Safed, la ciudad de la cábala


Kabbalah es una palabra hebrea que significa “recibir”, así como la rama mística del judaísmo. Y es en la ciudad de Safed donde se estableció la escuela de Cábala más importante del judaísmo. Aunque para los judíos es casi cita obligada, el visitante ajeno a esta religión podrá ser testigo del paso de la historia en esta interesante región del mundo y conocerá la sabiduría que alberga el misticismo de una de las tres grandes religiones del mundo. 

En esta religión, Safed (Tzfat en hebreo, Tzefiya según el Talmud y Safad en árabe) es una de las cuatro ciudades sagradas junto con Jerusalén, Tiberíades y Hebrón. Pero esta ciudad “santa” estaba poblada sólo mínimamente por judíos hasta 1948, en el que se produjo la declaración del estado de Israel, lo que supuso un éxodo masivo de judíos a esta zona.

Situada al norte de Israel, en la zona de Galilea, Safed es más que el epicentro del peregrinaje de los estudiosos de la Cábala. Aunque la presencia del judaísmo es palpable en todos los rincones no siempre ha sido así.

Safed fue ciudad romana pero los vestigios fueron borrados con la llegada de los templarios y la construcción de su fortaleza. Gracias a su situación privilegiada, elevada 850 metros sobre el nivel del mar, este emplazamiento siempre ha sido considerado estratégico para los pueblos que han pasado por aquí. Los cruzados la eligieron para construir una impresionante ciudadela erigida en el punto más elevado y rodeada de un foso. El dominio de los cruzados se produjo desde 1099 hasta 1291, dominio suspendido por la entrada de Saladino alrededor de 1100, hasta 50 años después, momento en el que los caballeros cruzados volvieron a tomar la ciudad y construyeron la fortaleza más grande de la cristiandad en el este o, como describe una de las fuentes: la fortaleza de mayor poder entre Acre y el mar de Galilea.

Con la irrupción del sultán Mamuk Baybars acabó la ocupación de los cruzados y, tras castigar durante a la población de la ciudad, realizó mejoras significativas en la ciudadela, construyendo una torre de la que aún quedan vestigios y desde la que las vistas son espectaculares.

Bajo el dominio musulmán la ciudad vivió un corto periodo de libertad religiosa, pero no es hasta el siglo XVI cuando, bajo el dominio de los turcos, la libertad de culto se hace palpable, ya que antes los judíos practicaban sus ritos en secreto. Es en este momento cuando se produce un éxodo masivo de judíos expulsados por los reyes católicos de España a Safed, es entonces cuando se vive la llamada “Edad de Oro” de la ciudad.

El turista que quiera conocer Safed ha de pasar irremediablemente por la ciudadela o Metzuda. A pie, desde la calle principal, Midrahov, o bien en coche se accede al parque donde se ha erigido un memorial a los caídos durante la guerra de la independencia. Más adelante podemos ver las ruinas de la ciudadela construida por los templarios que han sido sometidos a varios procesos de restauración debido a su estado y el paso de las guerras.

La escalinata Ma’alot Olei Hagardom es otro punto de interés de Safed. Construida en piedra por los británicos tras los disturbios de 1936, su principal función, por entonces, fue separar a judíos y árabes.

Atravesando esta gran escalinata, hacia la derecha podemos conducirnos hacia el corazón de la ciudad vieja, donde se encuentran la mayor parte de las sinagogas históricas.

En lo alto de la calle principal, al pasar la escalinata se encuentra el cañón al que llaman Davidka que jugó un papel importante en la guerra de la independencia. Fue diseñado en los albores del conflicto en secreto. Al haberse realizado a mano su efectividad reside más en el ruido que produce que en su precisión.

Uno de los lugares con más historia en Safed es la cueva de Shem y Ever ya que se empezó a utilizar en el periodo bizantino. Desde el siglo IV de nuestra era se usó como enterramiento por las familias judías más relevantes aunque hay numerosas leyendas sobre el uso de esta cueva. Su nombre se refiere a Shem y Ever, hijo y nieto de Noé respectivamente y, según cuentan, aquí tenía su lugar de estudio. No sólo dicen que fueron estos los personajes que estudiaron aquí la torá, también puede que Abraham, Isaac y Jacob lo hicieran.

En el siglo XVIII judíos provenientes de Ashkanazim, en el este de Europa, poblaron Safed y se instalaron creando un nuevo barrio llamado Kikar HaPachim. En el centro de este se encuentra la plaza de la carbonería porque era aquí donde se vendía este mineral. Como centro de reunión de comerciantes se convirtió pronto en un referente para la comunidad judía y se considera el corazón de la vida judía de entonces.

El cementerio de Safed es lugar obligado de paso. En la falda de la montaña, bajo la ciudad vieja, los visitantes son numerosos cualquier día del año. Para el visitante acostumbrado a los cementerios católicos de nuestro país, este cementerio judío puede resultar muy interesante ya que aquí no sólo se reúnen los familiares de los difuntos, sino que muchos pasan horas aquí rezando, sentados o caminando, y vienen a visitar las tumbas de ilustres rabinos.

Junto al cementerio descubrimos uno de los lugares más curiosos para los hombres que visitan la ciudad: Ari Mikve. De acuerdo con las escrituras de la Torah, mikvot (baño de purificación) se utilizaba para la purificación en determinadas ocasiones: antes de ir al templo a rezar u ofrecer sacrificios, antes de casarse, tras la relación marital y como paso final antes de la conversión al judaísmo. Este último es el único caso en que los hombres están obligados a pasar por el mikve, aunque muchos lo usan a diario, especialmente en Israel. El Ari mikve es considerado la mejor manera de elevar el espíritu por ser de agua de manantial o maayan.