Cinco destinos para vivir la Semana Santa más allá de España

Plaza de San Pedro del Vaticano

La Semana Santa es la fiesta más importante del calendario litúrgico en los países de tradición católica. Una conmemoración para rememorar la pasión y resurrección de Jesucristo a través de múltiples celebraciones, muchas de las cuales consiguen congregar a miles de turistas atraídos por la espectacularidad de sus ritos.

España es uno de los países en los que esta festividad se vive de forma más intensa gracias a sus solemnes procesiones, sus conmovedoras saetas o sus entregados fieles. Pero no es el único. Alrededor del mundo existen otros destinos, incluso algunos donde la religión católica no es mayoritaria, donde se conmemora la semana más santa del año.

En Politours han seleccionado cinco destinos que, además de ser por sí mismos un reclamo turístico, podrás vivir todo el fervor religioso propio de esta época.

Jerusalén

Si hay un destino donde la Semana Santa adquiere todo el sentido del mundo este es, sin lugar a dudas, Jerusalén, el lugar donde no solo podemos rememorar los últimos momentos de la vida de Jesús, sino recorrerlos a pie y participar desde dentro de toda la solemnidad de este periodo litúrgico tan importante para los cristianos.

Jerusalén es la única ciudad del mundo considerada santa para tres religiones: cristianos, judíos y musulmanes, de ahí que se la conozca como “Tierra santa”. Desde el Monte de los Olivos al Santo Sepulcro, pasando por los lugares donde Jesús tropezó en su camino hacia el Monte Gólgota, el lugar donde fue crucificado. Recorrer cada calle significa retroceder dos mil años en una ciudad de la que, sin haberte ido, ya te apetece regresar.

Basílica del Santo Sepulcro de Jersusalén
Basílica del Santo Sepulcro de Jersusalén

Aquí podrás experimentar toda la espiritualidad de los lugares sagrados y da igual si eres creyente o no, cada rincón está impregnado de una energía difícilmente de encontrar en cualquier otro lugar del mundo.

Roma

El hecho de que la institución religiosa más importante del catolicismo, la Iglesia, tenga su morada en el Vaticano lleva implícita la celebración de múltiples manifestaciones religiosas que, durante toda esta época, envuelven a Roma en un aura de misticismo y sobriedad digno de admirar.

Plaza de San Pedro del Vaticano
Plaza de San Pedro del Vaticano

En esta ciudad podrás vivir la Semana Santa con Semana Santa con todo el recogimiento y la religiosidad propia de estas fechas y hacerlo, además, rodeado de la belleza de la ciudad eterna.

Participar en una de las misas ofrecidas por el Papa rodeado de feligreses llegados de todas las partes del mundo es una experiencia que, seas religioso o no, recordarás para toda la vida. Imprescindibles el Vía Crucis en el Coliseo o la bendición Utbi et Orbi que el Papa da a todos los feligreses en la plaza de San Pedro.

Malta

La Semana Santa es una de las mejores épocas del año para visitar Malta debido a que muchos estudiantes extranjeros que se trasladan a la isla para estudiar inglés, reciben vacaciones, con lo que sus calles, atracciones y restaurantes estarán más accesibles para los turistas.

En un país que cuenta con 365 iglesias, una para cada día del año, no es de extrañar que la Semana Santa se viva con el máximo fervor entre su población, la cual participa de forma muy activa en todas las celebraciones.

Malta
Malta

Éstas arrancan el viernes anterior al Domingo de Ramos, en el que los feligreses procesionan la estatua de La Piedad por las calles de la capital, Valeta. El Domingo de Ramos marca el comienzo oficial de la Semana Santa. Este día se conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén a través del Vía Crucis y se reparten hojas de palma bendecidas. El acto más multitudinario es, sin duda, la procesión del Viernes Santo, considerado el viernes más importante del año en Malta. Centenares de malteses de todas las edades procesionan por las calles enfundados en ropajes de época a través de los cuáles repasan los principales hitos de la historia del catolicismo, tanto del Viejo como del Nuevo Testamento. Esta procesión se celebra en múltiples ciudades del archipiélago, pero la más famosa es la de Mosta.

Estambul (Turquía)

Aunque se trate de un país de religión musulmana, también existe una pequeña comunidad católica (supone tan solo el 0,05% de la población turca) que celebra la Semana Santa. La pintoresca y colorida Iglesia de Antonio de Padua, ubicada en el bullicioso barrio de Taksim, es la construcción católica más importante de Estambul. Su vistosa fachada, construida en ladrillo rojo y de estilo neogótico veneciano, contrasta con las múltiples mezquitas repartidas por la ciudad.

Iglesia de San Antonio de Padua
Iglesia de San Antonio de Padua

Esta pequeña iglesia es uno de los lugares de encuentro para los creyentes que profesan la religión católica y, aunque las procesiones y demás manifestaciones religiosas están prohibidas, los devotos pueden asistir a misa en distintos idiomas (turco, polaco, italiano e inglés) y participar de los actos religiosos propios de estos días.

Además del atractivo que tiene vivir la Semana Santa desde un país musulmán, Estambul ofrece multitud de atractivos y es que esta ciudad es la única del mundo que se debate entre dos continentes, tanto en el sentido literal como metafórico de la expresión. Si aún no conoces esta majestuosa ciudad, Politours organiza viajes para Semana Santa desde distintos aeropuertos españoles.

Filipinas

Filipinas es un archipiélago formado por más de 7.000 pequeñas islas que aglutina una diversidad de recursos naturales sorprendentes, desde cristalinas aguas turquesas a frondosas montañas cubiertas por un manto vegetal, como las terrazas de arroz de Batad, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Terrazas de arroz Batad
Terrazas de arroz Batad

Además de poseer algunos de los paraísos naturales más bellos del planeta, Filipinas también cuenta con hermosos pueblos y ciudades donde se vive intensamente la Semana Santa, algunos considerados como un verdadero reclamo turístico por llevar su devoción hasta la máxima expresión. Cada año, miles de turistas se agolpan en las calles de San Pedro Cutud, un pequeño pueblo de la provincia de Pampanga, en el que el Viernes Santo muchos feligreses procesionan descalzos infligiéndose latigazos en la espalda. Muchos de esos devotos llevan su penitencia hasta la extenuación llegando, incluso, a crucificarse.