Elegir la costa del centro de Portugal como destino de vacaciones es sinónimo de playas kilométricas, acantilados alzándose frente al océano, espacio, amplitud y ausencia de obstáculos al mirar al horizonte.
Es el distintivo de estas playas casi vírgenes lejos de las multitudes de Peniche, al sur, y Figueira da Foz, al norte. Estamos hablando de las playas como la de Santa Rita, Santa Cruz o Porto Novo, donde se encuentra el Hotel Golf Mar, un resort que tiene el privilegio de ser la única atalaya en kilómetros de costa.

Construido en una de los escarpas del terreno, este complejo hotelero ofrece todo lo que los diversos perfiles de una familia pueden desear para sus vacaciones. Se encuentra a tan sólo 50 km. al norte de Lisboa lo que le da un plus como un punto de partida para programar rutas de turismo y ocio.
El entorno del Hotel Golf Mar
En Maceira, el paisaje conserva casi intacta su fisonomía natural, algo cada vez más difícil de encontrar en el litoral atlántico. Las dunas se elevan frente a la playa formando una barrera vegetal que protege el entorno de la urbanización y le da ese aire de costa sin domesticar que tanto escasea. Muy cerca, las montañas de la sierra de Montejunto ofrecen rutas de senderismo accesibles donde los madrugadores son recompensados con panorámicas que abarcan desde el océano hasta el interior verde del Oeste portugués.
Tras las lomas se desperdigan pequeños pueblos que se suceden flanqueando la carretera, cada uno con su iglesia, su plaza y su propio ritmo. El más conocido es Vimeiro, localidad que debe buena parte de su fama no al mar sino a lo que brota de la tierra: las aguas termales de la Fonte dos Frades, cuyas propiedades fueron reconocidas oficialmente en 1920. Bicarbonatadas y de baja mineralización, estas aguas están indicadas para afecciones de la piel, el aparato digestivo, el sistema circulatorio y el respiratorio, y han convertido a Vimeiro en un destino de turismo de salud con más de un siglo de tradición.
Pero Vimeiro guarda además una página de historia que muy pocos visitantes esperan encontrar en un pueblo de estas dimensiones. Fue precisamente aquí, en agosto de 1808, donde tuvo lugar la Batalla de Vimeiro, uno de los enfrentamientos decisivos de las Guerras Napoleónicas en la Península Ibérica. Las fuerzas anglo-portuguesas al mando del entonces general Arthur Wellesley —el futuro Duque de Wellington— derrotaron al ejército francés del general Junot en un combate que selló el inicio del fin de la ocupación napoleónica de Portugal. Las lomas que hoy recorren los senderistas fueron entonces posiciones militares; el paisaje tranquilo guarda, para quien lo sabe, una memoria extraordinaria.
Escenario de una batalla histórica
Como hemos dicho, además de las termas, Vimeiro ofrece al visitante el centro de interpretación de la histórica batalla que enfrentó a las tropas inglesas del Duque de Wellington, aliadas de los portugueses, contra el ejército napoleónico que había ocupado la península. Los ingleses llegaron a estas costas en 1808, en concreto a la Playa de Porto Novo. Esta playa, con dimensiones de cala, se vería desbordada por la llegada de 4.000 soldados.

Es el único testigo que queda de aquel desembarco, camino del enfrentamiento que tuvo lugar en Vimeiro poco después. Este combate fue decisivo para dar fin a la invasión francesa.
El Hotel Golf Mar
El hotel, construido en los años 70, ha sido renovado y ofrece, además de las comodidades para satisfacer al cliente, un amplio catálogo de servicios que lo convierten en un lugar perfecto para pasar las vacaciones en familia. Aunque pueda resultar complicado que los niños se diviertan y los padres descansen, es posible hacerlo en este hotel. Situado junto al mar, Hotel Golf Mar, es un hotel emblemático donde la tradición y la modernidad se unen para disfrute de experiencias únicas e inolvidables.

Todas las habitaciones de Hotel Golf Mar se caracterizan por su amplitud y decoración de estilo moderno, donde el confort es máximo desde el primer momento en el que entramos a la habitación. Las vistas al oceáno y a la sierra quitan el aliento. El atardecer se convierte en un momento mágico.
Cuenta con instalaciones donde se realizan actividades infantiles, centro hípico y amplio espacio para el descanso y relax de mayores y pequeños. Además de piscinas al aire libre, el Hotel Golf Mar tiene piscina cubierta y una zona de SPA en la que relajarse con un baño turco o una sauna. Además, ofrece diferentes tipos de tratamientos individuales en el SPA.
El hotel dispone de 18 salas de reuniones con capacidad total para 1.000 personas. Salas donde la luz natural y las vistas al mar están presentes, dando una sensación inigualable de confort y paz. Sin duda, un lugar a tener muy en cuenta para reuniones de empresas, organización de eventos o presentaciones.
La experiencia gastronómica en Hotel Golf Mar se convertirá en uno de los momentos inolvidables de nuestra estancia. Con platos de elaboración propia, los sabores regionales y tradicionales de Portugal tienen un lugar especial en los menús Hotel Golf Mar. Desde el bacalao a los dulces típicos de Portugal, todos los platos son sensacionalmente elaborados por los Chefs de Hotel Golf Mar.

Hotel Golf Mar es un lugar al que volveremos si lo visitamos por primera vez. Porque atrapa por su encanto, por la amabilidad del personal. Porque tranquilidad y ocio conjugan a la perfección en un oasis idílico.
Hotel Golf Mar
Praia do Porto Novo, 2560-100 Maceira – Torres Vedras, Portugal
Tel: + 351 261 980 800
Mail: reservas@hotelgolfmarvimeiro.pt
