Huesca, hospitalidad y calidad de vida en Aragón


Cuenta con aproximadamente 50.000 habitantes que trabajan principalmente el en sector servicios. Huesca se presenta como una pequeña urbe con todos los servicios y equipamientos para procurar una estancia agradable y diversa. Conserva su sosiego y cercanía, guarda un pasado milenario e invita a vivir sus tradiciones, al tiempo que muestra su vitalidad e incorpora las más novedosas vanguardias. Lucas Sandoval. Gulliveria

Sus gentes, abiertas y amables, hace que sea una ciudad hospitalaria, con gran calidad de vida. Adentrarse en el casco urbano de Huesca, realizar rutas monumentales, gastronómicas, disfrutar de su cultura, de sus pueblos, de sus fiestas y costumbres y practicar todo tipo de actividades está a nuestro alcance. Huesca conserva el tesoro de su historia milenaria, en calles, restos arqueológicos, edificios… desde que acogió al hombre en era remota hasta hoy. De su esplendor nos habla la ibera Olskan o Bolskan, sobre el actual Casco Antiguo, que acuñó las monedas con el jinete que es escudo oscense, y la romana Osca, cuna de San Lorenzo y capital del estado Quinto Sertorio, que alumbró la primera “Universidad”. Las estrechas calles, entre murallas, dan idea de aquel trazado urbano.

Los visigodos, de escasa huella, fueron dominados por los musulmanes, que levantaron las actuales murallas, hostigados por guerreros del norte, como Roldán, cuyo «salto» preside la Hoya. El pirenaico Aragón asedió Wasqa hasta rendirla con «ayuda» de San Jorge. La ciudad medieval fue corte real en el palacio (hoy Museo) donde «sonó» la famosa Campana de Huesca, cuyo protagonista fue Ramiro el Monje.

Al tiempo que se construía la Catedral, fue creada la Universidad de Huesca (1354, suprimida en 1845) en época de epidemias y milagros (Santo Cristo). Recobrada la pujanza oscense, se construyeron grandes edificios: Ayuntamiento, San Lorenzo, San Vicente, Santo Domingo,… Del XVII conservamos el legado de los Lastanosa, mecenas de Baltasar Gracián, cuyo 400 aniversario cumplimos. En el XIX, Huesca se convirtió en capital provincial y se abrió al progreso del ferrocarril (1864) luego internacional (Canfranc, 1928) hasta alcanzar un siglo XX que definió la actual ciudad: Coso, Porches, Casino…

En Huesca se pueden hallar muestras artísticas de todas las épocas y estilos, románico en San Pedro el Viejo, San Miguel, gótico en la Catedral, renacentista en su retablo y en el Ayuntamiento, barroco en Santo Domingo o San Lorenzo, edificios modernistas como el Casino, la Diputación Provincial. Museos como el Arqueológico Provincial, el Museo Diocesano y el Museo de Arte y Naturaleza (CDAN), obra reciente del arquitecto Rafael Moneo, que alberga obras artísticas modernas y contemporáneas. Finalmente un paseo por el Parque para hallar esculturas de Coscolla o Ramón Acín, cuyas Pajaritas son el emblema de Huesca. En torno a la ciudad, una red de senderos y para bicicleta, ermitas (San Jorge, Salas, Cillas, Jara, Santa Lucía, Loreto…), fuentes, albercas, el castillo de Montearagón.

En la comarca de la Hoya, siempre a menos de treinta minutos, el castillo de Loarre, la fortaleza románica mejor conservada de Europa, los Mallos de Riglos y Agüero, el monasterio de Casbas y un sinfín de pueblos con encanto e historia.

Poder jugar al golf, en Arascués-Nueno, volar en velero o avioneta en el aeropuerto Huesca-Pirineos, practicar el windsurf en Arguis y Tormos, descender ríos en canoa o rafting en el Gállego, puenting, pasear a caballo en Huesca, o incluso a camello en Tardienta, escalar en Vadiello, volar en parapente, descender barrancos adentrándose en el Parque Natural de Huesca, todo tiene cabida en Huesca.

Finalmente, breves desplazamientos, en torno a una hora, permiten acceder al esquí en Formigal, Panticosa, Astún, Candanchú o Cerler, y a toda la riqueza ambiental e histórica de las comarcas y condados del viejo Reino de Aragón, visitar el Parque Nacional de Ordesa, el Valle de Ansó y Hecho, el Aragón, Valle de Tena, de Benasque, el Somontano, observar las bellezas de las cimas pirenaicas, el arte del Serrablo, Sobrarbe y Ribagorza y la joya oculta de los Monegros.

Cómo llegar
La ciudad de Huesca esta perfectamente comunicada por excelentes vías terrestres y aéreas. A tan solo 5 minutos, la ciudad cuenta con su propio aeropuerto «Huesca – Pirineos» y a poco más de media hora se encuentra el aeropuerto de Zaragoza. Huesca está conectada con Madrid por los trenes AVE de alta velocidad de RENFE, lo que la coloca a dos horas y media de la capital de España. La distancia entre Huesca y Zaragoza es de 70 Km. y dista 394 Km. de la capital de España y 283 Km. de Barcelona.

Dónde alojarse
Abba Huesca
Tarbes, 14
Tel: 974 292900

Dónde comer
Restaurante La Vicaría
San Orencio, 9
Tel: 974225195

Más información
Oficina de Turismo de Huesca
Plaza López Allué, s/n 22002 Huesca
Tel: 974-292170
Mail: oficina@huescaturismo.com

Nuestro agradecimiento al Excmo. Ayuntamiento de Huesca y a su Oficina de Turismo