Tarazona volverá por unas horas al año 1170. El próximo 11 de octubre, las calles de su casco histórico servirán de escenario para recrear el matrimonio entre Alfonso VIII de Castilla y Leonor Plantagenet, un enlace que reunió en la ciudad aragonesa a dos de las grandes casas reales de la Europa medieval.
La celebración, bajo el título «Amor en tierra de frontera», permitirá acercarse a aquel episodio histórico mientras se recorren algunos de los lugares que estuvieron vinculados a sus protagonistas. La propuesta coincide además con la apertura de nuevos espacios al público en el Palacio Episcopal de Tarazona, uno de los edificios fundamentales para comprender la evolución histórica de la ciudad.
Una boda que llevó dos cortes hasta Tarazona
El matrimonio entre Alfonso VIII de Castilla y Leonor Plantagenet estuvo marcado desde el principio por la política europea de su tiempo. Leonor era hija del rey Enrique II de Inglaterra y de Leonor de Aquitania y llegó a Tarazona con apenas diez años. Alfonso VIII tenía catorce.
La elección de la ciudad tampoco fue casual. Situada en un enclave estratégico entre los reinos de Castilla y Aragón, Tarazona se convirtió en punto de encuentro de ambas cortes. Durante aquellos días recibió a prelados, nobles y cortesanos procedentes de diferentes territorios, mientras cabalgatas, torneos y otros festejos acompañaban las celebraciones.
Más de ocho siglos después, la recreación histórica recuperará aquel episodio el 11 de octubre y llevará a sus participantes por parte del casco antiguo.

Los escenarios de la boda medieval
Dos lugares tendrán un protagonismo especial durante la recreación. Uno será la iglesia de Santa María Magdalena, donde se celebró el enlace. El otro, el actual Palacio Episcopal, que en aquel momento era la antigua Zuda o castillo y estuvo relacionado directamente con la estancia de los protagonistas.
La representación ofrece así una oportunidad para acercarse a la historia medieval de Tarazona desde los propios escenarios en los que se desarrollaron algunos de aquellos acontecimientos.
El Palacio Episcopal abre nuevos espacios
El otoño llega también con novedades para visitar el Palacio Episcopal. El edificio, declarado Bien de Interés Cultural en 2020, amplía sus horarios y podrá recorrerse de martes a domingo, frente a una apertura regular que hasta ahora se concentraba fundamentalmente en el fin de semana.
Uno de los principales atractivos será el acceso a la cúpula de su escalera renacentista, donde podrán contemplarse de cerca unas pinturas del siglo XVI descubiertas recientemente. Este nuevo espacio visitable permite sumar otra pieza a la larga historia de un conjunto que pasó de zuda musulmana a castillo cristiano antes de convertirse en sede episcopal.
También se incorporan las antiguas caballerizas medievales, donde se ha instalado el espacio interpretativo «De Zuda a Palacio Episcopal», dedicado precisamente a explicar esa transformación histórica.
La visita se amplía igualmente a la zona residencial y administrativa, con dependencias que van desde las antiguas cocinas hasta la caja fuerte. Los calabozos, por su parte, incorporan nuevos contenidos explicativos y pueden conocerse mediante visita guiada.
La información sobre horarios, entradas y visitas puede consultarse en la web de Tarazona Monumental, que dispone también de materiales para preparar la visita y recorridos virtuales por algunos de los principales monumentos de la ciudad.
Del casco histórico al Moncayo
La escapada puede prolongarse más allá de Tarazona. A pocos kilómetros, el entorno del Moncayo entra en otoño en uno de los momentos más interesantes del año, especialmente para quienes buscan combinar patrimonio, naturaleza y gastronomía.
San Martín de la Virgen del Moncayo organiza desde 2003 jornadas dedicadas a la micología, con salidas al campo, talleres, degustaciones y diferentes propuestas gastronómicas durante la temporada de setas.
La localidad se encuentra además a las puertas del Parque Natural del Moncayo, entre bosques de pinos, encinas y robles. Un paisaje especialmente ligado a la riqueza micológica de la zona que permite completar el viaje con una jornada de naturaleza después de recorrer la Tarazona medieval.
Una fecha para redescubrir Tarazona
La recreación de la boda de Alfonso VIII y Leonor Plantagenet convierte el 11 de octubre en una fecha especialmente apropiada para acercarse a Tarazona, pero la propuesta va más allá de una jornada concreta. La ampliación de las visitas al Palacio Episcopal y la apertura de nuevos espacios añaden argumentos para descubrir con mayor profundidad el patrimonio de una ciudad en la que conviven huellas medievales, mudéjares y renacentistas.
La agenda turística y la información práctica para organizar una estancia pueden consultarse también en Turismo de Tarazona y el Moncayo.
