El Carnicero 1993 lleva más de tres décadas plantado en Cancelada, a las afueras de Estepona, mucho antes de que la Costa del Sol se convirtiera en destino gastronómico de referencia nacional.
Cuando los grandes grupos aún no habían descubierto el potencial de esta franja del litoral malagueño, aquí ya ardían las brasas y las mesas se llenaban de quienes entendían que el lujo de verdad empieza en el producto. Hoy, con 33 años de historia a sus espaldas, el restaurante afronta una remodelación que transforma el espacio sin tocar su esencia.
La historia detrás del fuego
Detrás de El Carnicero está Philippe Libioulle, empresario belga que llegó a la Costa del Sol a principios de los años noventa con toda una vida de hostelería a sus espaldas. Antes de aterrizar en España había creado más de quince restaurantes en Bélgica, empezando desde abajo: vendiendo patatas fritas y trabajando en el mundo de la noche, hasta abrir su primer local en la Grand Place de Mons, La Petite Provence.

Fue ese restaurante el que le enseñó algo que ya no abandonaría: que hacer feliz a la gente alrededor de una mesa es, en el fondo, el único propósito que merece la pena. Cuando llegó a la Costa del Sol y abrió las puertas de El Carnicero en 1993, supo que había encontrado su lugar. Aunque después vendrían otros proyectos conocidos en la zona —Azul Marino, La Ola, Salsa Marinera, El Rancho o Finca Las Brasas—, El Carnicero siempre fue diferente. Su favorito. Lo llamaba cariñosamente «La Petite Provence», como aquel primer restaurante con el que empezó todo en Bélgica.
Un templo de la brasa que no entiende solo de carne
La propuesta de El Carnicero es engañosamente simple: todo pasa por la brasa. Pero esa aparente sencillez esconde un criterio muy exigente en la selección del producto. Las carnes maduradas son el eje de la carta, pero la parrilla también trabaja con verduras de temporada, pescados frescos y postres donde el fuego deja su huella. Una visión del grillhouse que va mucho más allá del chuletón y que conecta con la tendencia más interesante de la cocina contemporánea: la que pone el producto por delante de la técnica y el fuego como única transformación necesaria.
«El fuego no esconde el origen de cada ingrediente, lo potencia.» Esa filosofía, que hoy suena moderna, lleva siendo la seña de identidad de El Carnicero desde que Philippe encendió las primeras brasas en Cancelada hace más de tres décadas.
Con un precio medio de 45 euros, el restaurante se sitúa en un rango accesible para la calidad que ofrece, especialmente si se compara con propuestas similares en Marbella o Puerto Banús. Si viajas a la Costa del Sol y buscas una experiencia gastronómica honesta lejos del ruido turístico del centro, Cancelada merece el desvío.
La remodelación: más espacio, misma alma
La nueva etapa que afronta El Carnicero en 2026 llega con una remodelación del espacio que actualiza el local sin traicionar lo que lo hizo grande. Materiales nobles, madera, humo visible y esa atmósfera cálida de casa construida alrededor del fuego que tanto cuesta fabricar y tan fácil es destruir si se moderniza sin criterio. Aquí no ha pasado eso.
La renovación refuerza también la bodega, con una selección de vinos pensada para acompañar tanto los cortes de carne como los pescados y las verduras a la parrilla. En la Costa del Sol, donde la oferta de vinos suele inclinarse hacia lo internacional y lo seguro, encontrar una carta con criterio propio es un valor añadido que los aficionados al vino sabrán apreciar.
Dónde está y cuándo ir
El Carnicero 1993 se encuentra en la Avenida Marqués del Duero, 29, Cancelada, Estepona, en plena Costa del Sol occidental. Abre de jueves a martes, de 13:00 a 16:30 y de 18:30 a 23:00. Los miércoles son día de cierre. A partir del 15 de junio abren todos los días y cuentan con cocina ininterrumpida.
Si planeas visita, la temporada alta de la Costa del Sol va de mayo a octubre, con julio y agosto como meses de mayor afluencia. Para una experiencia más tranquila y con mejor disponibilidad de mesa, junio o septiembre son las opciones ideales: el clima sigue siendo excelente y las terrazas se disfrutan sin la presión del verano pleno. Reserva con antelación, especialmente en fin de semana.
Más información y carta completa en www.restauranteelcarnicero.com.

