República Checa a través de sus circuitos fluviales

Si preguntásemos a los turistas que van a Praga (capital de la República Checa) qué es lo que más les ha gustado de su visita a la ciudad, seguramente muchos dirían que un paseo por el río Moldava. Si eliges esta opción tendrás mucho dónde elegir. La mayoría de las empresas de cruceros parten de los embarcaderos que se encuentran ubicados entre los puentes Palackého y Jiráskův. Los hay de día con preciosas vistas al Castillo de Praga; otros de noche con románticas cenas a la luz de las velas; algunos que atraviesan el subsuelo de la Ciudad Vieja a través de la conocida como Venecia praguense y otros que incluso salen de la capital con destino a Mělník, una preciosa ciudad repleta de historia que se hizo famosa por confluir en ella los dos ríos más importantes de la República Checa: el Moldava y el Elba.

El río Moldava en Praga

El río Moldava en Praga

¿Lo mejor? Que podrás disfrutar de ellos durante todo el año, ya sea bajo el sol estival o viendo la Praga monumental bajo los copos de nieve.

Espectacular será la palabra que más pronuncies si decides recorrer la frontera entre Bohemia y Sajonia a través del río Kamenice. En la llamada Suiza de Bohemia de la República Checa podrás maravillarte mientras observas los impresionantes desfiladeros de Edmundova soutěska y Divoká soutěska desde una barcaza de época. El barco, que está operativo desde abril hasta noviembre, sale desde la ciudad de Hřensko.

Hřensko

Hřensko

¿Lo mejor? Las increíbles vistas y la parada que hace en el puente de Mezní para degustar un refrigerio acompañado, como no, de la mejor cerveza checa.

Otra de las posibilidades que ofrece la región de la Suiza de Bohemia es hacer un crucero surcando el río Elba desde la ciudad de Děčín, en Bohemia del Norte, hasta Dresde, en Alemania. Si eliges esta opción en noviembre podrás completar la experiencia con una divertida cata de los mejores vinos checos y, si lo haces en diciembre, con una colorida exposición de productos de adviento regada con el tradicional vino caliente, indispensable para hacer frente a las bajas temperaturas invernales.

¿Lo mejor? Si no dispones de mucho tiempo escoge un recorrido más corto desde Hřensko hasta el balneario de Bad Schandau, en el transcurso del cual podrás descubrir muchos de los rincones que en su día inspiraron al novelista danés Hans Christian Andersen a la hora de escribir sus famosos cuentos.

Si te gusta la cultura tanto o más que los espacios naturales, elige alguno de los 4 cruceros fluviales que desde abril hasta octubre recorren la ciudad de Olomuc. Practicarás rafting a través del río Morava y conocerás algunos de los rincones más bonitos de la Región Natural Protegida de Litovelské Pomoraví, pasando junto a castillos y palacios de ensueño.

Olomuc, en la República Checa

Olomuc, en la República Checa

¿Lo mejor? Ya sea en los cruceros que duran 20 minutos, o en los que alcanzan las 3 horas, no te pierdas la parada que todos los barcos hacen en la principal atracción turística de Olomuc: su famosa Columna de la Peste dedicada a la Santísima Trinidad, inscrita en la Lista de la UNESCO.

Si quieres conocer la ruta de turismo fluvial más famosa de la región de Moravia visita el Canal de Baťa, que debe su nombre a Tomáš Baťa, el famoso «rey del calzado checo». El canal tiene una longitud de 60 kilómetros y cuenta con 13 esclusas y más de 50 puentes. Esta propuesta te permite participar desde mayo a octubre en un crucero de medio día, a elegir entre la mañana o la tarde; pero también contempla paseos individuales en los que alquilando una canoa o una lancha podrás surcar tú mismo el canal a una velocidad máxima de 20 km/h.

¿Lo mejor? Que no necesitas ningún título náutico para alquilar un barco y navegar por esta auténtica joya fluvial.

Más información: www.czechtourism.com

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