Viña del Mar, una ciudad hecha para disfrutar.

Un paseo familiar por la cuidada costanera viñamarina, una caminata por la transitada avenida Libertad, detenerse en un café de la avenida Valparaíso, observar el movimiento de la gente en las calles Viana y Álvarez, disfrutar de una exquisita agenda gastronómica y de las diferentes alternativas para entretenerse durante todo el año, son sólo algunos de los detalles que ofrece Viña del Mar, una ciudad hecha para disfrutar, con diversos panoramas y lugares los cuales visitar y que hacen de Viña del Mar una ciudad que enamora y encanta.
Remontándonos a los tiempos coloniales, en el siglo XIX, el primer propietario del terreno que hoy se conoce como Viña del Mar fue Francisco de Riveros, quien lo obtuvo como encomienda de manos de don Pedro de Valdivia. Cuando él murió el sitio lo heredó su hijo Alonso que plantó una extensa viña cuya cercanía al mar era evidente y por ello le bautizó como Viña de la Mar. Este nombre luego se simplificó para ser conocido como “Viña del Mar”. En 1874 se funda legalmente la ciudad gracias a la iniciativa del ingeniero José Francisco Vergara. Actualmente, Viña del Mar se está desarrollando a pasos agigantados, siendo el turismo uno de los apoyos fundamentales para ello. Por su fisonomía, por sus actividades y por su espíritu, la ciudad se presenta como un lugar ideal para vivir y también para descansar y vacacionar junto a la familia.

Paseos por la Ciudad
La Avenida Marina es la continuación, por la costa, de la avenida España. Se inicia en el Reloj de Flores ubicado en Caleta Abarca y termina desembocando en la avenida 1 Norte. Es amplia, muy transitada y cuenta con veredas para realizar paseos peatonales junto a la costa. El Reloj de Flores es un emblema viñamarino y visita obligada. Construido en 1962 con motivo del mundial de fútbol, las especies vegetales que lo constituyen forman números que dan vida a un reloj cuyos punteros fueron traídos directamente de Suiza. Más tarde se han ido implementando distintas tecnologías con el objetivo de que el reloj se mantenga en buen estado. La creencia popular dice que quien se fotografíe junto al reloj volverá a la ciudad.

Caminando por la Avenida Perú, comprobamos cómo ha sido adornada con edificios y hermosos chalets, esta hermosa y soleada avenida consta de una amplia acera peatonal y asientos para poder admirar el espectáculo marino que ofrece la ciudad. Paralela a ella corre la Avenida San Martín, una de las principales avenidas de la ciudad. En ella se encuentran gran cantidad de restaurantes, bares y cafés. La tradicional avenida Libertad comienza en la avenida 1 Norte y termina en la calle 15 Norte. Rodeada de antiguos plátanos orientales cuenta con anchas veredas que invitan a dar largos paseos, además de variopintos locales comerciales y edificios residenciales que adornan esta importante avenida viñamarina, sin duda, una de las principales de la ciudad.

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