La fotografía puede convertirse en una herramienta para interpretar el mundo incluso cuando los sentidos parecen imponer límites.
Esa es la idea que atraviesa la nueva exposición de Rafael Zapata, que puede visitarse hasta el 3 de octubre de 2026 en el Museo Tiflológico de la ONCE, en Madrid. Bajo el título Entre la realidad y la fantasía de un invidente, la muestra reúne 18 imágenes que reflejan la particular forma de observar el entorno de este fotógrafo afiliado a la ONCE debido a su sordoceguera.
La exposición ofrece una aproximación artística a la experiencia visual de Zapata, quien utiliza la fotografía y la edición digital para reforzar elementos que no percibe plenamente. El resultado es una colección en la que paisajes, escenas rurales, naturalezas muertas y atardeceres adquieren una intensidad cromática y una presencia visual muy personal.
Una exposición que transforma la discapacidad en lenguaje artístico
La muestra fue inaugurada por Ángel Luis Gómez, director de Promoción Sociocultural, Artística y Deportiva de la ONCE; Ana Díaz, consejera general de la organización; el propio Rafael Zapata; y Mireia Rodríguez, técnica del Museo Tiflológico.

Poco antes de la apertura, el fotógrafo explicaba su relación con las imágenes expuestas.
“Estas fotografías son para mirar, pero también para analizar, porque intento darles todo aquello que a mí me falta”.
Su proceso creativo combina la captura fotográfica con un trabajo posterior de edición digital mediante el que potencia contrastes, colores y tonalidades. De este modo, trata de acercar al espectador a la forma en que interpreta el entorno, construyendo imágenes que se sitúan entre la representación objetiva y la percepción personal.
Del paisaje rural a la abstracción visual
Nacido en Gallur (Zaragoza) en 1963, Rafael Zapata encuentra en la fotografía una vía de expresión capaz de superar las barreras asociadas a la sordoceguera. Sus obras se centran en elementos cotidianos y paisajes cercanos, explorando detalles que a menudo pasan desapercibidos.
Entre las fotografías presentes en la exposición destacan títulos como Entrada al otoño, Humedad del otoño, Toma castaña o Piedras en el camino. Todas ellas comparten una atención especial al color, la textura y los matices del entorno natural.
Una de las piezas más significativas es Simulación, una composición que permite comprender cómo percibe el mundo el propio artista. La imagen muestra, en su parte superior, una mirada femenina y, debajo, la misma escena recreada según la visión en túnel que caracteriza la experiencia visual de Zapata. La obra funciona como una herramienta de sensibilización y acerca al visitante a una realidad poco conocida por gran parte del público.
Arte, inclusión y visibilidad social
Más allá de su valor artístico, la exposición también plantea una reflexión sobre la presencia de las personas con discapacidad en la vida cultural. A través de su trabajo, Rafael Zapata busca demostrar que la discapacidad no constituye un obstáculo para la creación artística ni para la participación activa en la sociedad.
Su trayectoria le ha llevado además a colaborar en iniciativas de divulgación y sensibilización, utilizando su experiencia personal para dar visibilidad a distintos colectivos. La muestra del Museo Tiflológico se inscribe precisamente en esa línea, combinando creación artística y concienciación social.
Curiosamente, la fotografía no es la única pasión de Zapata. También es un entusiasta de la gastronomía y ha participado en actividades en las que reconocidos cocineros elaboraban postres con los ojos vendados, reproduciendo recetas previamente preparadas por él.
Un museo pensado para experimentar el arte de otra manera
La exposición se celebra en uno de los espacios culturales más singulares de Madrid. El Museo Tiflológico de la ONCE fue concebido para que la experiencia museística sea accesible a todas las personas, independientemente de sus capacidades visuales.
Inaugurado en diciembre de 1992, el centro destaca por incorporar el tacto y el oído como vías fundamentales de acceso a la información, complementando la experiencia visual tradicional. Su propuesta museográfica rompe con muchas de las convenciones habituales de los museos, permitiendo en determinados casos interactuar físicamente con las piezas expuestas.
Cuatro colecciones permanentes en el corazón de Madrid
Además de las exposiciones temporales, el Museo Tiflológico conserva una colección permanente compuesta por maquetas de monumentos arquitectónicos nacionales e internacionales, obras de artistas con discapacidad visual grave, materiales tiflológicos y una selección de libros en braille y otros sistemas de escritura anteriores a la creación de la ONCE.
Esta combinación convierte al museo en un espacio de referencia para quienes desean conocer la evolución de los sistemas de acceso a la información utilizados por las personas ciegas y con discapacidad visual.
Para quienes visiten Madrid durante los próximos meses, la exposición de Rafael Zapata ofrece una oportunidad para descubrir una forma diferente de entender la fotografía y, al mismo tiempo, acercarse a uno de los museos más originales de la capital. La muestra puede visitarse hasta el 3 de octubre en la sede del Museo Tiflológico, situada en la calle La Coruña, 18.
Más información: Museo Tiflológico de la ONCE

