Alagoas: la joya preferida de los brasileños

Maceio

Aguas verdes y casi sin olas, piscinas naturales de agua cristalina, arena blanca, exuberantes cocoteros… las playas de Alagoas, en Brasil, son una de las joyas por descubrir del país amazónico, con unas playas casi desiertas y con la presencia de pequeñas aldeas de pescadores. La gastronomía de Alagoas es única, basada en el pescado fresco, la tapioca, la carne secada al sol, el baião de dois, el cuscús de maíz, la paçoca y el pollo de cabidela y un sinfín de productos de primerísima calidad.

El Litoral Norte de Alagoas se considera una región estratégica para el desarrollo económico del estado, con una gran importancia del sector turístico. En los últimos cuatro años, la región recibió una gran inversión hotelera de 90 millones de dólares, con la generación de 6.300 nuevos empleos en todo este tiempo, según la Secretaría de Estado de Desarrollo Económico y Turismo de Alagoas.

La región destaca por tres destinos especialmente amados por los viajeros:

Alagoas: Maceió

La capital del estado de Alagoas es la típica región de interior, con un aire más calmado, sin el estrés de las grandes ciudades. Aunque de pequeño tamaño, Maceió goza de un característico más de aguas verde y arrecifes de coral, con playas y excursiones naturales como principal atractivo turístico. Dar un paseo en balsa hasta las piscinas naturales de Pajuçara es casi una obligación para los visitantes de Maceió, así como disfrutar del atardecer en Ponta Verde, con vistas a los cocoteros.

Maceio
Maceio

Ponta verde es conocida por su espíritu animado, y por el gran cartel con el nombre de la ciudad, que es sin duda la foto típica de todos los turistas que llegan a la ciudad. En cuanto a los amantes del mar, en Jatiúca encontrarán un oleaje más fuerte, mientras que en Pajuçcara las aguas son más tranquilas, perfectas para disfrutar de las piscinas naturales, ver corales y peces. En Maceió hay que destacar también la Praia do Gunga, algo más alejada, pero considerada por muchos locales como una de las playas más bellas de Brasil. Además, el paseo marítimo de Maceió tiene movimiento durante todo el día, por lo que se presenta como el punto de encuentro perfecto para disfrutar de la vida nocturna.

Alagoas: Maragogi

A unos 124 km de Maceió se encuentra la pequeña ciudad de Maragogi, con unos 30.000 habitantes. Posee un hermoso litoral, bañado por la Costa de Coral, área de protección ambiental brasileña, y se ha convertido en uno de los destinos más solicitados del Nordeste del país por la belleza de sus piscinas naturales y su tranquilidad.

El éxito de Maragogi se debe principalmente a sus aguas cristalinas, que durante la marea baja forman hermosas piscinas naturales llenas de pececillos, llamadas Galés de Maragogi, que se pueden visitar en barco. Las playas de la región, siempre muy tranquilas, tampoco se quedan atrás y muestran un mar verdoso, lo que le ha valido al lugar el título de Caribe brasileño. Otra de las actividades típicas en Maragogi es dar un paseo en buggy para descubrir todo el litoral de la región y varias de sus playas y puntos de interés en pocas horas. Algunas de las mejores playas que tienes que visitar si vas a la región de Maragogi son Barra Grande, Praia de Antunes, Ponta de Mangue o Peroba.

El período de marea baja, entre octubre y enero, además de formar las piscinas naturales, también es ideal para disfrutar de las playas en su forma más hermosa, ya que muchas de ellas ganan una larga y hermosa franja de arena o incluso dan lugar al banco de arena, como la famosa Senda de Moisés, donde se puede caminar varios metros «dentro del mar».

Alagoas: São Miguel dos Milagres

En la costa norte de Alagoas se encuentra São Miguel dos Milagres, o simplemente Milagres, una ciudad que gana más fama cada año entre los brasileños. La pequeña ciudad forma parte de la Ruta Ecológica, un trocito de la costa norte de Alagoas que destaca por su sencillez, sus encantadoras posadas y sus playas vacías. El pequeño tramo de costa de la Ruta Ecológica comprende unos 25 km, que también forman parte de la Costa de Coral, una zona de protección medioambiental.

La ciudad cuenta con cinco playas, una diferente de la otra, pero que mantienen en común su belleza intacta. Sus aguas son cálidas y verdes, con muchos cocoteros y piscinas naturales en varios puntos de la orilla.