Paseo del Arte de Madrid, un itinerario único

El Paseo del Arte es un itinerario único en el mundo, que discurre entre pintura y escultura, arquitectura y naturaleza, en una de las zonas emblemáticas de Madrid: el Paseo del Prado, que puede recorrerse gratamente a pie y en el que se suceden tres de los más importantes museos: el Museo del Prado, el Museo Thyssen Bornemisza y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Esta excelente ubicación del Paseo del Arte de Madrid nos permite contemplar, reunidos en escasos metros, Las Meninas de Velázquez, las Majas de Goya, Giovanna Tornabuoni de Ghirlandaio, o Les Vessenots en auvers de Van Gogh y el Guernica de Picasso, junto a otras obras maestras del arte universal. Uno de los itinerarios con más solera de Madrid es actualmente un triángulo artístico, que permite disfrutar de la historia del arte y de lo mejor de Madrid.

Paseo del Arte de Madrid: Museo del Prado

Situado en el centro de la ciudad de Madrid, el Museo del Prado constituye en sí mismo, desde 1819, el núcleo de un ámbito artístico muy amplio, que abarca las obras de maestros de todo el mundo. Es nuestra primera parada en el Paseo del Arte de Madrid. El museo se articula en dos sedes, muy próximas entre sí: el Edificio Villanueva (el más emblemático), situado en el Paseo del Prado, y el Casón del Buen Retiro.

En las diferentes salas, el visitante del museo puede encontrar no sólo excepcionales ejemplos de la obra pictórica de autores españoles (Goya, Velázquez, Zurbarán…), sino también obras de grandes maestros de otras escuelas (Tiziano, Rubens o El Bosco, por ejemplo), así como muestras de esculturas de gran calidad y otras expresiones artísticas.

La primera idea de crear un museo en Madrid le fue sugerida a Carlos III por su pintor de cámara y consejero en temas artísticos Antón Rafael Mengs. Pero el deseo del pintor no pasó de sugerencia, al no hacerlo suyo el monarca. La idea prendió en el reinado de Fernando VII que supo prestar oídos a las peticiones de la Real Academia de Bellas Artes y al especial interés que puso en el proyecto su segunda esposa María Isabel de Braganza, a la que el Museo ha querido considerar siempre como su fundadora. Lamentablemente la reina murió sin poder ver la inauguración del que se llamó Museo Real de Pintura y Escultura, que tuvo lugar el 19 de noviembre de 1819.

Los monarcas españoles, especialmente Carlos V, Felipe II y Felipe IV, fueron grandes coleccionistas de arte. Las primeras obras expuestas en el Museo fueron las pertenecientes a las Colecciones Reales de los siglos XVI, XVII, XVIII y principios del siglo XIX. En 1872 se integraron en el Prado los fondos del Museo de la Trinidad.

Las donaciones y adquisiciones posteriores enriquecieron los fondos del museo, que hoy comprende unas 8.600 pinturas, más de 5.000 dibujos, 2.000 grabados, 700 esculturas y varios fragmentos escultóricos, cerca de 1.000 monedas y medallas, y casi 2.000 piezas de arte decorativas.

El Museo del Prado
El Museo del Prado

El museo cuenta con importantes colecciones de Pintura española (1100-1850), exponiéndose desde murales góticos hasta algunas de las obras más representativas de Velázquez, El Greco, Murillo o Goya.

La colección de Pintura italiana abarca desde el primer Renacimiento hasta el siglo XVIII, destacando las obras de Rafael y de la escuela veneciana (Tiziano, Tintoretto, Veronés, y Bassano).

La colección de Pintura flamenca cuenta con un conjunto importantísimo de obras del siglo XVIII, con cuadros de Rubens, Van Dyck y Brueghel, entre muchos otros.

También hay que destacar la colección de Pintura francesa (Van Loo, Poussin, Watteau) y la colección de Pintura alemana, reducida en número pero de gran calidad, contando con obras de autores como Alberto Durero, Lucas Cranach, Baldung Grien o Anton Rafael Mengs.

Aunque menos conocidas que las colecciones de pintura hay que destacar que el Prado posee excelentes fondos de escultura, artes decorativas, dibujos y estampas. Entre estos últimos habría que destacar la extraordinaria colección de dibujos -más de 500- de Francisco de Goya.

Paseo del Arte de Madrid: Museo Thyssen Bornemisza

Ubicado en el Palacio de Villahermosa (S. XIX), fue remodelado por el arquitecto Rafael Moneo para albergar esta fabulosa colección de pintura. Es nuestra segunda parada del Paseo del Arte de Madrid. El origen de este palacio se remonta a los planes urbanísticos de Carlos III, monarca de la ilustración. El solar originalmente fue comprado por un pintor de la Corte, quien se construyó una casona.

Cuando se constituye el Salón del Prado como nuevo centro de moda en la elite madrileña del XVIII, el duque de Villahermosa lo compra, lo derriba y realiza un proyecto acorde con los nuevos criterios arquitectónicos provenientes del Neoclasicismo francés.

Museo Thyssen-Bornemisza
Museo Thyssen-Bornemisza

Cuando el barón Heinrich Thyssen-Bornemisza se hizo cargo de la colección centró sus intereses en aquellos periodos de la historia de la pintura a los que su padre había prestado menos atención. Aunque el barón siguió comprando cuadros de maestros antiguos como Duccio, Kalf, Saenredam o Goya; su cambio de criterio le llevó a adquirir, siempre con un gran sentido para reconocer la calidad, obras de los siglos XIX y XX.

A partir de este momento su búsqueda se centró en el impresionismo, postimpresionismo, fovismo, los movimientos expresionistas alemanes, las vanguardias y la pintura de postguerra europea y americana.

Monet, Van Gogh, Picasso, Mondrian, Bacon o Liechtenstein, nombres fundamentales de la historia de la pintura forman parte de esta colección. En octubre de 1992, se inauguraba el museo tras un acuerdo entre el barón Thyssen y el Estado español, según el cual la colección permanecía en Madrid en régimen de alquiler. Tan sólo un año más tarde el Estado compraba la colección.

Con tres plantas, el museo recorre la historia de la pintura occidental desde el siglo XVIII hasta el siglo XX, a través de muchos de sus representantes más destacados. Las obras más destacadas del museo son: los primitivos holandeses (Van der Heyden, Van Dyck…), la sala dedicada al retrato (varios autores de diferentes escuelas del siglo XV. Holbein, Ghirlandaio, Juan de Flandes,…), las salas de pintura italiana S. XVI (Rafael, Bronzino, Carpaccio,…), las salas de pintura alemana S. XVI (Durero, Cranach el viejo, Grien…), el San Jerónimo de Tiziano, el Paraíso de Tintoretto, la Santa.

Paseo del Arte de Madrid: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

El vértice sur que enmarca el Paseo del Arte está ocupado por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, cuya colección estable fue inaugurada por Sus Majestades los Reyes el 10 de septiembre de 1992. Este museo, dedicado al arte del siglo XX, está situado en un enclave de especial relevancia ciudadana; la Glorieta de Carlos V, popularmente conocida por «Atocha». Es uno de los museos más grandes del mundo con unos 12.505 metros cuadrados dedicados a salas de exposiciones.

El antiguo Museo de Arte Contemporáneo estaba situado en la Ciudad Universitaria, muy lejos del centro histórico-cultural de la Villa de Madrid. El edificio que alberga hoy su colección fue proyectado en el siglo XVIII por el arquitecto Francisco Sabatini para ser un hospital, siendo posteriormente modificado y ampliado en numerosas ocasiones.

Era imprescindible que si se quería albergar un cuadro tan emblemático como el Guernica de Picasso, la sede del museo estuviese en un lugar más céntrico. En 1977 fue declarado monumento histórico artístico.

La colección permanente está repartida en dos plantas: la segunda y la cuarta. El motivo de tal separación es conceptual, diferenciar las vanguardias artísticas del principio del siglo XX -hasta 1939- y las obras contemporáneas -desde 1939 hasta el momento presente-.

El Museo Reina Sofía abre sus puertas en 1990
El Museo Reina Sofía abre sus puertas en 1990

En el Reina Sofía, están presentes desde los primeros contactos de la modernidad española con Europa, a través de los artistas como Hermenegildo Anglada-Camarasa, Isidro Nonell, Ignacio Zuloaga, José Gutiérrez Solana o Francisco Rubio, hasta la sustancial aportación de los movimientos Cubistas y Surrealistas con Picasso, Miró, Dalí, Juan Gris, Julio González, María Blanchard, Óscar Domínguez…o sus repercusiones en la denominada Escuela de París: Vázquez Díaz, Pancho Cossío, Alfonso Pérez de León, entre otros. Se dedica también espacio a las alternativas planteadas en el seno de las mismas vanguardias por el clasicismo mediterráneo, la Nueva Objetividad y la figuración española de anteguerra.

El reencuentro en los años 40 con este espíritu vanguardista y el protagonismo que asumieron en los años 50 y 60 los movimientos abstractos, tanto en sus vertientes informalistas como en las geométricas, concluyen este recorrido histórico.

Nuestro agradecimiento a la Oficina de Turismo de Madrid (http://www.madrid.es).