Pedalear en Dinamarca es otra cosa

Hay países donde la bicicleta es una opción entre muchas. Y hay países donde la bicicleta lo es casi todo.

Dinamarca pertenece claramente al segundo grupo, y no solo por sus cifras —aunque sus cifras son, en sí mismas, bastante elocuentes—, sino por algo más difícil de cuantificar: la forma en que sus habitantes han integrado el pedaleo en su manera de vivir, relacionarse y entender el bienestar. Para un viajero que llega desde el sur de Europa, donde la bici sigue siendo principalmente un instrumento deportivo o de ocio puntual, descubrir Dinamarca sobre dos ruedas puede resultar una experiencia genuinamente reveladora.

Qué es exactamente el Danish Wheelness™

VisitDenmark, la organización turística oficial del país, ha dado nombre a algo que los daneses llevan décadas practicando sin necesidad de etiquetarlo: Danish Wheelness™. El término fusiona wheel (rueda) y wellness (bienestar) para describir la relación que existe en Dinamarca entre el ciclismo y la calidad de vida. No es marketing vacío: es la codificación de un estilo de vida que se puede medir en datos concretos.

Danish Wheelness™: la felicidad danesa sobre dos ruedas. Foto: © Sarah Green
Danish Wheelness™: la felicidad danesa sobre dos ruedas. Foto: © Sarah Green

Cada día se producen en el país 2,2 millones de desplazamientos en bicicleta. Solo en Copenhague, alrededor del 45% de los residentes va al trabajo, al colegio o a hacer la compra en bici. La infraestructura que lo sustenta no es improvisada: Dinamarca cuenta con más de 16.000 kilómetros de rutas ciclistas señalizadas, una red que cubre desde el centro de las grandes ciudades hasta los rincones más remotos de sus islas.

Lo que hace relevante este concepto para el viajero no es la estadística, sino la experiencia que genera. Cuando pedales en Dinamarca, no sientes que estás haciendo algo especial o alternativo: estás haciendo exactamente lo mismo que hace todo el mundo. Esa normalidad es, paradójicamente, lo más extraordinario.

Pedalear en Dinamarca no es una actividad turística. Es el modo por defecto de moverse por el país, y eso cambia completamente la experiencia de quien visita estos paisajes por primera vez.

Ocho rutas para entender el país desde la silla

La red ciclista danesa permite recorridos para todos los perfiles, desde el viajero urbano que quiere explorar Copenhague sin prisa hasta el cicloturista experimentado que busca distancias largas y paisajes cambiantes. Estas son algunas de las rutas más representativas:

The Harbour Circle (13 km) es el punto de entrada ideal para quien llega a Copenhague sin demasiada experiencia ciclista. Sigue el contorno del puerto atravesando barrios como Christianshavn y Sydhavn, con arquitectura contemporánea, casas flotantes y vistas al agua. Es una ruta urbana, cómoda y muy fotogénica.

Si prefieres alejarte de la ciudad, la Ørnbjergruten (34 km) en el Parque Nacional de Mols Bjerge te lleva por un paisaje ondulado esculpido por los glaciares, con lagos y monumentos históricos que salpican el recorrido. Una de las zonas naturales más bonitas del país y, sin embargo, poco frecuentada por el turismo internacional.

Para quienes viajan con un interés cultural marcado, la Ruta del Castillo 48 (75 km) conecta el castillo de Kronborg —sí, el del Hamlet de Shakespeare— con el castillo de Frederiksborg, atravesando los bosques de caza Par Force del norte de Selandia, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es una ruta con mucho fondo histórico que no exige gran forma física.

La isla de Læsø merece mención aparte. Sus 118 km de rutas discurren por carreteras tranquilas, sin grandes desniveles, a través de un paisaje de dunas, bosques de pinos y aldeas de casas cubiertas de algas marinas secas —una imagen que no encontrarás en ningún otro lugar del mundo—. Si viajas en verano, es el destino ciclista más tranquilo y auténtico de todo el archipiélago danés.

Para distancias más ambiciosas, la Ruta de los Fiordos (275 km) combina fiordos, yacimientos vikingos y pequeños pueblos de pescadores en un recorrido que puede hacerse en etapas a lo largo de varios días. Y la Ruta de los Castillos (660 km) por la isla de Fionia —la tierra natal de Hans Christian Andersen— es una travesía de cicloturismo completa, con puestos de productos agrícolas al borde de la carretera, mansiones señoriales y desvíos que llevan directamente al corazón de la cultura local.

Completa el mapa la Ruta Panorámica 421 en la isla de Møn, que atraviesa una reserva de la biosfera de la UNESCO y conduce hasta los famosos acantilados blancos de Møn, uno de los paisajes más sorprendentes de Escandinavia.

Junio, el mejor momento para pedalear en Copenhague

Si la fecha de tu viaje tiene algo de flexibilidad, apunta el 13 y 14 de junio: Copenhague acoge ese fin de semana el Copenhagen Sprint, un gran evento ciclista que se espera congregue a más de 250.000 espectadores. La ciudad, que ya es de por sí un escenario privilegiado para los amantes de la bicicleta, se transforma durante esos días en una auténtica fiesta del ciclismo urbano. Es una oportunidad poco común de ver, en vivo y en directo, cómo una ciudad puede organizarse casi por completo en torno a las dos ruedas.

La profesora danesa de medicina integrativa Bente Klarlund Pedersen lo explica desde la ciencia: cuando pedaleamos, los músculos procesan las sustancias relacionadas con el estrés de una forma que las neutraliza antes de que lleguen al cerebro. No es solo bienestar percibido: hay fisiología detrás del placer de pedalear.

Información práctica para planificar tu viaje

Cómo llegar: Copenhague tiene excelentes conexiones aéreas directas desde las principales ciudades españolas. El aeropuerto de Kastrup está conectado con el centro por metro en menos de 15 minutos, y nada más llegar ya puedes alquilar una bici.

Cuándo ir: La temporada ciclista óptima va de mayo a septiembre. Junio y julio ofrecen días muy largos —en verano el sol no se pone hasta las diez de la noche— y temperaturas agradables para pedalear. Si viajas en mayo, las multitudes son menores y el paisaje está en plena eclosión primaveral.

Con quién encaja: Este tipo de viaje funciona especialmente bien para parejas, grupos de amigos con interés por el turismo activo y familias con hijos a partir de ocho o diez años. Las rutas más cortas son perfectamente accesibles para ciclistas ocasionales.

Toda la información sobre rutas, mapas descargables y recursos para planificar el viaje está disponible en visitdenmark.com/danishwheelness.