Llerena, la pequeña Atenas de Extremadura

Al suroeste de España, en la Baja Extremadura, se localiza Llerena, ciudad declarada Conjunto Histórico Artístico en 1966, cabeza del partido judicial del mismo nombre y centro económico de la Comarca de la Campiña, en la confluencia de las carreteras Nacional 432 y Comarcal 413, equidistante de 20 municipios que conforman su radio de acción.

Historia de Llerena

Llerena comienza a tener su protagonismo a partir de su reconquista en el siglo XIII, y aunque para algunos investigadores no tuvo un importante protagonismo, para otros fue pieza fundamental como plaza principal en la conquista cristiana de toda la zona. Pelayo Pérez Correa, Maestre de la Orden de Santiago, desde la alcazaba reconquistada de Reina, comienza a sentar las bases de la administración militar y civil de toda la comarca y también fue el primer impulsor de lo que fue la Provincia de León de la Orden de Santiago en Extremadura, siendo Llerena la población que ocupó la cabeza durante varios siglos.

Uno de los motores impulsores de la evolución de Llerena a finales del siglo XV es el establecimiento del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, gracias a las influencias políticas del licencia Luis Zapata, Consejero y asesor de los Reyes Católicos y también debido a la extensa población hebrea de la Baja Extremadura. Ha sido considerado por muchos historiadores como la institución que formó la región extremeña.

Es de destacar también la influencia que ejercieron algunos personajes importantes del siglo XVI en la evolución de Llerena. El más importante de ellos, aparte de los Maestres de la Orden de Santiago citados, están el licenciado Zapata, miembro del Consejo de los Reyes Católicos, testigo del testamento de Isabel la Católica y consejero posteriormente de la reina Juana y del emperador Carlos V.

La importancia de la ciudad de Llerena como núcleo urbano destacado y centro político, administrativo y religioso de primer orden desde el siglo XV y fundamentalmente en los siglos XVI y XVII, favoreció la afluencia de importantes artistas de la escuela andaluza, así como la creación de numerosos talleres de artistas locales; convirtiéndose de este modo en un centro artístico de primer orden, hecho que le valió el calificativo de “la pequeña Atenas de Extremadura”.

Paseando por Llerena

En el campo de la arquitectura destaca la Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la Granada, cuya fabrica es fruto de un largo proceso constructivo que arranca de principios del siglo XIV y finaliza en el siglo XVIII. La capilla del Licenciado Zapata, se encuentra junto a la cabecera del templo ocupando varios tramos de la nave de la Epístola.

Por su parte, la Capilla del Prior, fundada por el Prior Gonzalo de la Fuente en 1580, se trata de una edificación, ya plenamente renacentista, de planta rectangular, con arcos de medio punto sobre pilares sobrios y elegantes pilastras de orden toscano y con cubierta mediante bóveda vaída con decoración de casetones. Adosado a la cabecera del templo, se encuentra el camarín de Nuestra Señora de la Granada, habitáculo especialmente consagrado a la imagen de la Virgen, muy común en las iglesias de advocación mariana de Andalucía y Extremadura.

Excepcional muestra de la arquitectura de estilo hispano-flamenco, la parroquia de Santiago Apóstol, es otro de los edificios de un valor histórico artístico más destacados de la localidad. Fue fundada por el último Gran Maestre de la Orden de Santiago, Don Alonso de Cárdenas, hacia 1475 para que le sirviera de lugar de enterramiento.

De los ocho conventos que existieron en la ciudad el único que aún conserva íntegramente tanto su estructura como su función es el Convento de Santa Clara, fundado a principios del siglo XVI por el comendador de la Orden de Santiago Rodrigo Porrado.  También se conserva aún en pie la iglesia del Colegio Jesuita. El edificio, fundado a iniciativa del cabildo de la ciudad para dotarla de centros de enseñanza en 1631 sería traspasado con posterioridad los padres Mercedarios tras decretarse la expulsión de la comunidad jesuita de los reinos de España, tomando el nombre de Convento de la Merced. El templo del mismo, uno de los más grandes de la ciudad, es de estilo barroco y sigue el modelo de las iglesias jesuíticas, planta de cruz latina con crucero muy desarrollado y capillas entre los contrafuertes.

Además, son numerosos los restos de los otros conventos e iglesias pertenecientes a las distintas ordenes religiosas asentadas en Llerena, tales como el claustro del convento de Santa Ana, el tramo del coro de la iglesia del Convento de Santa Isabel o los muros y ábsides del de San Buenaventura. Todos ellos tienen su origen en el siglo XVII y estilísticamente han de encuadrarse en el estilo barroco.

Edificios religiosos de la ciudad aunque con una función totalmente diferente fueron los hospitales. En Llerena llegaron a existir hasta siete de ellos, conservándose aún en pie el de San Juan de Dios y el de Santa Catalina.

En el plano de la arquitectura civil en Llerena, cabe destacar, en primer lugar, la inigualable Plaza Mayor de Llerena, plaza porticada de estilo mudéjar en la que se sitúan los edificios más importantes de la ciudad, como es el caso de la antigua Cárcel Real, la Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la Granada o el Palacio Consistorial. La plaza se organiza en cuatro frentes, dos de ellos porticados, con arcos de medio punto enmarcados por alfiz sobre columnas de cantería de orden jónico o toscano.

Es muy notable el conjunto de palacios existentes en la ciudad: Palacio Maestral, Palacio Episcopal, Palacio Consistorial y Palacio de los Zapata, nobles edificios con hermosos patios de corredores y amplios salones y dependencias. A excepción del Palacio Consistorial de estilo ecléctico, con patio porticado de arcos de medio punto sobre esbeltas columnas de orden toscano, estos edificios tienen como rasgo común el empleo en su construcción de elementos de los estilos mudéjar e hispano flamenco propios del siglo XVI en el que fueron construidos. Como es el caso de los patios porticados de ladrillo de dos pisos con arcos de medio punto enmarcados por alfiz sobre pilares octogonales; y las portadas de cantería con los blasones referentes a sus moradores.

También se conserva numerosos ejemplos de casas señoriales, blasonadas, en su mayoría de estética barroca, aunque aún son más numerosas las muestras de arquitectura mudéjar de los siglos XVI, XVII y XVIII, conservadas en la ciudad, casas de dos plantas y patio porticado en el interior. El uso del ladrillo y el yeso combinado con elementos decorativos tales como el alfiz, el arco de herradura y el modillón dotan a estos edificios de una estética especialmente atrayente por su preclaro sabor popular.

Parte importante del patrimonio artístico de la ciudad en lo que a la arquitectura se refiere son los numerosos restos de las construcciones de carácter defensivo que en ella se conservan, torres, lienzos de muralla y puertas monumentales que datan de los siglos XIV y XVI. Merece especial mención la Puerta de Montemolín, única de las cuatro grandes puertas que existieron que se conserva aún en pie. Se trata de una portada de cantería conformada por un arco de medio punto sobre el que se dispone una inscripción relativa a su construcción y el escudo del rey Felipe II, rematando todo el conjunto un templete de ladrillo con pintura al fresco de la Inmaculada Concepción.

A 9 Km. de la ciudad se localiza la finca municipal denominada la Morolla, compuesta por una gran diversidad de especies autóctonas tan representativas del sur de Extremadura, como son las encinas, alcornoques, jaras, adelfas, etc. Por toda esta zona discurre la ribera de los Molinos, hecho que propicia que sea el lugar elegido por los llerenenses para pasar un agradable día en contacto con la naturaleza.

El especial enclave geográfico de la ciudad de Llerena proporciona a su término una diversidad paisajística única. Los últimos montes de Sierra Morena nos ofrecen la posibilidad de contemplar amplios espacios de bosque mediterráneo y estepas cerealistas desde uno de los puntos más elevados de la provincia de Badajoz.

Cómo llegar
La manera más recomendable de llegar a Llerena es tomar la carretera nacional 432 que conecta con la N-630.
Desde Madrid: – Tome la carretera N-630 que conecta con la N-432 dirección Córdoba.
Desde Sevilla: – Tome la carretera N-630 hacia Mérida y cuando llegue a Monesterio tome la carretera regional hacia Llerena.

Dónde alojarse 
Hospedería “Mirador de Llerena”
Dirección: C/ Aurora 7
Teléfono: 924 870 597
Fax: 924 870 136
www.hospederiasdeextremadura.es

Dónde comer
Ateneo Llerenense
Dirección: C/Santiago, 63
Teléfono: 924 872 538

Nuestro agradecimiento al Excmo. Ayuntamiento de Llerena