El final de agosto no tiene por qué marcar el final de las vacaciones junto al mar. Septiembre ofrece una segunda oportunidad para disfrutar de destinos costeros, combinar días de playa con actividades al aire libre y descubrir otros ritmos de viaje cuando el calendario empieza a recuperar la rutina.
Con esta idea, Iberostar Beachfront Resorts propone cuatro escenarios para prolongar la temporada: Montenegro, el Algarve portugués, Mallorca y Cádiz. Cuatro territorios diferentes en los que el mar continúa teniendo un papel central, pero donde también aparecen otros argumentos para viajar en esta época del año, desde los paisajes naturales hasta la gastronomía.
Montenegro: el Adriático entre mar y montaña
En la Riviera de Bar, el litoral montenegrino reúne dos elementos que definen buena parte del paisaje de esta zona: el Adriático y las montañas Rumija. El resultado es un territorio en el que las jornadas de septiembre pueden seguir girando alrededor del mar, pero también permiten combinar la playa con otras formas de conocer la costa.
El Iberostar Selection Montenegro, situado frente al mar y con acceso directo a la playa, toma esta localización como uno de los ejes de su propuesta. El establecimiento cuenta además con piscinas interiores y exteriores y un spa de 3.700 metros cuadrados, una de sus principales instalaciones de bienestar.

La propuesta incorpora también referencias al entorno de Bar, entre ellas la presencia del aceite de oliva, estrechamente vinculado a la tradición local. De este modo, la estancia permite combinar el tiempo dedicado al Adriático con una aproximación a algunos de los elementos que forman parte de la identidad de la región.
Algarve: playas, acantilados y naturaleza
En el Algarve, septiembre mantiene abiertas muchas de las posibilidades que hacen de esta región portuguesa uno de los grandes destinos europeos de costa. La playa de Meia Praia, junto a Lagos, sirve como punto de partida para descubrir un litoral marcado por los acantilados, las cuevas y las formaciones rocosas.
Desde el Iberostar Selection Lagos Algarve, situado frente a Meia Praia y a pocos minutos de Lagos, se puede combinar la estancia junto al Atlántico con diferentes actividades relacionadas con el paisaje. La propia propuesta del establecimiento incluye opciones como paseos por la costa y rutas en bicicleta.
Uno de los grandes atractivos del entorno es Ponta da Piedade, cuyos acantilados y formaciones rocosas pueden descubrirse desde el mar mediante excursiones en barco o kayak. También es posible recorrer parte del litoral sobre dos ruedas y reservar el final del día para regresar a la playa.
El interés de viajar al Algarve en septiembre está precisamente en esa posibilidad de alternar playa y naturaleza sin que el viaje tenga que quedar reducido al descanso frente al mar.
Mallorca: el Mediterráneo a otro ritmo
En el sur de Mallorca, la zona de Colònia de Sant Jordi ofrece otra forma de prolongar el verano. Aquí, la cercanía de Es Trenc, las salinas y el paisaje mediterráneo permite plantear una escapada en la que el entorno tiene tanto peso como el alojamiento.
El Iberostar Selection Es Trenc está situado frente al mar y propone distintas actividades vinculadas con el paisaje de la zona, desde el ciclismo y los deportes acuáticos hasta el yoga y los momentos de descanso en su rooftop.
Uno de los elementos más particulares de su propuesta es precisamente la sal de Es Trenc. Los tratamientos de bienestar incorporan referencias a este producto local, mientras que la gastronomía del establecimiento incluye recetas mediterráneas elaboradas con verduras, pescados y mariscos de temporada.
La relación con el territorio también aparece en la propia experiencia de la zona, marcada por las salinas, el litoral y la tradición pesquera de Colònia de Sant Jordi. En septiembre, cuando el ritmo turístico comienza a cambiar, el destino permite recuperar una dimensión más pausada del Mediterráneo.
Cádiz: cuando el Atlántico también se convierte en gastronomía
La cuarta propuesta lleva hasta Chiclana de la Frontera, frente a la playa de La Barrosa. En este caso, además del paisaje atlántico, el principal argumento está en la relación entre el mar y la gastronomía gaditana.
El Iberostar Selection Andalucía Playa cuenta con Cataria, restaurante especializado en cocina gaditana con el asesoramiento de los chefs Pablo Vicari y Aitor Arregi, y con Sea Soul by Cataria, situado en la playa.
La propuesta gastronómica parte del conocimiento del litoral gaditano y de la utilización de productos procedentes del mar. En Cataria, esta mirada se traslada a una cocina de parrilla en la que el producto mantiene el protagonismo, mientras que Sea Soul by Cataria lleva parte de esa propuesta hasta un entorno más informal junto al Atlántico.
Es una manera diferente de entender una escapada de final de verano: el paisaje deja de ser únicamente el escenario del viaje para convertirse también en parte de lo que se come.
Cuatro formas de seguir viajando en septiembre
Montenegro, Algarve, Mallorca y Cádiz comparten la posibilidad de seguir disfrutando del litoral cuando agosto ya ha terminado, pero cada uno plantea una experiencia diferente. El Adriático y las montañas en Bar, los acantilados del Algarve, el paisaje salinero del sur de Mallorca y la relación entre mar y gastronomía en Cádiz muestran que prolongar el verano no consiste necesariamente en repetir las vacaciones de agosto.
Para Iberostar Beachfront Resorts, estos cuatro destinos representan distintas maneras de mantener el vínculo con el mar durante las primeras semanas de septiembre. Para el viajero, pueden ser también una oportunidad para cambiar el ritmo, descubrir nuevos paisajes y aprovechar una época del año en la que la costa todavía conserva buena parte de sus posibilidades.
Porque el verano puede terminar en el calendario antes de hacerlo en el viaje.
