Las escamas cerámicas que coronan el tejado de Casa Batlló han alimentado durante décadas una de las interpretaciones más populares de la obra de Antoni Gaudí: la del dragón derrotado por Sant Jordi. Ahora, coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto catalán y el estreno de la tercera temporada de La Casa del Dragón, ese imaginario vuelve a cobrar protagonismo en una intervención artística que transforma temporalmente uno de los edificios más visitados de Barcelona.
La colaboración entre Casa Batlló y HBO Max ha dado lugar a una instalación efímera que acerca el universo de la saga Targaryen al corazón del modernismo catalán. La propuesta incluye un recorrido especial por el edificio, efectos de sonido e iluminación y, como elemento central, tres grandes vidrieras contemporáneas inspiradas en la serie que podrán visitarse durante unos días en el emblemático desván diseñado por Gaudí.
La iniciativa supone además un hecho inédito para el edificio modernista: es la primera vez que Casa Batlló alberga una experiencia temporal de estas características vinculada a una producción audiovisual.
Tres vidrieras monumentales unen Poniente y el modernismo catalán
El punto culminante de la visita se encuentra en el desván de Casa Batlló, uno de los espacios más singulares del edificio.
Bajo los característicos arcos catenarios que muchos visitantes asocian con el esqueleto o las costillas de un dragón, se han instalado tres vidrieras monumentales concebidas específicamente para esta colaboración.
Las piezas han sido ilustradas por Ausias Pérez, de TOT Studio, y realizadas artesanalmente por el maestro vidriero catalán David Gibernau, una figura de referencia en el trabajo artístico del vidrio con más de medio siglo de trayectoria profesional.

La instalación toma como inspiración la técnica de vidriera emplomada que Gaudí incorporó en la planta noble de Casa Batlló y la reinterpreta mediante una narrativa visual vinculada a la serie de HBO.
El resultado combina elementos propios del Art Nouveau, recursos estéticos del modernismo y referencias directas a algunos de los personajes, objetos y acontecimientos más relevantes de la ficción ambientada en Poniente.
Cada vidriera representa una temporada de la serie
Las tres obras funcionan como una lectura visual de la evolución de la historia narrada en La Casa del Dragón.
La primera vidriera está centrada en el Trono de Hierro y reúne distintos símbolos reconocibles para los seguidores de la serie. Entre ellos aparecen la daga de Rhaenyra, las coronas de las facciones enfrentadas, el ojo de zafiro de Aemond, la máscara dorada del rey Viserys o un huevo de dragón petrificado.
La segunda composición adopta una atmósfera más oscura y refleja el estallido del conflicto que marca la trama. Su escena central representa la batalla aérea de Reposo del Grajo, protagonizada por los dragones Vhagar y Meleys.
La tercera obra adelanta algunos elementos de la nueva temporada. Inspirada en la Batalla del Gaznate, abandona las líneas rectas para construir una composición dominada por el fuego, el agua, las formas orgánicas y los dragones, en una representación visual del avance irreversible de la guerra.
El valor de la artesanía en pleno siglo XXI
Más allá del vínculo con la serie, la colaboración pone el foco sobre uno de los oficios más representativos de la Barcelona modernista: el arte de la vidriera.
La elección de David Gibernau responde precisamente a esa voluntad de conectar la creación contemporánea con las técnicas artesanales que marcaron la arquitectura catalana de finales del siglo XIX y principios del XX.
A lo largo de su trayectoria, el maestro vidriero ha participado en proyectos patrimoniales de gran relevancia. Entre ellos figuran trabajos relacionados con la estrella de la Torre de María de la Basílica de la Sagrada Familia, intervenciones en elementos históricos de Casa Batlló y diversas restauraciones de piezas patrimoniales.
La instalación reivindica así el papel de los oficios artísticos tradicionales en un momento en el que gran parte de las experiencias culturales dependen de herramientas digitales y recursos audiovisuales.
Una visita diferente a uno de los iconos de Barcelona
La experiencia permite contemplar Casa Batlló desde una perspectiva poco habitual.
Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2005, el edificio recibe cada año a visitantes atraídos por la creatividad de Gaudí, las formas orgánicas de sus espacios interiores y su singular fachada ondulante en pleno Passeig de Gràcia.
Durante los días de la activación, la visita incorpora además efectos de iluminación y sonido que acompañan al recorrido y refuerzan el vínculo narrativo con el universo de La Casa del Dragón.
La propuesta resulta especialmente interesante para quienes visitan Barcelona estos días, ya que coincide con las celebraciones vinculadas al centenario de la muerte de Gaudí, una efeméride que está impulsando numerosas actividades culturales en la ciudad durante 2026.
Cómo visitar la instalación
La intervención artística puede visitarse en Casa Batlló, situada en el número 43 del Passeig de Gràcia de Barcelona.
La experiencia está abierta al público entre el 19 y el 22 de junio, en horario de 22:45 a 00:30 horas.
La entrada es gratuita hasta completar aforo y el acceso se organiza en grupos de hasta 140 personas.
Para quienes se encuentren en Barcelona durante estos días, la propuesta ofrece una oportunidad poco habitual: contemplar una reinterpretación contemporánea del legado de Gaudí a través de una técnica artística profundamente vinculada al modernismo catalán y al mismo tiempo descubrir cómo un icono de la arquitectura puede dialogar con uno de los grandes fenómenos televisivos de la actualidad.
Más información: https://www.casabatllo.es/

