Voces y protagonistas

Sabine Bellil, Turismo de Viena: «Viena conserva su identidad, pero se reinventa constantemente»

Juan G. Martínez
Sabine Bellil, responsable de Relaciones Internacionales con Medios de Turismo de Viena

Viena recibió alrededor de 660.000 pernoctaciones procedentes de España en 2025, un 7% más que el año anterior. Detrás de esas cifras hay un viajero especialmente interesado en el arte y la cultura, pero también una ciudad que quiere mostrar que su identidad va mucho más allá de los palacios, la música clásica y los cafés históricos.

Sabine Bellil, responsable de Relaciones Internacionales con Medios de Turismo de Viena, conoce de cerca el mercado español. En esta entrevista con Gulliveria habla de una ciudad que busca crecer turísticamente sin perder calidad de vida, de barrios que permiten acercarse a una Viena más cotidiana, de sus 600 hectáreas de viñedos urbanos y de una escena gastronómica que suma ya 26 estrellas Michelin en 18 restaurantes.

También mira hacia 2027, cuando Viena desarrollará bajo el lema «Vienna, Grand New» una programación que propone redescubrir su legado imperial desde una perspectiva contemporánea.

España se situó en 2025 entre los principales mercados internacionales de Viena, con alrededor de 660.000 pernoctaciones y un crecimiento del 7%. ¿Qué importancia tiene actualmente el viajero español para la ciudad y qué evolución está observando Turismo de Viena en este mercado?

El viajero español es un público muy importante para Viena y encaja especialmente bien con nuestro destino, ya que el arte y la cultura se encuentran entre sus principales motivaciones para viajar.

El mercado español lleva varios años creciendo, también gracias al aumento de las conexiones aéreas. Además de las rutas tradicionales desde Madrid y Barcelona, se han abierto nuevas conexiones directas operadas por Austrian Airlines desde Valencia y Bilbao este año. Esto permite que cada vez más visitantes lleguen desde distintas regiones de España y no únicamente desde los grandes núcleos urbanos.

Viena ha actualizado su estrategia turística bajo el concepto «Optimum Tourism», que apuesta por un crecimiento que beneficie tanto al visitante como a quienes viven en la ciudad. ¿Qué supone este cambio en la manera de promocionar Viena internacionalmente?

En realidad, no se trata de un cambio, sino de una continuidad de nuestra estrategia turística. En nuestra Visitor Economy Strategy siempre nos hemos preguntado qué puede aportar el turismo a la ciudad, y no únicamente qué puede hacer la ciudad por los turistas.

La satisfacción de residentes y visitantes es nuestro principal criterio de éxito. A través del impulso del turismo cultural y de la industria de reuniones, queremos que el turismo genere valor añadido y calidad de vida para Viena y para sus habitantes. Porque una ciudad agradable para vivir también es una ciudad atractiva para visitar.

«Una ciudad agradable para vivir también es una ciudad atractiva para visitar»

Uno de los perfiles que Viena considera prioritarios es precisamente el viajero independiente interesado en el arte y la cultura. ¿Qué busca hoy ese visitante y cómo está cambiando la oferta de la ciudad para responder a sus intereses?

El arte y la cultura son uno de los grandes elementos diferenciales de Viena. La ciudad ofrece una enorme variedad de propuestas, que se amplía constantemente con nuevas aperturas y exposiciones. Hay opciones para todos los intereses.

También destaca la música: cada noche, alrededor de 10.000 personas escuchan música clásica en directo en Viena. Al mismo tiempo, las instituciones están adaptando la oferta a nuevos públicos, por ejemplo con propuestas afterwork en los museos, como Kunstschatzi en el Kunsthistorisches Museum, o con eventos dirigidos a públicos jóvenes, como las noches del Konzerthaus, que combinan un concierto de música clásica con música electrónica a cargo de un DJ.

El MuseumsQuartier, en Neubau, uno de los barrios que Sabine Bellil recomienda para descubrir la Viena más contemporánea
El MuseumsQuartier, en Neubau, uno de los barrios que Sabine Bellil recomienda para descubrir la Viena más contemporánea. Foto: WienTourismus/Hermann Höger

Viena posee algunos de los grandes iconos culturales europeos, pero la ciudad ofrece mucho más allá de su patrimonio más conocido. ¿Qué lugares, proyectos o experiencias están permitiendo descubrir actualmente una Viena diferente a quien ya ha visitado la ciudad?

A quienes ya conocen los grandes clásicos les recomendamos explorar los distintos barrios de Viena y descubrir su vida cotidiana. Es una forma de experimentar una ciudad más auténtica, con sus cafés, mercados, restaurantes y espacios de encuentro.

La gastronomía forma parte esencial de esta experiencia. Además, Viena cuenta con alrededor de 600 hectáreas de viñedos dentro de sus propios límites urbanos. Alejarse de los recorridos más habituales permite conocer una Viena más relajada, cercana y genuina.

La cultura continúa siendo uno de los grandes motivos para viajar a Viena. Mirando ya hacia 2027, ¿qué acontecimientos, exposiciones o proyectos culturales consideras que pueden justificar por sí solos un nuevo viaje a la ciudad?

En 2027, nuestro tema anual será «Vienna, Grand New». Con él proponemos descubrir el patrimonio imperial de Viena desde una perspectiva contemporánea y también más allá de los lugares más conocidos.

La atención se dirigirá a instituciones y espacios con historias extraordinarias, como el Josephinum, la Gemäldegalerie o el Augarten. El objetivo es mostrar cómo el legado imperial sigue presente en la arquitectura, la cultura, los rituales y la vida cotidiana de la Viena actual.

En 2026 Viena ha situado la gastronomía en el centro de su promoción internacional con «Vienna Bites. Cuisine, Culture, Character». ¿Por qué la gastronomía se ha convertido en una herramienta estratégica para contar la identidad de Viena y qué hay más allá de los cafés históricos y los platos más conocidos?

La gastronomía es una motivación de viaje cada vez más importante. Durante mucho tiempo, la cocina vienesa se redujo internacionalmente al Wiener Schnitzel y a los cafés históricos, pero la oferta actual es mucho más amplia.

La cocina tradicional se está reinterpretando en numerosos restaurantes y están surgiendo nuevos conceptos modernos. También ha crecido considerablemente la oferta de alta gastronomía y el número de restaurantes reconocidos por la Guía Michelin. Un total de 26 estrellas han sido otorgadas a 18 restaurantes vieneses. Y hay un aspecto todavía poco conocido fuera de Austria: el vino vienés y sus viñedos urbanos.

Los viñedos de Nussberg forman parte de las cerca de 600 hectáreas de viñedo situadas dentro de los límites urbanos de Viena
Los viñedos de Nussberg forman parte de las cerca de 600 hectáreas de viñedo situadas dentro de los límites urbanos de Viena. Foto: WienTourismus/Julius Hirtzberger

Los barrios permiten descubrir una ciudad muy distinta de la Viena monumental. Si un viajero quisiera dedicar un día a alejarse de los recorridos más habituales, ¿qué zona de la ciudad le recomendarías explorar y qué encontraría allí?

Recomendaría especialmente Neubau, incluido el MuseumsQuartier. Es un barrio joven, creativo y dinámico, con museos, galerías, tiendas independientes, cafés y restaurantes. Allí se puede combinar una visita cultural con un paseo por calles llenas de vida y descubrir una Viena más contemporánea.

También merece la pena conocer el Freihausviertel, de carácter alternativo y artístico; el Karmeliterviertel, marcado por su diversidad cultural; o el Servitenviertel, conocido como el pequeño París de Viena.

Viena quiere que el crecimiento turístico mantenga el equilibrio entre la experiencia del visitante y la calidad de vida de los residentes. ¿Dónde está ese «sweet spot» entre seguir creciendo como destino y preservar las cualidades que hacen atractiva la ciudad tanto para quienes la visitan como para quienes viven en ella?

El equilibrio se encuentra en desarrollar una ciudad pensada para sus habitantes y que, precisamente por ello, resulte atractiva para los visitantes. Las instituciones culturales, el transporte público y las zonas verdes no se crean únicamente para los turistas: forman parte de la calidad de vida de los vieneses.

También es importante ofrecer una cultura accesible para todos. Cuando los residentes se benefician de una buena infraestructura, de una amplia oferta cultural y de espacios públicos de calidad, los visitantes también disfrutan de una experiencia mejor y más auténtica.

Para el viajero español que conoce Viena principalmente por su imagen imperial, sus palacios y la música clásica, ¿qué aspecto de la Viena contemporánea crees que todavía estamos descubriendo demasiado poco?

Sobre todo, la gastronomía, los viñedos y la dimensión contemporánea de la ciudad. Viena combina su patrimonio histórico con una escena creativa, gastronómica y cultural muy dinámica.

Es una ciudad que conserva su identidad, pero que al mismo tiempo se reinventa constantemente.

Y una recomendación personal: desde tu conocimiento de Viena y del mercado español, ¿qué lugar o experiencia de la ciudad elegirías para explicar por qué merece la pena regresar?

Viena cuenta con más de 100 museos, por lo que siempre queda alguno por descubrir y que puede justificar por sí solo un nuevo viaje. Pero también recomendaría volver simplemente para disfrutar de la ciudad con más calma.

Viena ofrece todo lo que se espera de una gran capital —cultura, gastronomía, música y una amplia agenda—, pero sin el estrés habitual de una gran metrópoli. Quien quiera desconectar y, al mismo tiempo, seguir disfrutando de una ciudad tiene en Viena el destino perfecto.

La Viena que describe Sabine Bellil no renuncia a los grandes símbolos que han construido su imagen internacional, pero invita a mirar también hacia sus barrios, sus viñedos, su gastronomía y una escena cultural que continúa transformándose. Una combinación entre patrimonio y vida contemporánea que explica por qué regresar puede ser una forma diferente de descubrir la ciudad.

Información práctica

Más información para preparar un viaje a Viena en la web oficial de Turismo de Viena.