Una nueva palabra quiere poner nombre a una forma de viajar que ya se practica en España. Cerveceros de España ha presentado el término “zitoturismo” para agrupar las experiencias turísticas relacionadas con la cerveza: desde visitas a centros de elaboración y museos hasta catas, maridajes, talleres, festivales y recorridos vinculados a los ingredientes y al territorio.
El concepto parte de una realidad que conecta cerveza, gastronomía y cultura local, pero pretende hacerla más reconocible para el viajero. La propuesta llega además en un momento en el que las experiencias gastronómicas tienen un peso creciente dentro de la oferta turística y en el que España mantiene una importante actividad cervecera.

La palabra procede de zythos, término utilizado en la Antigua Grecia para referirse a la cerveza elaborada a partir de cereal fermentado. Su utilización actual no designa un nuevo producto turístico, sino que intenta reunir bajo una misma denominación experiencias que ya se encuentran repartidas por distintos puntos de España.
Qué incluye el nuevo concepto de zitoturismo
La idea va bastante más allá de visitar una cervecería durante un viaje. El recorrido puede comenzar en el origen de los ingredientes, continuar en un centro de elaboración y terminar alrededor de una mesa, con una cata o un maridaje.
Entre las experiencias que Cerveceros de España relaciona con el zitoturismo figuran las visitas a instalaciones de producción y museos, los recorridos por cervecerías, las catas, los talleres, los festivales y las propuestas gastronómicas vinculadas a diferentes variedades de cerveza.
El elemento diferencial está en el territorio. La cerveza permite acercarse a materias primas, productores, gastronomía y formas de socialización que cambian según el lugar. En ese sentido, el concepto se aproxima al turismo gastronómico, una categoría que el Instituto Nacional de Estadística vincula precisamente con viajes motivados por experiencias culinarias, catas y rutas gastronómicas.
La diferencia es que el zitoturismo pone el foco en un producto concreto y en todo lo que existe alrededor de él.
España cuenta con una importante cultura cervecera
La propuesta también encuentra respaldo en el peso que tiene la cerveza dentro de la industria agroalimentaria española. Según el Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España 2025, elaborado por Cerveceros de España junto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el país produjo 41,5 millones de hectolitros de cerveza en 2025.
La cifra sitúa a España como segundo productor de cerveza de la Unión Europea, solo por detrás de Alemania. El Ministerio de Agricultura también señala que más del 90 % de las materias primas empleadas por la industria cervecera proceden del campo español, principalmente cebada y lúpulo.
Ese vínculo con el sector primario aporta otra dimensión al concepto. Una experiencia relacionada con la cerveza puede llevar al viajero desde el producto terminado hasta los cultivos, las materias primas y las zonas rurales donde se desarrolla parte de la cadena de producción.
No se trata de convertir cada visita a una fábrica en un viaje temático, sino de reconocer que detrás de una cerveza existe una cadena que también puede formar parte de la experiencia turística.
La cerveza como parte del turismo gastronómico
El vínculo con la gastronomía es uno de los pilares del zitoturismo. En España, la cerveza está estrechamente asociada a la hostelería, el aperitivo, las tapas y las comidas compartidas.
Según los datos aportados por Cerveceros de España, el 86 % de los consumidores disfruta de la cerveza en compañía de familiares o amigos y cerca del 90 % de las ocasiones de consumo se producen en contextos sociales y gastronómicos.
Esa dimensión ayuda a explicar por qué la cerveza puede utilizarse también como hilo conductor de una experiencia de viaje. El interés no estaría únicamente en conocer cómo se elabora una determinada bebida, sino en descubrir cómo se relaciona con los productos, costumbres y espacios gastronómicos de cada destino.
Para el viajero, el resultado puede adoptar formas muy diferentes: una visita especializada, una degustación, una actividad gastronómica o una ruta en la que la cerveza sea uno de los elementos para interpretar el territorio.
Un sector que también tiene peso turístico
La dimensión económica ayuda a entender por qué esta nueva etiqueta puede resultar interesante para el sector turístico. El informe citado por Cerveceros de España sitúa en más de 5.200 millones de euros el gasto turístico asociado a la cerveza en España.
La organización señala además que alrededor del 30 % de la cerveza consumida en España corresponde a turistas y que durante 2025 el consumo de cerveza de los visitantes en establecimientos de hostelería aumentó un 4,1 %.
Son cifras que deben interpretarse dentro del conjunto del turismo español. En 2025, España recibió 96,8 millones de turistas internacionales, que realizaron un gasto de 134.712 millones de euros, según el Instituto Nacional de Estadística.
El contexto permite entender el potencial que existe para desarrollar experiencias gastronómicas alrededor de productos concretos. La cerveza es uno de ellos, aunque el reto para el zitoturismo será conseguir que el término deje de ser una denominación sectorial y resulte reconocible para el viajero.
Del nombre a la experiencia de viaje
Ese es probablemente el principal interrogante que plantea el zitoturismo. La experiencia ya existe en diferentes formatos, pero todavía no forma parte del vocabulario habitual con el que los viajeros buscan qué hacer en un destino.
La nueva denominación pretende precisamente facilitar esa identificación. Para que funcione como producto turístico tendrá que estar acompañada de experiencias concretas, destinos capaces de articularlas y propuestas que vayan más allá del consumo de cerveza.
El viajero interesado podría encontrar así una nueva forma de aproximarse a determinados territorios: conocer sus materias primas, descubrir cómo se elaboran sus cervezas, probar su gastronomía y entender la relación entre producto y paisaje.
Por ahora, el zitoturismo en España es sobre todo un concepto recién bautizado para una realidad que ya estaba ahí. La evolución de esta propuesta permitirá comprobar si la palabra termina incorporándose al lenguaje turístico o queda como una denominación utilizada principalmente por el propio sector.
Para quienes quieran explorar esta vía, el punto de partida más amplio es el turismo gastronómico y las experiencias vinculadas a productos locales. El propio INE reconoce dentro de esta categoría las catas y rutas gastronómicas, un espacio en el que las propuestas relacionadas con la cerveza pueden encontrar su lugar.
