Sevilla, una ciudad maravillosa

Sevilla es la ciudad con más habitantes de Andalucía (cuarta de España tras de Madrid, Barcelona y Valencia). Con un espectacular casco antiguo (uno de los tres más grandes de Europa junto a los Venecia y Génova), cuenta con un impresionante patrimonio histórico y monumental así como numerosos espacios escénicos y culturales que la convierten en una ciudad apasionante para el turismo interior e internacional. Juan G. Martínez y Carolina Hernández. Gulliveria.

Las estadísticas la sitúan como tercera capital más visitada de España, tras Barcelona y Madrid. Tres maravillas de esta preciosa ciudad andaluza han merecido el hecho de ser declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias. Aunque Sevilla es mucho más: el flamenco, la gente, la calle Sierpes, el Guadalquivir y la Torre del Oro…

La Hispalis romana dio paso a la Isbiliya árabe, dejando en las distintas épocas huellas que aún perduran en el tiempo. El lema de la ciudad, “NO8DO” (el 8 es una forma de madeja de lana) está por todas partes y es motivo de debate. Por un lado, la tradición popular lo entiendo como “No madeja-do”, queriendo decir “No me ha dejado”, haciendo una supuesta referencia a la lealtad que mantuvo la ciudad a Alfonso X el Sabio en la guerra contra su hijo Sancho en el siglo XIII. Otra interpretación (más aceptada en la actualidad) es la que dice que el 8 es un nudo (“nodo” en latín) y sería el símbolo de la unión de Sevilla con Alfonso X. En ambos casos aparece la figura de Alfonso X. ¿Por qué?

En 1248 Sevilla fue conquistada a los árabes por el rey Fernando III. El rey llamado “Santo” reconquistó bajo su reinado Córdoba, Sevilla, Jaén y Murcia. Enterrado en la Catedral de Sevilla, propició en vida un profundo cambio en la ciudad andaluza que desde entonces vivió un siglo de esplendor (hasta la Peste Negra de 1348). Conquistó Sevilla tras 15 meses de asedio, asedio en el que participó su hijo (futuro Alfonso X). Éste, un enamorado de las artes, envió cartas a la ciudad amenazando con pasar a cuchillo a sus habitantes durante el asedio si se derribaba una sola teja de la mezquita o un solo ladrillo de su alminar. Alfonso conquistaría más tarde Jerez y Cádiz y a pesar de su fracaso en ser Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (aspiraba a serlo por parte de su madre Beatriz de Suabia) pasó a la historia por repoblar Sevilla con nobles, militares y gentes de toda Castilla, dejando la ciudad libre de musulmanes, hecho sin precedentes hasta entonces. Sevilla le debe mucho a Alfonso X y así se lo hace saber en la rebelión que origina su hijo Sancho IV, manteniéndose fiel al monarca que tanto le dio. La historia contará que Sancho IV finalmente reinará, tras la muerte de Alfonso X en 1284 cuando más nobles se estaban pasando al bando de su padre.

Sevilla fue siempre importante por la salida al mar que le proporcionaba el navegable río Guadalquivir. Cuenta el geógrafo, historiador y filósofo griego Estrabón que Sevilla era una ciudad de renombre y describía de este modo los márgenes del río Guadalquivir: “Las campiñas que bordean sus orillas y las pequeñas islas que se encuentran en el curso del río están cultivadas con esmero. Además, el paisaje tiene una vista preciosa ya que sus tierras están adornadas con bosques y otras clases de plantaciones”.

Hispalis, eminente centro comercial de la Bética, acogía barcos de gran tamaño, que podían alcanzar hasta 400 toneladas y que presumiblemente habrían de ser remolcados por pequeñas barcas de remo a causa de la escasa movilidad de los mismos. Más adelante serían los árabes quienes se sintieran deslumbrados ante la belleza del Betis (nombre que dieron al río los romanos), al que llamaron Río Grande (ese es el significado de la palabra Guadalquivir –wadi al-kabir-).

Fue en el s. XIII cuando la Torre del Oro comenzó a reflejarse en las aguas del Guadalquivir, que a partir del descubrimiento del Nuevo Mundo vendrá a cobrar una importancia incomparable: gracias a él, el puerto de Sevilla se convirtió en el centro de donde partían sin cesar hombres, barcos y materiales con destino a las islas del Caribe y la exploración de las Costas del continente americano. Al mismo tiempo, este puerto de Sevilla era el receptor de todo el tráfico con el nuevo continente. Los Reyes Católicos fundaron la Casa de Contratación, desde donde se manejaban las relaciones con el Nuevo Mundo. En el siglo siguiente, el Siglo de Oro, vivió la explosión multicultural y la creación de numerosas fábricas de jabón, lana6 y seda así como la archiconocida cerámica sevillana. En el siglo XVII tuvo un gran bajón económico propiciado por la escasez de negocio marítimo y pasó a una decadencia bicentenaria hasta el XIX cuando la llegada de la Revolución Industrial impulsó la ciudad. Más recientes son la Expo Iberoamericana de 1929 y la Expo de 1992. Ambos acontecimientos ayudaron a situar a Sevilla nuevamente en el plano internacional. Hoy, Sevilla, es una moderna ciudad, bien comunicada y llena de atractivos, siendo la capital de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Sevilla merece una visita de varios días, para conocer cada uno de sus barrios, rincones, jardines, monumentos y museos. Para disfrutar sus paseos y terrazas, sus tiendas y bares. Hacer un resumen es harto complicado, pero aquí lo intentamos. Un lugar de obligada visita es la Catedral y su famosa Giralda. La Catedral de Sevilla es la catedral gótica de mayor extensión de todo el mundo. Su construcción (sobre el solar que dejó la antigua Mezquita Aljama) se inició en 1433 y es de estilo gótico tardío. Varias etapas de construcción posteriores la dotaron de diversos estilos: renacentista, barroca, académica y neogótica. El conjunto monumental es sencillamente sublime con la Giralda, el Patio de los Naranjos y la Capilla Real. La Giralda es el campanario de la Catedral de Sevilla y la torre más representativa de la ciudad. Con 104 metros de altura su construcción se produjo en el siglo XII como alminar almohade de la mezquita. Su coronación renacentista y campanario, obra de Hernán Ruiz, fue construida entre 1558 y 1568 por encargo del cabildo catedralicio. Consta de tres cuerpos escalonados y 25 campanas, cada una de ellas bautizadas con un nombre. Contemplarla desde abajo y visitarla para obtener una vista panorámica de la ciudad son momentos únicos para el turista.

Muy cerca está el Alcázar, palacio real en activo más antiguo de Europa. Fue residencia del rey Fernando III de Castilla y desde entonces es costumbre que los monarcas españoles se alojen aquí en sus visitas a Sevilla. Destaca por sus jardines (preciosos) y alguno de sus recintos como Patio de las Doncellas, la Sala de los Reyes, la Sala de Carlos V (con grandes tapices), el Salón del Emperador (con azulejos del siglo XV y tapices flamencos) y el Salón de Embajadores, una sala cubierta por una cúpula semiesférica adornada de complicados arabescos dorados que constituye la habitación más importante del Alcázar.

En apenas cinco minutos llegamos al Archivo General de Indias, creado en 1785 bajo el reinado de Carlos III con el objetivo de centralizar en un único lugar la documentación referente a las colonias españolas. Los documentos que conserva el archivo ocupan más de nueve kilómetros lineales de estantería y es el mayor archivo existente sobre la actividad de España en América y Filipinas. Queda todo dicho.

Otro lugar especial es la Plaza de España, un gran espacio abierto monumental, junto al Parque de María Luisa. Aquí encontramos un impresionante edificio semicircular de estilo regionalista, realizado por Aníbal González para la Exposición Iberoamericana del año 1929. Destaca por su monumentalidad (ocupa una superficie de 50.000 metros cuadrados) y es mezcla de estilos mudéjar, gótico y renacentista. Un canal cruzado por cuatro puentes nos permite navegar por barca en uno de los recorridos más románticos que se puede realizar en la capital hispalense. Para los cinéfilos diremos que ha sido escenario de películas famosas como Lawrence de Arabia, El Ataque de los Clones y El dictador.

La Torre del Oro se muestra orgullosa junto al Guadalquivir y la Maestranza (plaza de toros preciosa). Es una torre albarrana y su nombre indica el brillo dorado que reflejaba sobre el río. Emplazada en un paseo espectacular, es un lugar para la contemplación y el disfrute, bien cogiendo una barca para surcar el Guadalquivir, bien para contemplar el tiempo pasar sentados en un banco junto al río. El tiempo se detiene junto a la Torre del Oro, hoy Museo Naval de Sevilla.

Sevilla es moderna y contemporánea. Así lo demuestra el Metropol Parasol, conocido popularmente como “las Setas de la Encarnación”. Es una estructura de madera con columnas de hormigón que albergan los ascensores de acceso al mirador y que está ubicada en la céntrica plaza de la Encarnación. Sus instalaciones albergan un mercado con locales comerciales y de restauración, una plaza de espectáculos, un mirador y el museo Antiquarium. Desde aquí estamos preparados para visitar la zona comercial de Sevilla, la calle Sierpes. Todas las marcas están aquí representadas junto con negocios de toda la vida, cafeterías selectas donde tomar un chocolate con churros.

La Antigua Audiencia, el Museo de Bellas Artes, la Hemeroteca Municipal y Archivo Histórico Provincial de Sevilla, el Ayuntamiento de Sevilla, el Hotel Alfonso XIII, la Casa de Pilatos, el Hospital de las Cinco Llagas, la antigua Real Fábrica de Tabacos, el Palacio de San Telmo, la Alameda de Hércules… son lugares a apuntar en nuestra agenda. Todos tienen su encanto e historia a partes iguales.

Sevilla destaca por su verdor y luz. Entre los parques y jardines destacamos además de la Alameda de Hércules, el jardín privado del Alcázar, el parque de María Luisa (jardín privado donado a la ciudad por la infanta María Luisa de Borbón en 1893), los jardines de las Delicias de Arjona, los Jardines de Cristina (1830), los jardines de Murillo (1915) y el paseo de Catalina de Ribera (1920). En cuanto a la cultura, el Ateneo de Sevilla (origen de la Generación del 27), el Teatro de la Maestranza (frente a la Torre del Oro), el Teatro Lope de Vega (precioso edificio), el Teatro Central y el Auditorio Rocío Jurado son los referentes de la ciudad. Museos hay tantos que es difícil elegir. Nosotros nos decantamos por el Museo de Bellas Artes y el Museo Arqueológico.

Para terminar, no debemos olvidar el flamenco, arraigado en la médula hispalense, presente en bares y calles, la rivalidad Betis – Sevilla en lo futbolístico, la Semana Santa (debe verse al menos una vez en la vida) y la Feria de Abril.

En las proximidades de Sevilla se encuentran dos lugares de interés turístico que merecen nuestra atención. Itálica, antigua ciudad romana situada en el actual término municipal de Santiponce, a 7 km. de Sevilla. Cuna de los emperadores Trajano y Adriano, destaca su bien conservado anfiteatro. Carmona es una ciudad ubicada a 33 km. de Sevilla que destaca por la cantidad y calidad de su patrimonio histórico y monumental. Es Conjunto Histórico Artístico desde 1963, con numerosos monumentos inscritos en el catálogo de Bienes de Interés Cultural.

Cómo llegar
Carretera: Cuenta con estas vías de acceso: A-92, N-IV, A-4 y A-49, entre otras.
Ferrocarril: Tren AVE: Línea de alta velocidad con Madrid cada hora (2,30 horas de duración). Largo recorrido Madrid-Valencia-Barcelona.
Avión: Aeropuerto internacional a 12 kilómetros del centro de la ciudad.

Dónde alojarse
Hotel Sevilla Congresos

Frente al Palacio de Exposiciones y Congresos, en pleno epicentro del distrito financiero y de negocios de la capital andaluza, se halla el Hotel Sevilla Congresos, un establecimiento de máximo confort y con alma de servicio a los hombres y mujeres de negocios que se reúnen en Sevilla. El Sevilla Congresos es el alojamiento ideal para los clientes que deben realizar sus gestiones y visitas en el seno de Fibes, el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla.
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Cuenta con un total de 218 habitaciones, entre ellas dobles, triples, dúplex para un máximo de 4 personas y una suite, equipadas con baño privado completo, TV Vía Satélite, teléfono directo, minibar, aire acondicionado y conexión a Internet Wi-fi gratuito.

Hotel Sevilla Congresos ****
Dirección: AVDA. ALCALDE LUIS URUÑUELA S/N 41020
Teléfono: 954259000 | Fax: 954259500
Email: recepcion@hotelsevillacongresos.com

Más información
Consorcio de Turismo de Sevilla
Edificio Laredo Pza. San Francisco, 19 4ª planta
41004 Sevilla
Teléfono: 954592915
Email: laredo.turismo@sevilla.org

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