Singapur transforma una antigua escuela en un nuevo foco de gastronomía, arte y cultura

Juan G. Martínez

En Singapur, una antigua escuela ha encontrado una segunda vida lejos de las aulas. En el barrio de River Valley, el antiguo edificio de Nan Chiau High School alberga hoy New Bahru, un nuevo espacio de lifestyle que reúne más de 60 marcas locales vinculadas a la gastronomía, el diseño, el arte, el bienestar y la cultura.

El proyecto se ha convertido en una de las nuevas propuestas con las que Singapur está ampliando su oferta urbana más allá de sus grandes iconos turísticos. Y este mes tendrá una nueva cita: el 29 y 30 de agosto, New Bahru celebrará un Open House con música en directo, talleres, mercado de arte y diseño, menús especiales y propuestas de las marcas instaladas en el recinto.

New Bahru, un nuevo espacio de lifestyle. © Finbarr Fallon
New Bahru, un nuevo espacio de lifestyle. © Finbarr Fallon

La iniciativa resulta especialmente interesante desde el punto de vista turístico porque no se limita a crear un centro comercial o un nuevo espacio gastronómico. Su apuesta consiste en recuperar un edificio existente y convertirlo en un lugar donde distintas expresiones de la creatividad local conviven en un mismo entorno.

De escuela a espacio creativo

New Bahru ocupa los antiguos edificios de Nan Chiau High School, en Kim Yam Road, en el área de River Valley. La arquitectura escolar se ha conservado como parte esencial de la identidad del proyecto, con antiguos pasillos, aulas y espacios comunes reconvertidos para albergar nuevos negocios.

La propia iniciativa lo define como un destino de lifestyle centrado en experiencias de gastronomía, retail, bienestar, formación, arte y cultura. Actualmente reúne más de 60 marcas creadas en Singapur.

El resultado rompe con la imagen convencional de un centro urbano dedicado exclusivamente al comercio. Aquí el edificio funciona como escenario y como parte de la experiencia.

El visitante puede pasar de un establecimiento gastronómico a una tienda de diseño local, descubrir una propuesta artística o participar en alguna de las actividades que organizan las diferentes marcas.

Es una fórmula especialmente adecuada para una ciudad como Singapur, donde la renovación urbana y la creación de nuevos espacios de ocio conviven con una fuerte apuesta por preservar determinados elementos de su patrimonio arquitectónico y cultural.

Un fin de semana para descubrir el proyecto

La próxima gran cita de New Bahru será el 29 y 30 de agosto de 2026, cuando el recinto celebre su Open House.

Durante ese fin de semana están previstas actuaciones musicales, talleres, un mercado de arte y diseño, menús exclusivos y lanzamientos especiales de algunos de los negocios que forman parte de la comunidad de New Bahru.

La programación convierte el espacio en algo más parecido a un pequeño festival urbano que a una simple zona comercial.

La idea es que el visitante pueda recorrer el antiguo complejo escolar y descubrir diferentes propuestas mientras participa en actividades especialmente preparadas para esas dos jornadas.

Para un viajero interesado en gastronomía, diseño o cultura contemporánea, puede convertirse así en una alternativa a los grandes puntos turísticos de Singapur.

Más allá de Marina Bay

Singapur lleva años construyendo su imagen turística alrededor de grandes iconos reconocibles internacionalmente: Marina Bay Sands, Gardens by the Bay, el Merlion o los barrios históricos de Chinatown y Little India. Pero el desarrollo de nuevos espacios de lifestyle está ampliando el mapa turístico de la ciudad.

La propia Singapore Tourism Board identifica las experiencias vinculadas al lifestyle como una de las áreas de desarrollo de la oferta turística de Singapur, dentro de una estrategia que busca trabajar con empresas y comunidades para crear nuevas experiencias en distintos barrios.

New Bahru encaja en esa evolución. No intenta competir con los grandes atractivos de la ciudad, sino ofrecer otra manera de conocer Singapur: a través de sus marcas locales, sus creadores, sus restaurantes y sus nuevas comunidades empresariales. Para el visitante internacional, esa perspectiva puede ser especialmente interesante porque permite acercarse a una ciudad menos monumental y más cotidiana.

Gastronomía local como parte de la experiencia

La comida ocupa un lugar central en New Bahru. El recinto reúne diferentes conceptos gastronómicos y establecimientos locales, de manera que el visitante puede utilizar la gastronomía como hilo conductor de su recorrido. La propuesta también se integra con otras actividades vinculadas al bienestar, el diseño y la cultura. Esa combinación permite que la visita no dependa de un único restaurante o establecimiento, sino de la suma de experiencias.

El propio espacio destaca la convivencia de propuestas de food, retail, wellness, enrichment, arts and culture como una de sus principales características. Es una fórmula que también refleja una tendencia creciente en los destinos urbanos: convertir determinadas zonas en espacios donde comer, comprar, aprender y participar en actividades culturales forman parte de una misma experiencia turística.

Una comunidad de marcas locales

Uno de los elementos diferenciales de New Bahru es precisamente el protagonismo de las empresas nacidas en Singapur. En lugar de construir una oferta dominada por grandes cadenas internacionales, el proyecto reúne marcas locales y negocios creativos que utilizan el antiguo complejo escolar como plataforma para desarrollar sus propuestas. La web oficial de New Bahru presenta actualmente más de 60 marcas y negocios instalados en sus diferentes espacios.

Entre ellos hay propuestas de moda, gastronomía, bienestar, arte, formación y diseño. Esto convierte el recinto en una especie de escaparate de la creatividad empresarial de Singapur y, al mismo tiempo, en un lugar donde el visitante puede descubrir marcas que difícilmente encontraría en los circuitos turísticos convencionales.

El valor turístico de recuperar espacios existentes

La historia de New Bahru también plantea una cuestión interesante sobre cómo se construye una ciudad turística. En lugar de levantar un nuevo complejo desde cero, el proyecto parte de una estructura que ya formaba parte de la memoria del barrio. La antigua escuela conserva elementos arquitectónicos y espaciales que ayudan a mantener la identidad del lugar, mientras que sus nuevos usos permiten introducir actividades económicas y culturales.

El resultado es una combinación de patrimonio, creatividad y actividad empresarial que puede resultar especialmente atractiva para viajeros que buscan experiencias urbanas diferentes.

Y ahí aparece uno de los grandes valores turísticos de la propuesta: el visitante no llega simplemente a un lugar nuevo, sino que descubre cómo una parte de la ciudad ha cambiado de función sin perder completamente su pasado.

Un nuevo punto en el mapa de Singapur

New Bahru se encuentra en Kim Yam Road, en River Valley, y permanece abierto diariamente, aunque los horarios concretos dependen de cada establecimiento. El recinto dispone además de aparcamiento y de diferentes servicios para visitantes.

Su localización permite integrarlo en una ruta urbana por otras zonas de Singapur, convirtiéndolo en una parada complementaria para quienes quieran conocer la vertiente más creativa y gastronómica de la ciudad.

La próxima cita del 29 y 30 de agosto puede ser especialmente interesante porque concentrará en un mismo fin de semana buena parte de la actividad de sus marcas residentes.

Para Gulliveria, además, hay una lectura más amplia. Singapur no es solo un destino de grandes atracciones. También está construyendo una oferta turística basada en sus barrios, su gastronomía, sus creadores y los nuevos usos de espacios urbanos existentes. New Bahru representa precisamente esa transformación: una antigua escuela convertida en punto de encuentro para comer, comprar, crear y descubrir nuevas propuestas locales.

Y quizá esa sea una de las mejores maneras de conocer la Singapur contemporánea: no solo mirando sus grandes edificios, sino entrando en los lugares donde la ciudad está creando su próxima identidad.