Sevilla, una ciudad maravillosa, llena de magia

Sevilla es la ciudad con más habitantes de Andalucía (cuarta de España tras Madrid, Barcelona y Valencia). Con un espectacular casco antiguo (uno de los tres más grandes de Europa junto a los Venecia y Génova), cuenta con un impresionante patrimonio histórico y monumental, así como con numerosos espacios escénicos y culturales que la convierten en una ciudad apasionante para el turismo interior e internacional. Las estadísticas la sitúan como tercera capital más visitada de España, tras Barcelona y Madrid.

Tres maravillas de esta preciosa ciudad andaluza han merecido ser declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: la Catedral, el Alcázar y el Archivo de Indias. Aunque Sevilla es mucho más: el flamenco, la gente, la calle Sierpes, el Guadalquivir y la Torre del Oro…

Sevilla a través de la historia

La Hispalis romana dio paso a la Isbiliya árabe, dejando en las distintas épocas huellas que aún perduran en el tiempo. El lema de la ciudad, «NO8DO» (el 8 es una forma de madeja de lana) está por todas partes y es motivo de debate. Por un lado, la tradición popular lo entiende como «No madeja-do», queriendo decir «No me ha dejado», haciendo una supuesta referencia a la lealtad que mantuvo la ciudad a Alfonso X el Sabio en la guerra contra su hijo Sancho en el siglo XIII. Otra interpretación (más aceptada en la actualidad) es la que dice que el 8 es un nudo («nodo» en latín) y sería el símbolo de la unión de Sevilla con Alfonso X. En ambos casos aparece la figura de Alfonso X, ¿por qué?

En 1248 Sevilla fue conquistada a los árabes por el rey Fernando III. El rey llamado «Santo» reconquistó bajo su reinado Córdoba, Sevilla, Jaén y Murcia. Enterrado en la Catedral de Sevilla, propició en vida un profundo cambio en la ciudad andaluza que desde entonces vivió un siglo de esplendor hasta la Peste Negra de 1348. El rey Fernando conquistó Sevilla tras 15 meses de asedio, asedio en el que participó su hijo, el futuro rey Alfonso X.

Fernando III

Fernando III

Alfonso, un enamorado de las artes, envió cartas a la ciudad durante el asedio, amenazando con pasar a cuchillo a sus habitantes si se derribaba una sola teja de la mezquita o un solo ladrillo de su alminar.

Alfonso conquistaría más tarde Jerez y Cádiz y a pesar de su fracaso para ser Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, aspiraba a serlo por parte de su madre Beatriz de Suabia, pasó a la historia por repoblar Sevilla con nobles, militares y gentes de toda Castilla, dejando la ciudad libre de musulmanes, hecho sin precedentes hasta entonces.

Sevilla le debe mucho a Alfonso X y así se lo hace saber en la rebelión que origina su hijo Sancho IV, manteniéndose fiel al monarca que tanto le dio. La historia contará que Sancho IV finalmente reinará, tras la muerte de Alfonso X en 1284, cuando más nobles se estaban pasando al bando de su padre.

Sevilla fue siempre importante por la salida al mar que le proporcionaba el navegable río Guadalquivir. Cuenta el geógrafo, historiador y filósofo griego Estrabón que Sevilla era una ciudad de renombre y describía de este modo los márgenes del río Guadalquivir: «Las campiñas que bordean sus orillas y las pequeñas islas que se encuentran en el curso del río están cultivadas con esmero. Además, el paisaje tiene una vista preciosa ya que sus tierras están adornadas con bosques y otras clases de plantaciones».

Y es que la antigua Hispalis, eminente centro comercial de la Bética, acogía barcos de gran tamaño, que podían alcanzar hasta 400 toneladas y que presumiblemente habrían de ser remolcados por pequeñas barcas de remo a causa de la escasa movilidad de los mismos. Más adelante serían los árabes quienes se sintieran deslumbrados ante la belleza del Betis (nombre que dieron al río los romanos), al que llamaron Río Grande (ese es el significado de la palabra Guadalquivir –wadi al-kabir-).

Fue en el siglo XIII cuando la Torre del Oro comenzó a reflejarse en las aguas del Guadalquivir, que a partir del descubrimiento del Nuevo Mundo vendrá a cobrar una importancia incomparable: gracias a él, el puerto de Sevilla se convirtió en el centro de donde partían sin cesar hombres, barcos y materiales con destino a las islas del Caribe y a la exploración de las Costas del continente americano. Al mismo tiempo, este puerto de Sevilla era el receptor de todo el tráfico con el nuevo continente. Los Reyes Católicos fundaron la Casa de Contratación, desde donde se manejaban las relaciones con el Nuevo Mundo.

La Torre del Oro y el Guadalquivir, la unión perfecta

La Torre del Oro y el Guadalquivir, la unión perfecta

En el siglo siguiente, el conocido como Siglo de Oro, vivió la explosión multicultural y la creación de numerosas fábricas de jabón, lana y seda así como la archiconocida cerámica sevillana. En el siglo XVII, Sevilla tuvo un gran bajón económico propiciado por la escasez del negocio marítimo y pasó a una decadencia bicentenaria hasta el XIX cuando la llegada de la Revolución Industrial impulsó de nuevo a la ciudad. Más recientes son la Expo Iberoamericana de 1929 y la Expo de 1992. Ambos acontecimientos ayudaron a situar a Sevilla nuevamente en el plano internacional. Hoy, Sevilla, es una moderna ciudad, bien comunicada y llena de atractivos, siendo la capital de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

¿Qué ver en Sevilla?

Sevilla merece una visita de varios días, para conocer cada uno de sus barrios, rincones, jardines, monumentos y museos. Para disfrutar de sus paseos y terrazas, tiendas y bares. Hacer un resumen es harto complicado, pero aquí lo intentamos. Un lugar de obligada visita es la Catedral y su famosa Giralda. La Catedral de Sevilla es la catedral gótica de mayor extensión de todo el mundo. Su construcción (sobre el solar que dejó la antigua Mezquita Aljama) se inició en 1433 y es de estilo gótico tardío. Varias etapas de construcción posteriores la dotaron de diversos estilos: renacentista, barroca, académica y neogótica. El conjunto monumental es sencillamente sublime con la Giralda, el Patio de los Naranjos y la Capilla Real.

La Catedral de Sevilla con los carros de caballos en un entorno especialmente bello

La Catedral de Sevilla con los carros de caballos en un entorno especialmente bello

La Giralda es el campanario de la Catedral de Sevilla y la torre más representativa de la ciudad. Con 104 metros de altura su construcción se produjo en el siglo XII como alminar almohade de la mezquita. Su coronación renacentista y campanario, obra de Hernán Ruiz, fue construida entre 1558 y 1568 por encargo del cabildo catedralicio.

La espectacular Catedral de Sevilla con la Giralda

La espectacular Catedral de Sevilla con la Giralda

Consta de tres cuerpos escalonados y 25 campanas, cada una de ellas bautizadas con un nombre. Contemplarla desde abajo y visitarla para obtener una vista panorámica de la ciudad son momentos únicos para el turista.

Giraldilla

Giraldilla

Muy cerca está el Alcázar, el palacio real en activo más antiguo de Europa. Fue residencia del rey Fernando III de Castilla y desde entonces es costumbre que los monarcas españoles se alojen aquí en sus visitas a Sevilla. Destaca por sus jardines (preciosos) y alguno de sus recintos como el Patio de las Doncellas, la Sala de los Reyes, la Sala de Carlos V (con grandes tapices), el Salón del Emperador (con azulejos del siglo XV y tapices flamencos) y el Salón de Embajadores, una sala cubierta por una cúpula semiesférica adornada de complicados arabescos dorados que constituye la habitación más importante del Alcázar.

En apenas cinco minutos llegamos al Archivo General de Indias, creado en 1785 bajo el reinado de Carlos III con el objetivo de centralizar en un único lugar la documentación referente a las colonias españolas. Los documentos que conserva el archivo ocupan más de nueve kilómetros lineales de estantería y es el mayor archivo existente sobre la actividad de España en América y Filipinas.

Otro lugar especial es la Plaza de España, un gran espacio abierto monumental, junto al Parque de María Luisa. Aquí encontramos un impresionante edificio semicircular de estilo regionalista, realizado por Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929. Destaca por su monumentalidad (ocupa una superficie de 50.000 metros cuadrados) y es mezcla de estilos mudéjar, gótico y renacentista. Un canal cruzado por cuatro puentes nos permite navegar por barca en uno de los recorridos más románticos que se puede realizar en la capital hispalense. Para los cinéfilos diremos que ha sido escenario de películas tan famosas como «Lawrence de Arabia», «El Ataque de los Clones» y «El dictador».

La Plaza de España, un lugar emblemático

La Plaza de España, un lugar emblemático

La Torre del Oro se muestra orgullosa junto al Guadalquivir y la Maestranza (la plaza de toros). Es una torre albarrana y su nombre indica el brillo dorado que reflejaba sobre el río. Emplazada en un paseo espectacular, es un lugar para la contemplación y el disfrute, bien cogiendo una barca para surcar el Guadalquivir, bien para contemplar el tiempo pasar sentados en un banco junto al río. El tiempo se detiene junto a la Torre del Oro, hoy Museo Naval de Sevilla.

El Guadalquivir

El Guadalquivir

Sevilla es moderna y contemporánea. Así lo demuestra el Metropol Parasol, conocido popularmente como «las Setas de la Encarnación». Es una estructura de madera con columnas de hormigón que albergan los ascensores de acceso al mirador y que está ubicada en la céntrica plaza de la Encarnación. Sus instalaciones albergan un mercado con locales comerciales y de restauración, una plaza para espectáculos, un mirador y el museo Antiquarium. Desde aquí estamos preparados para visitar la zona comercial de Sevilla, la calle Sierpes. Todas las marcas están aquí representadas junto con negocios de toda la vida y cafeterías selectas donde tomar un chocolate con churros.

Centro de Sevilla

Centro de Sevilla

La Antigua Audiencia, el Museo de Bellas Artes, la Hemeroteca Municipal y Archivo Histórico Provincial de Sevilla, el Ayuntamiento de Sevilla, el Hotel Alfonso XIII, la Casa de Pilatos, el Hospital de las Cinco Llagas, la antigua Real Fábrica de Tabacos, el Palacio de San Telmo, la Alameda de Hércules… son lugares a apuntar en nuestra agenda. Todos tienen su encanto e historia a partes iguales.

Sevilla destaca por su verdor y luz. Entre los parques y jardines destacamos además de la Alameda de Hércules, el jardín privado del Alcázar, el parque de María Luisa (jardín privado donado a la ciudad por la infanta María Luisa de Borbón en 1893), los jardines de las Delicias de Arjona, los Jardines de Cristina (1830), los jardines de Murillo (1915) y el paseo de Catalina de Ribera (1920).

En cuanto a la cultura, el Ateneo de Sevilla (origen de la Generación del 27), el Teatro de la Maestranza (frente a la Torre del Oro), el Teatro Lope de Vega (precioso edificio), el Teatro Central y el Auditorio Rocío Jurado son los referentes de la ciudad.

Museos hay tantos que es difícil elegir. Nosotros nos decantamos por el Museo de Bellas Artes y el Museo Arqueológico.

Sevilla cuenta con multitud de parques, fuentes y espacios abiertos

Sevilla cuenta con multitud de parques, fuentes y espacios abiertos

Para terminar, no debemos olvidar el flamenco, arraigado en la médula hispalense, presente en bares y calles, la rivalidad Betis – Sevilla en lo futbolístico, la Semana Santa (debe vivirse al menos una vez en la vida) y la Feria de Abril.

En las proximidades de Sevilla se encuentran dos lugares de interés turístico que merecen nuestra atención. Itálica, antigua ciudad romana situada en el actual término municipal de Santiponce, a 7 km. de Sevilla. Cuna de los emperadores Trajano y Adriano, destaca su bien conservado anfiteatro. Carmona es una ciudad ubicada a 33 km. de Sevilla que destaca por la cantidad y calidad de su patrimonio histórico y monumental. Es Conjunto Histórico Artístico desde 1963, con numerosos monumentos inscritos en el catálogo de Bienes de Interés Cultural.

Dónde alojarse
Hotel Sevilla Congresos

Frente al Palacio de Exposiciones y Congresos, en pleno epicentro del distrito financiero y de negocios de la capital andaluza, se halla el Hotel Sevilla Congresos, un establecimiento de máximo confort y con alma de servicio a los hombres y mujeres de negocios que se reúnen en Sevilla. El Sevilla Congresos es el alojamiento ideal para los clientes que deben realizar sus gestiones y visitas en el seno de Fibes, el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla.

Hotel Sevilla Congresos

Hotel Sevilla Congresos

Cuenta con un total de 218 habitaciones, entre ellas dobles, triples, dúplex para un máximo de 4 personas y una suite, equipadas con baño privado completo, TV Vía Satélite, teléfono directo, minibar, aire acondicionado y conexión a Internet Wi-fi gratuito.

Hotel Sevilla Congresos ****
Dirección: AVDA. ALCALDE LUIS URUÑUELA S/N 41020
Teléfono: 954259000 | Fax: 954259500
Email: recepcion@hotelsevillacongresos.com

 

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