Godzilla, Hello Kitty, Sailor Moon o las estampas de Hokusai aparecen donde pocos viajeros esperarían encontrarlos: bajo sus pies. Tokio ha convertido numerosas tapas de alcantarilla en pequeños lienzos urbanos que permiten recorrer algunos de sus barrios a través del manga, el anime, el arte y otros símbolos de la cultura japonesa.
Las conocidas como design manholes forman parte de una peculiar expresión de arte urbano extendida por Japón. En Tokio, sus diseños se relacionan con personajes, artistas y elementos estrechamente vinculados con los diferentes distritos de la capital.
Godzilla se esconde en las calles de Shinjuku
Uno de los recorridos más reconocibles se encuentra en Shinjuku. El distrito cuenta con varias tapas dedicadas a Godzilla, personaje que desde 2015 ejerce como embajador turístico especial de la zona.

Las piezas pueden encontrarse en los alrededores de la estación de Shinjuku y se integran en un barrio que mantiene una estrecha relación con el célebre monstruo del cine japonés. El propio Godzilla asoma también sobre los edificios de Kabukicho, convertido ya en uno de los iconos contemporáneos de esta parte de Tokio.
Hello Kitty y los personajes de Sanrio en Tama
En Tama, al oeste del área metropolitana, las protagonistas son Hello Kitty y otras figuras de Sanrio. Las tapas decoradas se encuentran principalmente en torno a Tama Center, donde los personajes forman parte del paisaje urbano.
La zona permite así incorporar a una visita por Tokio un elemento especialmente ligado a la cultura popular japonesa y a personajes que han alcanzado una difusión internacional mucho más allá del país.
Sailor Moon en el distrito de Minato
Los seguidores del manga y el anime tienen otra parada en Minato. Varias tapas de alcantarilla están dedicadas a Sailor Moon y se distribuyen por lugares relacionados con el universo de la serie.
Los diseños convierten el paseo por el distrito en una pequeña búsqueda urbana y ofrecen otra forma de aproximarse a la influencia que el manga y la animación japonesa ejercen sobre la identidad cultural contemporánea de Tokio.
Hokusai, del museo a las calles de Sumida
La ruta cambia de registro en Sumida, distrito estrechamente relacionado con Katsushika Hokusai. El artista nació en esta zona de Edo, la actual Tokio, y su legado permanece presente tanto en el museo que lleva su nombre como en distintos elementos del espacio público.
Algunas tapas reproducen motivos inspirados en sus célebres estampas, llevando a las calles un patrimonio artístico asociado a uno de los creadores japoneses más reconocidos internacionalmente.
Una afición que también tiene sus propias tarjetas
La singularidad de estas piezas ha generado incluso una cultura propia entre aficionados y coleccionistas. Japón cuenta con las llamadas manhole cards, tarjetas gratuitas que reproducen diferentes diseños y proporcionan información sobre su localización.
Tokio desarrolla además iniciativas que invitan a descubrir estas piezas sobre el terreno. Entre ellas figura un rally digital de tapas decoradas que se prolongará hasta marzo de 2027 y propone recorrer diferentes puntos de la capital siguiendo sus diseños.
Más allá de su función cotidiana, estas pequeñas obras permiten mirar Tokio desde otra perspectiva. Buscar una tapa de Godzilla, Sailor Moon o Hokusai puede convertirse en el pretexto para desviarse de los grandes itinerarios turísticos y descubrir calles y barrios que normalmente quedarían fuera de una primera visita a la ciudad.
Más información para preparar un viaje en la web oficial de turismo de Tokio.
