La música española tendrá una presencia destacada esta semana en Bogotá. El Centro Nacional de Difusión Musical participa en la decimoquinta edición del Festival Internacional de Música Sacra de la capital colombiana con cuatro conciertos y varias actividades pedagógicas protagonizadas por el Trío Arbós, la violinista Miriam Hontana y el organista y clavecinista Daniel Oyarzabal.
La participación del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) forma parte de una edición especialmente vinculada con España, país invitado de honor del festival, que este año se desarrolla bajo el lema La Concordia. La programación se extiende hasta el 4 de octubre por diferentes espacios culturales y patrimoniales de Bogotá.
La presencia del CNDM se integra en su Programa Circuitos y combina los conciertos con clases magistrales y encuentros entre los músicos españoles y estudiantes e intérpretes colombianos.
El Trío Arbós lleva a Bogotá dos miradas sobre música y espiritualidad
El Trío Arbós, Premio Nacional de Música en 2013 y grupo residente del CNDM durante la temporada 2026/27, protagoniza los dos primeros conciertos. La formación está integrada por Juan Carlos Garvayo al piano, Ferdinando Trematore al violín y José Miguel Gómez al violonchelo.

El primero tiene lugar el 23 de septiembre en el Museo Nacional de Colombia bajo el título La luz herida I. Espiritualidad y misticismo en la música para trío con piano. El programa conecta la creación contemporánea con diferentes expresiones del repertorio espiritual a través de obras de Jesús Torres, Johann Sebastian Bach, Franz Schubert y Pēteris Vasks.
Un día después, el 24 de septiembre, el Centro Cultural y Educativo Español Reyes Católicos acogerá La luz herida II. En esta ocasión, el repertorio reúne composiciones de Felipe Pedrell, Robert Schumann, Cristóbal Halffter y nuevamente Schubert.
Bach y Vivaldi dialogan en la Catedral Primada de Colombia
La segunda parte de la participación española estará protagonizada por la violinista Miriam Hontana y Daniel Oyarzabal, organista y clavecinista, con dos programas centrados en la música barroca y su relación con la espiritualidad.
El 25 de septiembre actuarán en la Catedral Primada de Colombia con El año litúrgico en Las cuatro estaciones, una propuesta que establece un diálogo entre los corales de Johann Sebastian Bach y Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi.
El programa se organiza en torno a primavera, verano, otoño e invierno y relaciona el ciclo de la naturaleza descrito por Vivaldi con diferentes momentos del calendario litúrgico.
Al día siguiente, la Iglesia de San Ignacio acogerá Meditaciones barrocas: música y fe. El concierto recorrerá obras de Antonio Vivaldi, Johann Georg Pisendel, Johann Kuhnau y Heinrich Ignaz Franz von Biber para explorar distintas aproximaciones a la dimensión religiosa de la música barroca.
De los conciertos a las aulas de Bogotá
La presencia española en el festival se extiende también al ámbito formativo. Miriam Hontana y Daniel Oyarzabal impartirán el 24 de septiembre una clase magistral de violín barroco en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia.
El 25 de septiembre será el Trío Arbós el encargado de ofrecer una clase magistral de música de cámara. La programación incluye además charlas previas a los conciertos para contextualizar los repertorios y acercar al público las relaciones entre música, espiritualidad y fe.
La iniciativa convierte así la participación del CNDM en algo más que una sucesión de actuaciones: los músicos españoles entran también en contacto directo con estudiantes e intérpretes locales dentro de un festival que utiliza distintos escenarios culturales y patrimoniales de Bogotá.
Un festival internacional en torno a La Concordia
El Festival Internacional de Música Sacra de Bogotá celebra en 2026 su decimoquinta edición. Desde su creación, el encuentro plantea la música como punto de conexión entre diferentes culturas y tradiciones espirituales.
La edición de este año reúne propuestas internacionales en numerosos espacios de la ciudad y recorre repertorios que van desde la música antigua y barroca hasta la creación contemporánea. La presencia del CNDM constituye una de las aportaciones españolas a una programación en la que España ocupa el papel de país invitado de honor.
