Nairobi, la modernidad de África

Nairobi, la capital de Kenia, es una ciudad cosmopolita, bulliciosa y plena de matices. El verde esplendoroso contrasta con la roja tierra keniana, los rascacielos con las modestas construcciones, las etnias locales – Samburu, Masai, Swahili, Kikuyu, Luo, Luia,… conviven con occidentales, indios, sikhs…, el lujo de los hoteles se combina con la desesperación de los niños de la calle.

La historia de Nairobi y el ferrocarril

La historia de Nairobi es sorprendentemente reciente. A diferencia de muchas grandes capitales africanas, no nació como un antiguo enclave comercial ni como una ciudad histórica, sino como una consecuencia directa de una de las mayores obras de ingeniería de finales del siglo XIX: el ferrocarril que debía unir el puerto de Mombasa, en el océano Índico, con el interior de África oriental, hasta Kampala. En medio de una extensa llanura cubierta de hierba, donde apenas existían asentamientos permanentes, se instaló un sencillo campamento de descanso para los trabajadores y técnicos encargados de construir la línea férrea. Aquel improvisado núcleo, levantado en un lugar conocido por los masáis como Enkare Nairobi («el lugar de las aguas frescas»), sería el embrión de la futura capital keniana.

El crecimiento fue tan rápido que, en apenas unos años, el campamento ferroviario se transformó en un dinámico centro administrativo y comercial. La estratégica ubicación de Nairobi en el corazón del territorio hizo que, en 1905, la administración colonial británica decidiera trasladar allí la capital del Protectorado de África Oriental, relevando a Mombasa. La llegada de funcionarios, comerciantes y nuevos colonos impulsó un desarrollo urbano acelerado que convirtió a la ciudad en el principal nodo de comunicaciones de la región y en el motor económico de lo que acabaría siendo Kenia.

Más de un siglo después, Nairobi se ha consolidado como una de las grandes metrópolis del continente africano. Su área metropolitana reúne hoy a varios millones de habitantes y combina modernos distritos financieros, sedes de empresas multinacionales y organismos internacionales con barrios tradicionales y una intensa vida cultural. Considerada uno de los principales centros económicos, tecnológicos y diplomáticos de África, la ciudad ha sabido transformar aquel humilde origen ferroviario en una identidad propia, donde los rascacielos conviven con amplias zonas verdes y con un patrimonio natural único, simbolizado por el Parque Nacional de Nairobi, situado prácticamente a las puertas del centro urbano.

Qué visitar en Nairobi

Recorrer el centro de Nairobi a pie es una experiencia que permite descubrir la cara más dinámica y cosmopolita de la capital keniana. Su distrito financiero no es especialmente extenso y puede cruzarse en apenas veinte o treinta minutos, aunque lo más recomendable es hacerlo sin prisas, deteniéndose en las plazas, avenidas y pequeños comercios que reflejan el pulso diario de la ciudad. Aquí se concentra buena parte de la actividad económica del país y es donde mejor se aprecia el papel de Nairobi como uno de los grandes motores financieros de África oriental.

Los modernos edificios de oficinas conviven con hoteles internacionales, sedes de bancos, centros comerciales y restaurantes que atienden tanto a ejecutivos como a viajeros. El perfil urbano, dominado por rascacielos de cristal y acero, rompe con la imagen que muchos visitantes tienen del continente africano y revela una ciudad moderna, conectada con la economía global y en constante transformación. Nairobi es, además, sede de numerosas organizaciones internacionales, entre ellas el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y ONU-Hábitat.

Sin embargo, basta alejarse unas pocas calles para comprobar que Nairobi es también una ciudad de fuertes contrastes. Barrios residenciales con amplios jardines, embajadas y elegantes viviendas se encuentran relativamente cerca de zonas mucho más humildes, donde las dificultades económicas forman parte de la vida cotidiana. Esta convivencia de realidades tan diferentes constituye uno de los rasgos más llamativos de la capital y ayuda a comprender tanto sus retos como su extraordinaria vitalidad.

Los mercados populares representan otro de los grandes atractivos de Nairobi. En ellos se mezclan los aromas de las especias, las frutas tropicales y la comida callejera con puestos de artesanía, tejidos de vivos colores y objetos elaborados por las diferentes comunidades del país. Más allá de las compras, recorrer estos mercados supone una magnífica oportunidad para observar el ritmo cotidiano de la ciudad y entrar en contacto con la hospitalidad de sus habitantes.

Entre las visitas culturales destaca el Museo Nacional de Kenia, considerado el principal museo del país. Sus colecciones ofrecen un completo recorrido por la historia geológica, arqueológica, etnográfica y natural de Kenia, desde los primeros homínidos descubiertos en el Gran Valle del Rift hasta la extraordinaria diversidad cultural de las más de cuarenta comunidades étnicas que conviven en el territorio. La visita constituye una excelente introducción antes de emprender un viaje por el resto del país.

Dentro del mismo complejo se encuentra el Snake Park, un pequeño pero interesante espacio dedicado a la herpetología africana. Alberga algunas de las serpientes más representativas del continente, además de cocodrilos, tortugas y otras especies de reptiles. Aunque no tiene las dimensiones de un gran zoológico, resulta especialmente didáctico para comprender la riqueza de la fauna keniana y el importante papel que desempeñan estos animales en los ecosistemas africanos.

Otro de los lugares imprescindibles es el Museo Karen Blixen, instalado en la antigua residencia de la escritora danesa que inmortalizó su experiencia africana en la célebre novela Memorias de África. La casa, construida en 1912 al pie de las colinas de Ngong, conserva buena parte del ambiente colonial de principios del siglo XX. Sus elegantes estancias, el mobiliario de época y los cuidados jardines permiten imaginar la vida de quienes protagonizaron una de las historias más conocidas de la literatura de viajes.

La visita a Karen Blixen House tiene además un valor simbólico para muchos viajeros. Más allá de su interés histórico y literario, el lugar evoca la relación entre el ser humano y los grandes paisajes africanos, una conexión que la película Out of Africa contribuyó a convertir en un icono universal. Pasear por sus jardines, contemplando las colinas que inspiraron a la escritora, constituye una magnífica forma de concluir la estancia en Nairobi antes de adentrarse en los parques nacionales y reservas naturales que han hecho de Kenia uno de los grandes destinos de safari del mundo.

La seguridad en Nairobi

La seguridad es uno de los aspectos que conviene tener en cuenta al planificar una visita a Nairobi. Como ocurre en otras grandes metrópolis del mundo, existen importantes diferencias entre unos barrios y otros, pero la capital keniana registra índices de delincuencia superiores a los de muchos destinos turísticos. Por ello, la recomendación general es actuar con prudencia, evitar exhibir objetos de valor —como cámaras fotográficas de gran tamaño, relojes llamativos o joyas— y llevar únicamente el dinero necesario para la jornada.

También resulta aconsejable utilizar taxis autorizados o servicios de transporte por aplicación para los desplazamientos, especialmente al caer la tarde o durante la noche. Caminar por determinadas zonas cuando anochece no es recomendable, incluso para los propios habitantes de la ciudad, por lo que conviene informarse previamente sobre las áreas más seguras y seguir siempre las indicaciones del alojamiento o de los guías locales. Con unas precauciones básicas, la mayoría de los viajeros disfrutan de su estancia sin incidentes.

La fama de la ciudad en materia de seguridad ha dado lugar incluso a un conocido juego de palabras entre algunos visitantes, que la han apodado «Nairobbery», una combinación de Nairobi y robbery (robo, en inglés). Aunque el sobrenombre refleja una percepción extendida, no debe eclipsar los numerosos atractivos de la capital keniana, que ofrece una intensa vida cultural, una excelente oferta gastronómica y la singular posibilidad de contemplar fauna salvaje a escasos kilómetros de su centro financiero.

Nairobi, la modernidad de África
Nairobi, la modernidad de África

Alrededor de Nairobi

En los alrededores de Nairobi se encuentran dos de los más grandes reservas naturales del país. El Parque Nacional de Nairobi (Nairobi National Park) -a pocos kilómetros del centro- acoge a todo tipo de animales: leones, tigres, rinocerontes, impalas, ñus, guepardos, hipopátamos… De todo menos elefantes que necesitan habitar en grandes espacios.

También en las afueras de Nairobi, se encuentran el Centro de las Jirafas y el Giraffe Manor. El primero fue creado por Jock y Betti Leslie-Melvile para evitar la extinción de las de jirafas Rothschild. Lo lograron y allí viven en libertad, el visitante puede incluso darles de comer subido a una plataforma elevada que está dispuesta para tal fin. El Giraffe Manor edificada en 1932 y a menos de una hora de la ciudad está flanqueada por jirafas y jabalíes. Además es un lujoso alojamiento en la que el viajero puede vivir la experiencia de ser saludado por alguna de las jirafas que decida meter la cabeza por la ventana de su habitación.

Otra excursión para los que gusten de la aventura es al río ocre Tana en el cual se puede practicar el rafting con saltos de agua de hasta dos metros y cataratas de hasta nueve de altura. Durante la travesía, le acompañarán los cormoranes, los largartos monitor, cocodrilos enanos, los ibis, los dulces tejedores amarillos y las temibles serpientes mambas.

Guía útil sobre Nairobi

La lengua oficial es el Swahili. La moneda oficial es el chelín keniata aunque lo mejor es llevar dólares. El agua de los grifos no es potable y se aconseja no beber más que agua hervida o embotellada, no aceptar hielo sin conocer su procedencia, ni comer alimentos crudos, mejor pelados, hervidos y cocinados. Además conviene ir vacunado contra algunas enfermedades como la fiebre amarilla, la hepatitis, el tifus y el tétanos.

Kenia cuenta con unos 250 aeropuertos y numerosas líneas aéreas que conectan Nairobi con Mombasa, Kisumu, Nanyuji, Malindi, Lamu y las reservas y parques nacionales de Amboseli, Masai Mara y Samburu. El aeropuerto internacional Jomo Kenyatta de Nairobi es el centro neurálgico del transporte aéreo del este de África.

Nairobi cuenta con una amplia oferta de hoteles de cinco estrellas: Hilton International, Intercontinental, Nairobi Serena, Norfol, Utali, Windsor Golf and Country Club Resort, Gran Regency Hotel y Mount Kenya Safari Club. Entre los de cuatro estrellas destacan: Pan-Afric y Six-Eighty. Con tres estrellas: Meridian, Ambassadeur, Boulevard, Heron Court y Jaracanda.