas dos horas y la compañía estatal tunecina “TUNISAIR” realiza estos vuelos regulares de lunes a viernes a la capital del país desde Madrid y Barcelona. La mayoría de las compañías aéreas europeas también cuentan con rutas directas a Túnez y no es difícil encontrar buenas ofertas en líneas “low-cost”.

Otra forma de llegar a Túnez es con barco. Puede ser una buena opción también si queremos llevar el coche, o disponemos de más tiempo. Existen combinaciones de ferrys para pasajeros desde Marsella y Génova (la travesía dura 24h) y es agradable, siempre que acompañen las condiciones del mar).

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