El 21 de junio de 1981, Gilles Villeneuve cruzó primero la línea de meta del circuito del Jarama después de 80 vueltas y apenas 0,220 segundos por delante de Jacques Laffite. Cuarenta y cinco años después, Madrid volverá a recibir un Gran Premio de Fórmula 1, esta vez mucho más cerca del centro urbano y en un trazado diseñado alrededor de IFEMA y Valdebebas. La primera edición del FORMULA 1 TAG HEUER GRAN PREMIO DE ESPAÑA 2026 se disputará del 11 al 13 de septiembre en MADRING.
La diferencia respecto a aquel Jarama es también la clave turística del nuevo proyecto. El circuito no se plantea como un recinto aislado al que se llega desde la ciudad, sino como una infraestructura integrada en Madrid: el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas queda a pocos minutos, la Línea 8 del Metro conecta directamente con IFEMA y la estación de Cercanías de Valdebebas sirve al sector norte del trazado. El Ayuntamiento prevé que la carrera atraiga alrededor de 120.000 visitantes, con cerca de un 45 % procedente de fuera de Madrid.
MADRING no solo devuelve la Fórmula 1 a Madrid: convierte una competición mundial en una nueva forma de descubrir la ciudad.
De Jarama a MADRING: 45 años entre dos formas de entender la Fórmula 1

La relación de Madrid con la Fórmula 1 no comienza en 2026. El circuito del Jarama, diseñado por el neerlandés John Hugenholtz y abierto en 1967, acogió el Gran Premio de España del Campeonato del Mundo en nueve ocasiones entre 1968 y 1981. Su trazado estrecho, sinuoso y con cambios de rasante era muy diferente a los grandes circuitos que empezaban a definir la Fórmula 1 moderna. La última carrera madrileña de aquella etapa se celebró el 21 de junio de 1981 y acabó convertida en una de las actuaciones más recordadas de Gilles Villeneuve.
Villeneuve había salido séptimo con un Ferrari 126CK que no parecía el coche adecuado para dominar Jarama. Sin embargo, aprovechó la pérdida de control de Alan Jones, tomó el liderato y resistió durante buena parte de la carrera a un grupo de rivales que disponían de monoplazas con mejor comportamiento en las curvas. En la llegada, los cinco primeros quedaron separados por apenas 1,24 segundos. La carrera fue la última victoria de Villeneuve en Fórmula 1 y permanece en los archivos de la propia competición como una de sus grandes demostraciones de conducción defensiva.
El regreso de 2026 responde a una lógica completamente distinta. Madrid ha firmado con Fórmula 1 un acuerdo para albergar el Gran Premio de España entre 2026 y 2035, y el nuevo circuito aprovecha la infraestructura de IFEMA y el tejido urbano del noreste de la capital. El proyecto inicial ha evolucionado desde los 5,474 kilómetros y 20 curvas anunciados en 2024 hasta un trazado final de unos 5,4 kilómetros y 22 curvas. Fórmula 1 cifra actualmente la pista en 5,416 kilómetros, con 57 vueltas y una distancia de carrera de 308,524 kilómetros.
La memoria de Jarama explica mejor el proyecto de 2026
La comparación entre ambos circuitos permite entender qué pretende Madrid con su regreso al campeonato. Jarama pertenecía a una época en la que los circuitos se construían principalmente como instalaciones deportivas. MADRING responde a un modelo contemporáneo en el que el circuito forma parte de una experiencia urbana más amplia, con transporte público, zonas de ocio, gastronomía, entretenimiento y actividad turística alrededor de la competición.
La propia Fórmula 1 presenta el nuevo trazado como una combinación de carretera pública y terreno permanente, una fórmula que recuerda a los circuitos híbridos contemporáneos.
En la práctica, eso significa que parte de la experiencia visual de la carrera estará vinculada al paisaje urbano de Madrid y a sectores de Valdebebas, mientras que otras zonas responden a las exigencias de un circuito permanente. La pista está diseñada para alcanzar velocidades superiores a 300 km/h en determinados puntos y alterna rectas, frenadas fuertes, curvas enlazadas y cambios de elevación.
El elemento que mejor resume esta voluntad es La Monumental, la curva 12. Tiene aproximadamente 548 metros de longitud y un peralte del 24 %, con una capacidad prevista de unos 45.000 espectadores en su entorno. Los responsables del circuito estiman que los monoplazas permanecerán cerca de seis segundos girando sobre esta sección semicircular. Su geometría recuerda deliberadamente a una plaza de toros, introduciendo una referencia reconocible de la cultura madrileña dentro de un circuito concebido para una competición tecnológica.
MADRING, una pista concebida para que la carrera forme parte de Madrid
Para quien viaje a la capital por el Gran Premio de Madrid, el primer atractivo no será un monumento sino el propio circuito. La ubicación junto a IFEMA modifica la relación habitual entre una ciudad y su Gran Premio: el circuito queda integrado en el tejido urbano y conectado directamente con el centro mediante transporte público. El recinto se encuentra en el entorno de Feria de Madrid, entre las estaciones de Valdebebas, Feria de Madrid, Canillas y Mar de Cristal.

El trazado está dividido en dos áreas independientes. MADRING Sur concentra las secciones 1 a 5 y tiene como principal referencia de transporte la estación de Metro Feria de Madrid. MADRING Norte agrupa las secciones 6 a 17 y utiliza como acceso principal la estación de Cercanías Valdebebas. Esta división tiene una consecuencia práctica importante: una vez dentro del circuito no se puede pasar libremente de una zona a otra, por lo que la estación de llegada debe decidirse en función de la entrada adquirida.
La primera parte del recorrido concentra varias oportunidades de adelantamiento y zonas de fuerte frenada. Después aparecen sectores más rápidos hasta desembocar en La Monumental, antes de una nueva frenada y de las llamadas Enlazadas de Valdebebas. La organización define también curvas con nombres que buscan vincular el trazado a su entorno, como El Búnker, relacionado con las fortificaciones de la Guerra Civil situadas junto a una de las curvas.
Ese detalle introduce una lectura diferente del circuito. MADRING no se ha construido sobre un territorio neutro: atraviesa un paisaje urbano en transformación y convive con elementos de la historia reciente de Madrid. El visitante que observe el trazado desde el norte encontrará, por tanto, una combinación poco habitual de arquitectura ferial, nuevos desarrollos urbanos, infraestructuras de transporte y restos de la historia militar del siglo XX.
El estreno también tendrá una dimensión deportiva más amplia. El fin de semana no estará dedicado exclusivamente a la Fórmula 1: MADRING acogerá las carreras de Fórmula 2 y Fórmula 3, con la temporada de F3 concluyendo en Madrid. El programa oficial comienza el viernes 11 de septiembre y culmina el domingo 13 con el Gran Premio de Fórmula 1.
Carlos Sainz será otra de las conexiones entre el circuito y la ciudad. Nacido en Madrid, el piloto de Williams es embajador del Gran Premio y ya fue el primer piloto en completar una vuelta al trazado asfaltado. Su presencia aporta además una dimensión local a una carrera que, por definición, pertenece a un campeonato internacional.
La pista ya ha afrontado además su primera prueba deportiva real: los test de Fórmula 3 celebrados el 24 y 25 de agosto sirvieron para poner a prueba el trazado, la logística y los sistemas de seguridad a menos de tres semanas del Gran Premio.
Más allá de la carrera: el Madrid histórico que queda a pocos kilómetros
La mejor manera de aprovechar un viaje al Gran Premio no consiste en permanecer todo el fin de semana junto al circuito. La ubicación de MADRING permite combinar la competición con algunos de los grandes espacios culturales de Madrid y regresar después a IFEMA utilizando el transporte público.
El Madrid de los Austrias constituye uno de los recorridos más eficaces para entender la transformación de la ciudad desde que Felipe II trasladó la corte a Madrid en 1561. La Plaza Mayor ocupa el solar de la antigua Plaza del Arrabal y adquirió su configuración monumental a partir de 1617, cuando Juan Gómez de Mora recibió el encargo de uniformar el espacio. Durante siglos acogió mercados, fiestas, corridas de toros, ceremonias religiosas y acontecimientos políticos.
Desde allí, la sucesión de calles del centro conduce hacia el Palacio Real, la Plaza de Oriente y la zona de Ópera. Es un Madrid diferente al del noreste donde se celebra la Fórmula 1, y precisamente esa distancia ayuda a entender la amplitud histórica de la capital: en unas pocas estaciones de Metro se pasa de una infraestructura deportiva del siglo XXI a un tejido urbano desarrollado alrededor de la antigua corte.
El otro gran eje es el Paseo del Prado y El Retiro. Ambos forman parte, junto con otros espacios culturales y monumentales, del Paisaje de la Luz, inscrito por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial el 25 de julio de 2021. El reconocimiento no se limita a un parque: considera el conjunto urbano en el que conviven naturaleza, ciencia, cultura, instituciones y arquitectura desde el siglo XVI.
Para un visitante que disponga de una mañana libre antes o después de la carrera, el Museo del Prado proporciona una dimensión diferente de Madrid. Su colección permite leer varios siglos de historia europea a través de Velázquez, Goya, El Greco, Rubens o Tiziano. En septiembre de 2026 continúa además la exposición Prado. Siglo XXI, abierta hasta el 27 de septiembre, que revisa las incorporaciones realizadas por el museo durante el último cuarto de siglo.
El Retiro aporta el contrapunto espacial. Su origen está ligado al antiguo Real Sitio del Buen Retiro, segunda residencia de la Monarquía Hispánica en Madrid. El parque actual es consecuencia de una larga transformación histórica y de la intervención municipal iniciada después de que el Ayuntamiento asumiera su propiedad en 1868. En septiembre permanece abierto, con horario de primavera-verano de 06:00 a 00:00 horas, aunque el Ayuntamiento puede aplicar restricciones temporales por condiciones meteorológicas.
La gastronomía madrileña también forma parte del Gran Premio
El atractivo gastronómico de Madrid no depende de una cocina sofisticada en exclusiva. La identidad culinaria de la ciudad se entiende mejor a través de la convivencia entre casas de comidas, mercados, tabernas históricas y restaurantes contemporáneos.
El cocido madrileño sigue siendo uno de sus platos más reconocibles, aunque septiembre todavía no sea el momento climatológico más adecuado para buscar una comida especialmente contundente. Los callos a la madrileña, los entresijos y gallinejas, las croquetas, la tortilla de patatas, los bocadillos de calamares y los soldaditos de Pavía permiten reconstruir una gastronomía urbana marcada por la inmigración interna, el comercio y la condición de Madrid como capital política.
La historia de sus establecimientos resulta igualmente reveladora. Turismo Madrid identifica numerosos restaurantes y tabernas centenarios asociados a una tradición en la que gastronomía, literatura, política, pintura y tauromaquia se mezclan. Botín abrió en 1725; Posada de la Villa se remonta a 1642; Casa Pedro comenzó su actividad en 1702; Lhardy abrió en 1839 y Casa Alberto en 1827.
Para una comida tradicional puede optarse por Malacatín, en La Latina, especializado en cocina madrileña y conocido por su cocido. En el centro histórico, Restaurante Botín permite incorporar a la experiencia gastronómica la historia de uno de los establecimientos más antiguos de la capital. Para quien busque una interpretación contemporánea de la cocina de producto, La Tasquería ofrece una propuesta centrada en la casquería desde una perspectiva gastronómica actual.
Los mercados aportan otra lectura. El Mercado de San Miguel, inaugurado como mercado de abastos en 1916, se transformó en 2009 en un mercado gastronómico que reúne más de treinta puestos. El Mercado de San Antón, en Chueca, representa una generación posterior de espacios en los que conviven alimentación y restauración, mientras que los mercados municipales mantienen una función más cotidiana en los distintos barrios.
La diferencia entre unos y otros es importante para el viajero: San Miguel permite una experiencia gastronómica eminentemente turística, mientras que mercados como Vallehermoso, Antón Martín o Chamberí muestran mejor la transformación contemporánea de los mercados de barrio. Madrid ha convertido la compra cotidiana de alimentos en una parte más de su cultura gastronómica, sin que eso haya eliminado las tabernas tradicionales.
Qué hacer entre la carrera y el resto del fin de semana
El calendario deportivo concentra buena parte del interés entre el viernes y el domingo. El viernes 11 de septiembre están programados los primeros entrenamientos de Fórmula 1 a las 13:30 y 17:00 horas, además de las sesiones de F2 y F3. El sábado 12 habrá tercer entrenamiento de F1 a las 12:30 y clasificación a las 16:00. El domingo 13, la carrera de Fórmula 1 comenzará a las 15:00, después de las carreras de F3 y F2 y del desfile de pilotos.
Esto permite plantear el viaje de forma flexible. El viernes puede dedicarse parcialmente al centro histórico antes de entrar en el circuito; el sábado combina bien la clasificación con una cena en el centro; y el domingo, si la prioridad es regresar después de la carrera, conviene reservar tiempo suficiente para la salida del recinto y evitar programar un tren o vuelo inmediatamente después.
La ciudad también tendrá actividades paralelas asociadas al Gran Premio, con fan zones, conciertos, propuestas gastronómicas y entretenimiento. La experiencia, por tanto, se extenderá más allá de las horas estrictamente deportivas, aunque el programa definitivo de actividades debe consultarse antes del viaje.
Dónde alojarse: centro histórico o entorno de IFEMA
Para un viaje centrado en la Fórmula 1 hay dos estrategias razonables. Dormir cerca de IFEMA simplifica los desplazamientos del fin de semana; elegir el centro permite vivir Madrid como destino turístico y utilizar la Línea 8 para llegar al circuito.
Entre los establecimientos próximos a IFEMA se encuentra Novotel Madrid Feria and Airport, una opción funcional para quien priorice la proximidad al recinto y al aeropuerto. En el centro, Only YOU Boutique Hotel Madrid ofrece un perfil boutique en el barrio de Chueca, mientras que Wellington Hotel & Spa Madrid representa una alternativa clásica en el barrio de Salamanca.
La elección debe hacerse con antelación. Un Gran Premio concentra en tres días una demanda muy superior a la habitual y la propia organización ha desarrollado un programa de alojamiento oficial en hoteles de Madrid y del entorno de IFEMA.
Llegar a MADRING: el transporte público es parte de la estrategia
El coche particular no estará habilitado para acceder directamente al área del circuito durante el Gran Premio. MADRING recomienda utilizar transporte público y dispone de diferentes accesos en función de la zona de la entrada. Existen plazas reservadas para personas con movilidad reducida y, para quienes necesiten llegar en vehículo, se ha previsto un aparcamiento complementario en el entorno del Estadio Riyadh Air Metropolitano conectado mediante lanzaderas, con plazas limitadas.
La Línea 8 del Metro conecta Nuevos Ministerios con Feria de Madrid y el aeropuerto, mientras que la estación de Valdebebas proporciona acceso al sector norte mediante Cercanías. También se han previsto líneas de EMT y lanzaderas desde Plaza de Castilla, Canillejas, Avenida de América y el Estadio Metropolitano.
La organización insiste en que la zona asignada en la entrada determina el acceso. Feria de Madrid es la referencia principal para las secciones del sur, mientras que Valdebebas resulta especialmente útil para buena parte de las gradas del norte. Mar de Cristal, Canillas y San Lorenzo ofrecen alternativas peatonales para determinadas zonas, con recorridos aproximados de entre 18 y 20 minutos según el punto de partida.
Para llegar desde otra ciudad española, Madrid mantiene su ventaja como nodo ferroviario y aéreo. Atocha concentra buena parte de los servicios de alta velocidad y Nuevos Ministerios permite conectar con la Línea 8. Desde el aeropuerto, la propia Línea 8 enlaza con IFEMA, una circunstancia especialmente útil para viajeros internacionales.
Septiembre es un buen momento para combinar Fórmula 1 y ciudad
El calendario del Gran Premio coincide con un momento de transición entre el verano y el otoño madrileños. Según los valores climatológicos de AEMET para la estación de Madrid-Retiro, septiembre presenta una temperatura media de 20,9 °C, una media de máximas de 26,4 °C y una media de mínimas de 15,4 °C. La precipitación media mensual es de 22 milímetros. Son valores orientativos y no sustituyen a la previsión meteorológica de los días de la carrera.
Para el espectador, el factor determinante será la exposición al sol. El circuito es un espacio abierto y las jornadas de entrenamiento, clasificación y carrera pueden implicar varias horas fuera del recinto cubierto. Conviene revisar la previsión meteorológica antes de salir, llevar protección solar y prever agua y ropa adecuada para cambios de temperatura entre las horas centrales y la noche.
La duración recomendada para un viaje que combine Fórmula 1 y ciudad es de tres o cuatro noches. Con menos tiempo, la competición domina prácticamente toda la agenda; con una estancia algo mayor resulta posible separar el día de carrera de la visita cultural y gastronómica.
Información turística oficial
Turismo Madrid — Ayuntamiento de Madrid
Web oficial: www.esmadrid.com
Centro de Turismo Plaza Mayor: Plaza Mayor, 27, Casa de la Panadería, 28012 Madrid
Teléfono: +34 91 578 78 10
WhatsApp: +34 619 111 094
Correo electrónico: turismo@esmadrid.com
Horario del Centro de Turismo Plaza Mayor: lunes a domingo, de 10:00 a 20:00 horas.
MADRING — Circuito de IFEMA MADRID
Web oficial: www.madring.com
Dirección: Avenida del Partenón, 5, 28042 Madrid
Información de horarios, accesos, mapa del circuito, servicios y entradas disponible en la web oficial de MADRING.
La llegada de la Fórmula 1 cambia la geografía turística de Madrid sin necesidad de modificar su centro histórico. La carrera sucede en el noreste, pero sus efectos se extienden hacia los hoteles, restaurantes, museos, mercados y espacios culturales de toda la capital. Esa es probablemente la principal diferencia respecto a los Grandes Premios construidos alrededor de un circuito convencional: aquí el visitante no viaja solamente para ver una carrera, sino que puede incorporar la competición a una ciudad que ya posee una identidad turística consolidada. MADRING aporta un nuevo capítulo a esa historia y, al mismo tiempo, recupera una relación con el automovilismo madrileño que quedó detenida en Jarama en 1981.
Reportaje elaborado por el equipo editorial de Gulliveria a partir de fuentes documentales, información institucional y trabajo periodístico especializado. Los datos prácticos (horarios, precios y establecimientos) pueden variar. Para actualizaciones o colaboración editorial: info@gulliveria.com
