Socuéllamos volverá a mirar este otoño a uno de los episodios singulares de su historia: el paso de Santa Teresa de Jesús por esta localidad de Ciudad Real. La celebración de la Feria de Todos los Santos, del 22 de octubre al 8 de noviembre, permitirá además descubrir el patrimonio y la tradición vinícola de este municipio manchego.
Santa Teresa de Jesús recorrió más de 5.000 kilómetros por la España del siglo XVI durante sus viajes y llegó a fundar 17 conventos. En uno de aquellos desplazamientos, hacia 1580, hizo noche en Socuéllamos cuando atravesaba La Mancha camino de tierras conquenses.
La Casa de la Encomienda y el paso de Santa Teresa
La religiosa se hospedó en la Casa de la Encomienda, uno de los edificios históricos más destacados de Socuéllamos. En su interior se conserva el denominado Aposento de los Huéspedes, relacionado con aquella estancia.

El edificio había sido reformado décadas antes, en 1524, por Antonio de Mendoza, comendador de Socuéllamos y posteriormente virrey de Nueva España y del Perú. Aunque habitualmente permanece cerrado al público, la Casa de la Encomienda acoge periódicamente actividades culturales que permiten conocer su historia.
Una de ellas llegará el 31 de octubre a las 18:00 horas con la cata histórica El Privilegio de la Vid. La actividad, con aforo para 250 personas, incluirá una recreación en el patio de la Casa de la Encomienda y una degustación de vinos de bodegas locales pertenecientes a la Ruta del Vino de La Mancha.
La propuesta permitirá también acercarse al denominado Privilegio de la Vid, otorgado a la villa en 1298 y estrechamente relacionado con la vinculación histórica de Socuéllamos con el cultivo de la vid.
Una feria con casi tres siglos de historia
La Feria de Todos los Santos de Socuéllamos se remonta a 1753 y constituye una de las celebraciones históricas de la localidad. Actualmente cuenta con el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Regional.
Sus orígenes estaban relacionados con el final de la vendimia. La feria permitía entonces a los vecinos adquirir productos con los que afrontar el invierno, desde alimentos y ganado hasta mantas y otros artículos elaborados artesanalmente.
Con el paso del tiempo, aquella función comercial evolucionó hasta configurar una celebración en la que conviven artesanía, música, gastronomía, actividades en la calle y los vinos de la zona.
Vino, historia y propuestas para el otoño
La programación de este año incluye diferentes actividades vinculadas a la historia y las tradiciones locales. Entre ellas figuran la visita guiada Cementerio de Socuéllamos. Historia de vida, la Galería del Vino con música en directo, el taller Retratos de brujas y la experiencia Cata Vinariam Santorumen en el Museo Torre del Vino.
También está prevista la celebración del III Concurso de Arada, otra de las propuestas relacionadas con la tradición agrícola de una localidad cuyo paisaje y desarrollo histórico están estrechamente unidos al viñedo.
La Feria de Todos los Santos ofrece así una oportunidad para acercarse a Socuéllamos desde diferentes perspectivas: su patrimonio, la cultura del vino y la memoria de viajeros que atravesaron La Mancha siglos atrás. Entre ellos, una Santa Teresa de Jesús que encontró descanso en la Casa de la Encomienda durante uno de sus largos viajes por la España del siglo XVI.
