Julià López-Arenas, director de Water World y Aquadiver: «El visitante se ha vuelto mucho más exigente y selectivo»

Water World, en Lloret de Mar, y Aquadiver, en Platja d’Aro, llevan más de cuatro décadas formando parte de la oferta de ocio de la Costa Brava. En ese tiempo, el perfil del visitante ha cambiado, al igual que sus expectativas y la manera de entender las vacaciones familiares.

Hoy, los parques acuáticos afrontan también retos que van más allá de las atracciones: la adaptación a temperaturas cada vez más elevadas, la gestión del agua y otros recursos, la necesidad de innovar y la búsqueda de fórmulas que permitan reducir la fuerte concentración de la actividad turística durante los meses de julio y agosto.

Julià López-Arenas, director de Water World y Aquadiver, explica a Gulliveria cómo están afrontando ambos parques esta evolución y qué cambios observa en el turismo familiar y de ocio de la Costa Brava.

Julià López-Arenas, director de Water World y Aquadiver
Julià López-Arenas, director de Water World y Aquadiver

Un visitante más exigente y una experiencia más planificada

Gulliveria: Water World, en Lloret de Mar, y Aquadiver, en Platja d’Aro, cuentan con más de 40 años de trayectoria y se han convertido en referentes del ocio acuático en la Costa Brava. ¿Cómo ha evolucionado el perfil del visitante y qué cambios destacaría en la forma en que las familias viven actualmente este tipo de experiencias?

Julià López-Arenas: A lo largo de estos más de 40 años hemos visto cómo el visitante se ha vuelto mucho más exigente y selectivo. Ya no busca únicamente pasar un día en un parque acuático, sino disfrutar de una experiencia completa, en la que la diversión debe ir acompañada de seguridad, comodidad y una buena calidad de los servicios.

Las familias continúan siendo uno de nuestros públicos fundamentales, aunque existen diferencias entre ambos parques. Water World tiene un peso importante de visitante internacional, muy vinculado al perfil turístico de Lloret de Mar y de poblaciones próximas como Tossa de Mar, Blanes, Santa Susanna o Calella. Aquadiver, en Platja d’Aro, cuenta en cambio con un perfil más familiar y nacional, acorde con el turismo de la zona.

En ambos casos observamos también una mayor planificación de la visita. Las familias quieren aprovechar bien el día y valoran especialmente encontrar, dentro de un mismo espacio, alternativas para diferentes edades y maneras de disfrutar del ocio.

Gulliveria: Más allá de la actividad de los propios parques, ¿qué papel desempeña actualmente el turismo acuático en la economía y en la actividad turística de Lloret de Mar, Platja d’Aro y, en general, de la Costa Brava?

Julià López-Arenas: Los parques acuáticos forman parte de una oferta turística mucho más amplia y contribuyen a hacer todavía más atractivo un destino como la Costa Brava. En localidades como Lloret de Mar o Platja d’Aro, disponer de propuestas de ocio de este tipo permite al visitante diversificar sus vacaciones y encontrar alternativas más allá de la playa, la gastronomía o las visitas culturales.

Además, nuestra actividad genera un impacto que trasciende los propios parques. Existe una relación muy directa con sectores como el alojamiento, la restauración, el comercio o el transporte. Al final, cuanto más completa y variada es la oferta de un destino, más razones tiene el visitante para elegirlo, prolongar su estancia y realizar diferentes actividades durante sus vacaciones.

Gulliveria: La Costa Brava es uno de los destinos turísticos más consolidados de España. ¿Qué aporta un parque acuático a la oferta turística de un destino como este y qué cree que buscan hoy las familias que eligen este tipo de vacaciones?

Julià López-Arenas: La Costa Brava tiene la ventaja de reunir en un mismo destino playas, naturaleza, gastronomía, cultura y una amplia oferta de ocio. Los parques acuáticos aportamos una experiencia complementaria que encaja especialmente bien en unas vacaciones familiares.

Las familias quieren combinar diferentes planes y, sobre todo, encontrar actividades que permitan disfrutar juntas a personas de edades y gustos distintos. Un parque acuático ofrece precisamente eso: desde atracciones de mayor adrenalina hasta espacios más tranquilos y zonas específicamente pensadas para los niños.

Y no debemos olvidar al público de proximidad. Tanto Water World como Aquadiver reciben también muchas familias que se desplazan desde Barcelona, su área metropolitana y otros puntos de Cataluña para pasar un día en el parque y regresar a casa al finalizar la jornada.

“Las familias quieren combinar diferentes planes y, sobre todo, encontrar actividades que permitan disfrutar juntas a personas de edades y gustos distintos.”

Adaptarse al cambio climático y gestionar los recursos

Uno de los principales retos para las instalaciones acuáticas es compatibilizar su actividad con unas condiciones meteorológicas y una gestión de los recursos cada vez más exigentes. López-Arenas apunta tanto a la necesidad de adaptar los espacios al calor como a mejorar la eficiencia en el consumo de agua.

Gulliveria: Uno de los retos que mencionáis es el de unas temporadas cada vez más cortas por el cambio climático. ¿Cómo está afectando esta evolución a la actividad de los parques y qué medidas estáis adoptando para adaptaros a unas condiciones meteorológicas cada vez más cambiantes?

Julià López-Arenas: La tan deseada desestacionalización continúa siendo una de las asignaturas pendientes del sector turístico. En los últimos años las vacaciones tienden a concentrarse cada vez más en julio y agosto, una tendencia que no está necesariamente relacionada con el cambio climático y que dificulta ampliar la actividad hacia otros meses.

Al mismo tiempo, el incremento de las temperaturas es una realidad a la que debemos adaptarnos. Tenemos la ventaja de que ambos parques cuentan con una importante masa arbórea y amplias zonas de sombra, algo que mejora considerablemente el confort durante los meses de verano.

Aun así, debemos seguir adaptando las instalaciones. Estamos incorporando nuevas zonas de sombra y estudiando soluciones que permitan refrescar determinados espacios, especialmente aquellos en los que los visitantes esperan su turno para acceder a las atracciones. Se trata, en definitiva, de ir adaptando el parque a unas condiciones meteorológicas cada vez más exigentes.

Gulliveria: El cambio climático también plantea cuestiones como la disponibilidad de agua, el consumo energético o la gestión de los recursos. ¿Cómo se afrontan estos desafíos en unas instalaciones de las características de Water World y Aquadiver?

Julià López-Arenas: La eficiencia en el uso de los recursos se ha convertido en una prioridad y exige una mejora continua. En materia de agua hemos implantado diferentes medidas, entre ellas la reutilización del agua procedente de la limpieza de filtros, sistemas de riego más eficientes, la incorporación de especies vegetales con menores necesidades hídricas, la reducción de superficies de césped ornamental y la instalación de dispositivos de ahorro en duchas y lavabos.

Y estas actuaciones están teniendo un resultado tangible. Desde 2023, Water World ha reducido su consumo de agua en más de un 11 % y Aquadiver en más de un 14 %. Además, nuestros sistemas permiten recuperar más de 10.000 metros cúbicos de agua por temporada.

El objetivo es seguir avanzando en esa dirección. En unas instalaciones de nuestras características, pequeñas mejoras aplicadas de forma constante pueden acabar suponiendo un ahorro muy significativo y una gestión mucho más responsable de los recursos.

Desde 2023, Water World ha reducido su consumo de agua en más de un 11 % y Aquadiver en más de un 14 %.

Innovación para un visitante que busca nuevas experiencias

La evolución de la oferta también pasa por incorporar nuevas atracciones y tecnología. Water World ha sumado recientemente Tornado King, pero López-Arenas señala que la innovación no se limita a las grandes instalaciones.

Gulliveria: Water World ha incorporado recientemente Tornado King, una atracción desarrollada con tecnología de ProSlide Technology Inc. ¿Qué importancia tiene la innovación y la inversión en nuevas experiencias para mantener el interés de un público que cada vez busca propuestas diferentes?

Julià López-Arenas: La innovación es fundamental para continuar siendo relevantes después de más de 40 años de actividad. El visitante conoce cada vez más propuestas de ocio, compara más y, cuando regresa a un parque, espera encontrar novedades.

Tornado King responde precisamente a esa voluntad de seguir evolucionando y de incorporar experiencias capaces de sorprender incluso a quienes ya conocen Water World. Las nuevas atracciones son también una manera de ofrecer nuevos motivos para regresar al parque.

Pero para nosotros innovar no significa únicamente instalar grandes atracciones. También implica mejorar los servicios, la comodidad, los procesos internos, la tecnología y todos aquellos pequeños elementos que condicionan la experiencia del visitante desde que llega hasta que abandona el parque.

Gulliveria: La tecnología también está cada vez más presente en el diseño y funcionamiento de las atracciones acuáticas. ¿Cómo ha cambiado la combinación de tecnología, diseño y seguridad en estos más de 40 años de evolución del sector?

Julià López-Arenas: La evolución en estos más de 40 años ha sido enorme. La tecnología permite actualmente diseñar atracciones mucho más innovadoras y espectaculares, pero también disponer de mejores sistemas de funcionamiento, control y supervisión.

Lo que no ha cambiado es que la seguridad continúa siendo absolutamente prioritaria. En nuestro caso trabajamos combinando prevención, control técnico y formación continua de los equipos.

Además, ambos parques están sometidos periódicamente a inspecciones de entidades acreditadas y a los controles correspondientes de la Generalitat de Catalunya, tanto en lo relativo al funcionamiento de las instalaciones como a la calidad del agua.

La innovación es importante, pero siempre entendida como una herramienta para mejorar la experiencia sin renunciar en ningún momento a los estándares de seguridad.

Atracción Tornado King, un tobogán de doble pared vertical ubicado en el parque acuático Water World en Lloret de Mar
Atracción Tornado King, un tobogán de doble pared vertical ubicado en el parque acuático Water World en Lloret de Mar

Del parque acuático a la localización audiovisual

Water World y Aquadiver también han ampliado el uso de sus instalaciones más allá de la actividad turística convencional, acogiendo rodajes y sesiones fotográficas. Entre ellos figura el de Mi soledad tiene alas, dirigida por Mario Casas.

Gulliveria: Los parques también se han convertido en escenarios para rodajes y sesiones fotográficas, y recientemente acogieron parte del rodaje de Mi soledad tiene alas, dirigida por Mario Casas. ¿Qué supone para vosotros abrir las instalaciones a este tipo de producciones y qué valor aporta esta faceta más allá de la temporada turística?

Julià López-Arenas: Es una vertiente diferente de nuestra actividad, pero muy interesante. Por sus dimensiones, sus instalaciones, la vegetación y la gran variedad de espacios, los parques pueden convertirse en localizaciones muy atractivas para rodajes, campañas publicitarias o sesiones fotográficas.

Para nosotros representa además una forma diferente de dar visibilidad a Water World y Aquadiver y, al mismo tiempo, de aprovechar las instalaciones más allá de su utilización habitual.

Que una producción como Mi soledad tiene alas, dirigida por Mario Casas, haya escogido nuestros espacios demuestra que un parque acuático puede convertirse también en un escenario audiovisual con muchas posibilidades. Y creemos que es una línea que merece la pena seguir explorando.

El reto pendiente de la desestacionalización

La concentración de la actividad turística en los meses centrales del verano aparece como uno de los grandes desafíos para la Costa Brava. Para el director de ambos parques, la solución pasa por una estrategia que implique al conjunto del destino.

Gulliveria: En un contexto en el que muchos destinos buscan reducir la estacionalidad, ¿qué margen existe para ampliar la temporada del turismo de ocio y qué tendría que cambiar para que la Costa Brava pudiera aprovechar mejor otros meses del año?

Julià López-Arenas: Existe margen, pero la desestacionalización no puede depender únicamente de un establecimiento o de una actividad concreta. Para conseguir ampliar realmente la temporada tiene que existir una oferta suficientemente amplia y coordinada de alojamiento, restauración, transporte, comercio y ocio que haga atractivo el destino también fuera de julio y agosto.

La Costa Brava cuenta con muchísimos elementos para conseguirlo. El reto está en construir una propuesta conjunta que permita al visitante encontrar suficientes razones para desplazarse y alojarse en el destino también en otros momentos del año.

En nuestro caso estamos trabajando además en otra dirección: aprovechar los parques para desarrollar actividades distintas a la actividad acuática tradicional. Disponemos de espacios e instalaciones con muchas posibilidades y creemos que pueden acoger otras propuestas de ocio no necesariamente vinculadas al verano. Es una vía que queremos seguir desarrollando.

Cómo será el turismo familiar del futuro

Gulliveria: Desde vuestra experiencia al frente de dos parques con una trayectoria tan larga, ¿cómo cree que evolucionará el turismo familiar y de ocio en los próximos años? ¿Qué tendencias considera que marcarán el futuro del sector?

Julià López-Arenas: Creemos que el visitante seguirá buscando experiencias cada vez más completas, personalizadas y fáciles de disfrutar. En el caso de los parques acuáticos veremos atracciones cada vez más impactantes, pero también una mayor atención a la comodidad y a todos los servicios que rodean la visita.

La tecnología tendrá un papel creciente, especialmente en aquellos procesos que permitan simplificar la planificación, la compra o la estancia dentro del parque. Al mismo tiempo, tendremos que ser capaces de ofrecer propuestas para públicos muy diferentes, desde quienes buscan adrenalina hasta familias con niños pequeños o visitantes que prefieren una experiencia más relajada.

Y, por supuesto, la sostenibilidad y la eficiencia en el uso de los recursos tendrán cada vez más importancia. El gran reto será encontrar el equilibrio entre innovación, emoción, comodidad y gestión responsable, sin perder algo esencial: que las familias continúen encontrando en nuestros parques un lugar donde disfrutar y crear recuerdos juntas.

“Uno de esos días que toda la familia recuerda”

Gulliveria: Y para terminar, si una familia española que todavía no conoce Water World o Aquadiver estuviera preparando unas vacaciones en la Costa Brava, ¿qué le diría para animarla a incorporar un parque acuático a su viaje?

Julià López-Arenas: Le diría que reserve un día de sus vacaciones para hacer algo diferente en familia. Tanto Water World como Aquadiver están concebidos para que personas de distintas edades y gustos puedan disfrutar del parque a su manera: desde quienes buscan las atracciones más intensas y la adrenalina hasta quienes prefieren zonas más tranquilas o espacios especialmente pensados para los más pequeños.

Después de más de 40 años, seguimos trabajando con una idea muy sencilla: conseguir que el día en el parque no sea simplemente una actividad más de las vacaciones, sino uno de esos días que toda la familia recuerda cuando vuelve a casa.