Viaje por los Montes Obarenes

¿Qué mejor plan de fin de semana que aparcar las prisas, parar el tiempo y disfrutar de la naturaleza? Muy cerca de casa, Mundo Obarenes es ese paraíso verde, pintado de amarillo y naranja por el otoño, donde se olvida la rutina entre paisajes increíbles y pequeños pueblos con encanto. Una escapada perfecta donde no faltan los planes singulares: ¿Qué tal una visita a Nueva York… pero el de los Bosques?

En los Montes Obarenes, los ríos Ebro, Oca y Purón han tallado hoces, desfiladeros y gargantas, pintando paisajes imposibles que esconden un mundo ideal para amantes de la naturaleza. Un pequeño paraíso verde, a camino entre Burgos, Álava y La Rioja y al abrigo de la pintoresca muralla natural que dibujan las últimas estribaciones de la Cordillera Cantábrica.

Aquí la naturaleza bulle explosiva y se alzan pequeños pueblitos llenos de historia y curiosidades, donde el tiempo se ha parado pero la vida sigue sin prisa. El lugar soñado para los viajeros deseosos de perderse y, también, para los emprendedores que quieren crear. Y así lo han hecho. Sugerentes proyectos de turismo rural han surgido a la medida del entorno y sus visitantes, con decenas de planes para disfrutar al máximo de este mundo con cinco paradas básicas.

¿Amantes de las setas? Hay que ir a Bozoó

Bozoó es muy conocido por ser un excelente punto micológico. Aquí se pueden encontrar estupendos boletus, níscalos, perrechicos, amanitas, champiñones silvestres… La zona también es perfecta para los amantes del senderismo y el ciclo turismo. Desde Bozoó salen varias e interesantes rutas de diferente dificultad y recorrido. Y, además, de cara a 2025 estrenará una vía ferrata y un puente tibetano, dos excelentes noticias para los apasionados del alpinismo y de las montañas. En Bozoó se puede disfrutar también del único bosque de alcornoques de la provincia de Burgos.

Otro importante proyecto, ya asentado desde hace varios años, es Caballerizas Alcor, un club hípico que busca el bienestar animal y donde se pone al alcance de todo el mundo experiencias ecuestres de todo tipo, como tranquilos paseos por la zona. Puro relax.

Pancorbo: un impresionante desfiladero y unos 300 ejemplares de caballo losino

El desfiladero de Pancorbo, paso obligado histórico para entrar a la meseta castellana desde el norte de la Península Ibérica, es un portento de la naturaleza. Uno de esos lugares que despierta suspiros ante su imponente presencia.

Los amantes de la fotografía, las rutas de senderismo y el avistamiento de aves encontrarán en Pancorbo un lugar ideal para sus aficiones.

Los parajes que lo rodean son impresionantes. El sendero que circunda el desfiladero, por ejemplo, es perfecto para admirar la belleza del lugar y divisar halcones, águilas reales y buitres leonados. Hablamos de unos 15 kilómetros en total, con algunos tramos que se adentran, además, en bosques de hayas y robles. En la Casa del Parque de Pancorbo se fomenta también el turismo de naturaleza y se realizan talleres y actividades de concienciación medioambiental.

Pancorbo: un impresionante desfiladero y unos 300 ejemplares de caballo losino
Pancorbo: un impresionante desfiladero y unos 300 ejemplares de caballo losino

Una curiosidad de Pancorbo es la presencia y protección del caballo losino, una raza pura que se vio en riesgo de extinción en los años 80. Fue entonces cuando los últimos ejemplares fueron localizados, adquiridos y reunidos con el fin de preservarlos. Actualmente, en los montes de Pancorbo viven en semilibertad unos 300 ejemplares y todos los años, en el mes de octubre, se celebra la Feria del Caballo Losino.

Pancorbo conserva también un marcado carácter medieval. Dan fe de ello quienes pasean por sus calles y contemplan la iglesia de Santiago; el Torreón de la Cárcel, que acoge el Centro de Información de los Montes Obarenes; las murallas; las casas blasonadas; la iglesia de San Nicolás; la Calle Real, con sus soportales; o la curiosa Fuente Mayor o de los Carneros. Otro de sus elementos más destacados es el Castillo de Santa Marta.

San Zadornil: de paseo por La Metrópoli Verde (o el Nueva York de los Bosques

Quienes visiten San Zadornil no deben perderse La Metrópoli Verde, un infinito bosque de bosques también conocido como el Nueva York de los Bosques. Una gran urbe verde dotada de equipamientos a la altura de las metrópolis más importantes del mundo.

Aquí, en lugar de edificios, veremos encinas, pinos, madroños, acebos, hayas, secuoyas… Y las pistas forestales y senderos existentes se han renombrado como avenidas, calles y callejuelas. Del mismo modo, mediante una intervención mínimamente invasiva se han creado plazas, se han señalizado miradores que permanecían ocultos, se han rehabilitado fuentes que estaban en desuso, se ha creado una nueva señalización para orientarse fácilmente.

La Metrópoli Verde tiene hasta su propio transporte público, la bicicleta eléctrica. Este extraordinario espacio natural también puede recorrerse a pie. ¡O a caballo!

El lugar ideal para comenzar una visita a La Metrópoli Verde es la Casa del Parque de San Zadornil, concebida como punto de acogida, información y descanso para todos los viajeros.

Santa Gadea del Cid: un pueblo medieval con un animado granero estilo americano

Basta cruzar la antigua puerta de acceso a Santa Gadea del Cid para comprender que el tiempo parece haberse detenido entre sus murallas. Este pequeño municipio burgalés, reconocido en 2020 como Pueblo Mágico de España y distinguido en 2022 como el Pueblo Más Bello de Castilla y León, conserva intacta la esencia de las villas medievales que marcaron la historia de la Península. Pasear por sus calles empedradas es recorrer siglos de historia, admirando un patrimonio arquitectónico que ha sabido mantenerse vivo gracias al compromiso de sus vecinos con la conservación de su legado.

Santa Gadea del Cid es uno de esos lugares donde cada calle, cada torre y cada piedra cuentan una historia que ha sobrevivido al paso de los siglos.

Con el propósito de acercar ese patrimonio al visitante de una forma innovadora, la localidad ha puesto en marcha ¡Menuda Historia QR!, una original ruta interpretativa que permite descubrir los principales rincones del municipio mediante contenidos digitales accesibles desde el teléfono móvil. A través de este recorrido, el viajero conoce los episodios históricos, las leyendas y los personajes que han dado forma a la identidad de Santa Gadea del Cid, convirtiendo la visita en una experiencia mucho más inmersiva y participativa.

Situada en el corazón de La Bureba, muy cerca del límite entre Castilla y León, La Rioja y el País Vasco, la villa ocupa una posición privilegiada que durante siglos la convirtió en un importante enclave estratégico. Su proximidad a la Ruta del Vino de Rioja Alavesa y a algunos de los itinerarios históricos vinculados al Camino de Santiago ha favorecido el intercambio cultural y comercial desde la Edad Media, dejando una huella que todavía hoy se percibe en su arquitectura, su gastronomía y sus tradiciones.

Dominando el caserío se alzan las ruinas de su antiguo castillo medieval, un magnífico mirador desde el que se contempla el valle del río Ebro, auténtico protagonista del paisaje. Durante siglos, este cauce fluvial actuó como frontera natural entre los reinos de Castilla y Navarra, otorgando a Santa Gadea del Cid un destacado valor defensivo. Hoy, la fortaleza, las callejuelas porticadas, las casonas blasonadas y el entorno natural que rodea la localidad convierten a este rincón burgalés en un destino ideal para quienes buscan combinar historia, patrimonio y naturaleza en una escapada diferente.

Santa Gadea del Cid: un pueblo medieval con un animado granero estilo americano
Santa Gadea del Cid: un pueblo medieval con un animado granero estilo americano

También llama la atención el Granero de San Francisco, situado en el antiguo Convento de San Bartolomé. Sorprende por su arquitectura, al más puro estilo americano. El Granero de San Francisco acoge un interesante proyecto que intenta proteger el patrimonio apostando por el cultivo y la transformación de ¡la lavanda! Aquí se organizan visitas guiadas, talleres privados sobre la elaboración de productos relacionados con la lavanda, conciertos de música, presentaciones de libros, talleres creativos, sesiones de yoga… Tienen hasta un concurso de fotografía, así como tienda online en la que además de productos relacionados con la lavanda se puede adquirir miel, vinos y cervezas artesanas.

Otro gran proyecto es el Monasterio del Espino, un bello ejemplo de construcción gótica del siglo XV que ha sido recuperado y restaurado. Durante un tiempo, guardó el manuscrito original del Cantar del Mío Cid.

Lantarón: donde la naturaleza y el agua son los protagonistas

El único municipio de la provincia de Álava integrado actualmente en Mundo Obarenes es Lantarón, formado por varios concejos, como Salcedo, Fontecha y Sobrón. Su territorio está bañado por las aguas del río Ebro (se sitúa en la margen izquierda del mismo), así que no es de extrañar que la naturaleza y, sobre todo, el agua sean protagonistas de esta zona.

Lantarón: donde la naturaleza y el agua son los protagonistas
Lantarón: donde la naturaleza y el agua son los protagonistas

Aquí se encuentra el Lago de Caicedo Yuso y Arreo, que es el lago natural más importante del País Vasco, y el famoso desfiladero de Sobrón, dibujado por el río Ebro. En Sobrón se encuentra, además, el Museo del Agua, único por su temática en Euskadi.

Como en el resto de municipios de la comarca, en Lantarón también podemos encontrar vestigios de diferentes épocas históricas que nos hablan de sus antiguos pobladores. Uno de los monumentos medievales más destacados es la majestuosa Torre de Orgaz, en Fontecha, que recibe visitas guiadas y visitas teatralizadas.

Mundo Obarenes nace en 2024 con un doble objetivo: atraer viajeros y lograr nuevos habitantes para los municipios que integran el proyecto, que son Santa Gadea del Cid, Bozoó, Lantarón, Pancorbo y Jurisdicción de San Zadornil. Todos ellos están incluidos en la categoría de Reto Demográfico dentro de la denominada España Vaciada, así como en los convenios de Transición Justa (CTJs).