Denominada también "ciudad jardín",
cuando curiosamente Winterthur siempre ha tenido un fuerte carácter industrial,
marcado por la elaboración de maquinaria hasta los años ochenta.
Pero en los últimos treinta años, la ciudad lucha por ganar tiempo y
lugar a la industrialización que afea el entorno. Tanto los medios
políticos como los sociales e incluso la población, se esmera por mejorar
constantenmente la ciudad. Por estos esfuerzos la ciudad fue galardonada en 1989 con el Premio Wakker (Wakkerpreis) de la protección civil suiza.
Y el visitante lo agradece.
Por la ciudad pasan los ríos Eulach y Töss, que junto con las colinas,
enmarcan la ciudad por casi todos los lados. Los nombres de estas colinas son Eschenberg, Brüelberg, Wolfensberg y Lindberg. En el extremo sur del bosque Lindberg se halla el
Goldenberg, desde donde se tiene una buena vista panorámica sobre toda la ciudad y en cuyas laderas se plantan vides.
En España, Winterthur suena a "seguros", ¿verdad? Pues es
por esta ciudad, así que han acertado. Pero como hemos dicho, aparte del seguro "Winterthur" la ciudad se ha hecho famosa como sede de diversas empresas del ámbito de la construcción de maquinaria
como la Gebrüder Sulzer, fábrica de máquinas Rieter, puede que
también les suene. Winterthur es mucho más, y sobre todo, por lo que
nos sorprende hasta el deleite es por ser una auténtica tesorería de arte, historia y
naturaleza.
Winterthur, en panorámica desde los bosques que cercan la ciudad.
Museos y monumentos, un casco antiguo lleno de vida, una animada escena de música y comedia así como unos parques y jardines extensos confieren a Winterthur
un aire especial. Uno de los museos más impresionantes es la colección de
Oskar Reinhart "Am Römerholz". Se cuenta entre las colecciones privadas más importantes del siglo XX e incluye unas 200 obras del arte europeo entre el siglo XIV y
los comienzos del siglo XX. La colección centra su atención en la pintura francesa del siglo XIX, especialmente en las obras de los impresionistas franceses y sus precursores.
El museo Oskar Reinhart "Am Stadtgarten" muestra más de 500 cuadros, sobre todo de artistas alemanes, suizos y austriacos del siglo XVIII a XX. Otros atractivos son la
Villa Flora, con una impresionante colección de pintura francesa moderna, así como el museo
Briner und Kern que presenta sobre todo obras de los maestros holandeses del siglo XVII.

Winterthur debe su riqueza cultural a patrocinadores adinerados de la época cuando la ciudad era un importante centro industrial: Cuando comenzaba la industrialización en el siglo XIX, Winterthur vivió un rápido auge gracias a las fábricas de motores, locomotoras y textiles, convirtiéndose en un importante centro económico.
Aparte de numerosos escenarios, la ciudad cultural Winterthur posee también el
teatro más grande Suiza y el centro suizo para cabaré y comedia. El acogedor casco antiguo de Winterthur invita, con sus abundantes cafés callejeros, a pasear y comprar.
En los idílicos alrededores de Winterthur, en los bosques, los viñedos, a orillas de Töss y Rin hay palacios y castillos visitados frecuentemente por los habitantes de Winterthur. La ciudad de Winterthur se presta asimismo como punto de partida para excursiones al Lago de Constanza y al Rin o a la cercana metrópoli de Zúrich.

En Winterthur cualquier rincón es una obra de arte, cuidada hasta el
extremo.
De visita obligada
Kunstmuseum - exposiciones de arte moderno de Picasso a Klee
Technorama - introducción divertida al desarrollo de ciencias y técnica bajo el lema "Se admite tocar"
Fotomuseum - único museo de fotografía de la Suiza alemana con más de 30.000 originales de fotógrafos de renombre
mundial
Sammlung Oskar Reinhart "Am Römerholz" - La gran villa privada de Reinhart acoge obras de la pintura europea de cinco siglos
Sulzerareal - el pabellón más grande de Europa para deportes de moda, también lugar de presentación de espectáculos como musicales, etc.

Buen momento para visitar
Winterthur es en eventos especiales como el Carnaval de Winterthur/Winterthurer Fasnacht
(febrero/marzo), el Albanifest (junio), el Sommertheater Winterthur - teatro al aire libre con tradición desde 1865 (verano)
o los Días internacionales de cortometraje/Internationale Kurzfilmtage (noviembre).
Mención especial merece la Navidad y el precioso Mercado navideño (diciembre).
Winterthur es un lugar ideal para perderse entre sus rincones, parando
el tiempo y contemplando la belleza de la obra del hombre,
demostración de que la perfección si bien no existe, aquí es
perseguida hasta el último metro.