Baeza volverá a iluminar su patrimonio con más de 30.000 velas el 12 de septiembre

Nadia Manchado Herrero

El próximo 12 de septiembre, Baeza volverá a apagar parte de su iluminación habitual para dejar que más de 30.000 velas transformen sus calles, plazas y monumentos durante la novena edición de Renacimiento a la Luz de las Velas.

La celebración convertirá nuevamente el casco histórico de esta ciudad jiennense, integrada en el conjunto renacentista de Úbeda y Baeza declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2003, en un escenario nocturno en el que arquitectura, patrimonio y participación ciudadana se encuentran alrededor de miles de puntos de luz.

La iniciativa, nacida en 2018 por impulso de la Asociación Baezana de Industrias, Comercios y Servicios (ABISC), ha ido creciendo desde sus primeras ediciones hasta convertirse en una de las citas turísticas más reconocibles de Baeza durante el mes de septiembre. En la edición anterior reunió a más de 20.000 visitantes y generó más de 650.000 interacciones en redes sociales, según los datos difundidos por el Ayuntamiento.

Una noche para descubrir Baeza de otra manera

La principal singularidad de Renacimiento a la Luz de las Velas no está únicamente en la cifra de velas. La propuesta cambia durante unas horas la forma de recorrer Baeza y permite contemplar su patrimonio monumental bajo una iluminación completamente diferente.

El casco histórico se llena de puntos de luz y las velas alcanzan calles, plazas, edificios y monumentos emblemáticos. La experiencia se extiende también a zonas situadas fuera del núcleo monumental, como el barrio de los Descalzos o la calle San Andrés.

Entre los espacios que forman parte de la experiencia aparecen algunos de los grandes iconos arquitectónicos de Baeza, como el Palacio de Jabalquinto, la Iglesia de Santa Cruz o la Fuente de Santa María.

La oscuridad hace el resto. Fachadas, patios, escaleras y rincones que durante el día forman parte del paisaje habitual de la ciudad adquieren otra perspectiva cuando las velas se convierten en el principal elemento de iluminación.

No se trata, por tanto, solamente de contemplar una instalación de luz, sino de recorrer una ciudad histórica desde una perspectiva distinta.

El patrimonio renacentista como protagonista

Baeza forma parte, junto a Úbeda, de los Conjuntos Monumentales Renacentistas de Úbeda y Baeza, inscritos por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial en 2003. El organismo internacional destaca el valor de ambas ciudades como ejemplos excepcionales de arquitectura y planificación urbana renacentista española del siglo XVI.

Ese patrimonio constituye precisamente el gran escenario de la noche de las velas.

Durante unas horas, la arquitectura renacentista deja de ser únicamente objeto de visita para convertirse en parte activa de una experiencia turística nocturna. Las calles iluminadas, los monumentos y la actividad cultural crean un recorrido en el que la ciudad histórica adquiere una dimensión diferente.

La propuesta permite además distribuir la experiencia por distintos espacios y barrios, algo que ha ido creciendo con la implicación de asociaciones, entidades y vecinos.

Más de 40 colectivos participan en la transformación de la ciudad

Uno de los elementos que diferencia la celebración es su componente ciudadano. Más de 40 colectivos participan en el acontecimiento, junto a instituciones públicas, empresas y otras entidades.

La iluminación no se concentra exclusivamente en los monumentos más conocidos. La colaboración de asociaciones y vecinos permite extender progresivamente la experiencia a diferentes calles y barrios, haciendo que la noche de las velas tenga una dimensión más amplia que la de un espectáculo localizado en el centro monumental.

Esa participación explica también por qué la celebración ha adquirido una dimensión propia dentro del calendario de Baeza. La ciudad no es únicamente el escenario del acontecimiento: sus habitantes y tejido asociativo forman parte de su organización y desarrollo.

Música y cultura antes y durante la noche de las velas

La programación de 2026 comenzará antes de la gran noche del sábado. Turismo de Andalucía señala que la inauguración tendrá lugar la noche previa con un concierto en el patio de la antigua Universidad, en la calle Conde Romanones, mientras que durante la tarde-noche del sábado el casco histórico volverá a iluminarse con más de 30.000 velas.

La celebración se completa con conciertos, actuaciones, jornadas de puertas abiertas y otras propuestas culturales distribuidas por diferentes espacios de la ciudad. De esta forma, la visita puede convertirse en una escapada de fin de semana y no limitarse exclusivamente a las horas de iluminación.

La programación cultural es, además, una manera de reforzar el vínculo entre patrimonio y experiencia turística: los visitantes recorren Baeza mientras descubren música, actividades y espacios que adquieren una atmósfera diferente durante la noche.

Una celebración que también impulsa la actividad turística

El crecimiento de Renacimiento a la Luz de las Velas ha tenido una repercusión directa sobre la actividad turística y hostelera de la ciudad. El Ayuntamiento señala que durante la celebración se alcanza tradicionalmente el 100 % de ocupación en hoteles, restaurantes y bares, una circunstancia que refleja la capacidad del acontecimiento para generar desplazamientos y concentrar demanda turística en Baeza durante un único fin de semana.

La cifra de visitantes de la pasada edición —más de 20.000— y su repercusión digital, con más de 650.000 interacciones en redes sociales, muestran además que el evento ha superado el ámbito estrictamente local.

En ese sentido, la noche de las velas representa también una forma de poner en valor el patrimonio a través de una experiencia capaz de atraer visitantes en una época del año en la que Baeza amplía sus argumentos para una escapada cultural.

Un cartel con sello baezano

La imagen de la edición de 2026 lleva la firma del artista baezano Pope Cabrera, responsable del cartel anunciador. La composición utiliza un fondo carmesí y reúne diferentes referencias del patrimonio local, entre ellas la Fuente de Santa María, las escaleras del Palacio de Jabalquinto, una calle del centro histórico y la torre de la Catedral.

El resultado funciona como una síntesis visual de la propia celebración: patrimonio monumental, arquitectura histórica y luz reunidos en una misma imagen.

Cartel oficial de Renacimiento a la Luz de las Velas 2026. Diseño: Pope Cabrera.
Cartel oficial de Renacimiento a la Luz de las Velas 2026. Diseño: Pope Cabrera.

Cuándo se celebrará Renacimiento a la Luz de las Velas 2026

La IX edición de Renacimiento a la Luz de las Velas se celebrará el sábado 12 de septiembre de 2026 en Baeza (Jaén).

La noche previa comenzará la programación con un concierto y el sábado llegará el momento central, con más de 30.000 velas iluminando el casco histórico y diferentes espacios de la ciudad. Turismo de Andalucía incluye la celebración en su calendario profesional de acciones promocionales para 2026.

Para quienes quieran aprovechar la ocasión para conocer la ciudad, la celebración permite plantear una escapada de fin de semana y combinar la experiencia nocturna con el patrimonio renacentista, la gastronomía jiennense y otros atractivos de Baeza y su entorno.

La organización dispone de información sobre programación, recorrido y planificación de la visita en la web oficial del acontecimiento.

Baeza, una ciudad que cambia cuando cae la noche

Baeza ya tiene en su arquitectura renacentista uno de sus principales argumentos para viajar hasta Jaén. Pero durante una noche de septiembre propone mirar ese patrimonio desde otra perspectiva. Más de 30.000 velas, decenas de colectivos implicados, música, cultura y un conjunto monumental que forma parte del Patrimonio Mundial convierten Renacimiento a la Luz de las Velas en una experiencia que va más allá de una celebración puntual.

El 12 de septiembre de 2026, Baeza volverá a demostrar que una ciudad histórica también puede reinventar la forma de mostrar su patrimonio: no cambiando lo que conserva, sino cambiando durante unas horas la manera de contemplarlo.