Café, croissant y pausa de mediodía: los rituales de la rentrée llegan a PAUL

Ramón Medrano

Septiembre devuelve a las ciudades sus horarios habituales. Regresan las jornadas de trabajo, los desplazamientos de cada mañana y también esos pequeños rituales que durante el verano cambian de ritmo: el primer café del día, el croissant del desayuno o la pausa para comer entre una reunión y otra. PAUL reivindica esta vuelta a la rutina poniendo el foco precisamente en esos momentos cotidianos.

La histórica marca francesa de panadería y cafetería, que abrió sus primeros establecimientos en Madrid a finales de 2025, afronta su primera rentrée completa en la capital con una propuesta que gira alrededor del pan, la bollería, el café y las comidas del día. En Madrid cuenta con locales en Serrano y Plaza del Perú, además de un obrador propio.

PAUL reúne en sus establecimientos una oferta de panadería, bollería, pastelería y café
PAUL reúne en sus establecimientos una oferta de panadería, bollería, pastelería y café

El desayuno vuelve a empezar con un café

La vuelta al trabajo recupera también el desayuno como uno de los momentos que marcan el comienzo de la jornada. Un café y algo de bollería pueden parecer un gesto sencillo, pero forman parte de una rutina que cambia considerablemente durante las vacaciones y que vuelve a instalarse en septiembre.

En PAUL, el café comparte protagonismo con una oferta de panadería y bollería de inspiración francesa, donde el croissant ocupa uno de los lugares más reconocibles. La marca mantiene así la combinación tradicional entre boulangerie y cafetería que forma parte de su identidad desde sus orígenes.

El concepto no se limita al desayuno. Su oferta actual incluye también pan, pastelería, macarons, bebidas y distintas propuestas para brunch y comida, lo que permite convertir sus establecimientos en espacios para diferentes momentos de la jornada.

Una pausa para comer también forma parte de la rentrée

Con el regreso a la oficina reaparece otra de las rutinas que desaparecen o se relajan durante el verano: la pausa de mediodía. Para quienes vuelven a horarios más estructurados, comer fuera de casa debe encajar de nuevo entre reuniones, desplazamientos y obligaciones.

PAUL plantea para ese momento diferentes combinaciones de sándwiches, ensaladas, bebidas y postres, con opciones para consumir en el establecimiento o llevar. Su carta de brunch y lunch incorpora además ensaladas, pastas, tartines, croissants salados y otras propuestas que amplían la oferta más allá de la tradicional boulangerie.

La idea conecta con una forma de entender el café y la panadería que va más allá de comprar algo para llevar. El establecimiento puede convertirse en una parada breve antes de comenzar el día, en un lugar para desayunar con calma o en ese espacio intermedio donde hacer una pausa antes de volver al trabajo.

De una pequeña panadería francesa a Madrid

La historia de PAUL comenzó en 1889, cuando Charlemagne Mayot se hizo cargo de una pequeña panadería en Croix, cerca de Lille. Cinco generaciones después, aquella empresa familiar se ha convertido en una marca internacional vinculada a la tradición francesa de la panadería y la cafetería.

Uno de los elementos que la compañía ha mantenido a lo largo de su evolución es la importancia del pan y de su elaboración. En España, PAUL cuenta con obradores desde los que se abastecen sus establecimientos, mientras que su propuesta combina la parte de boulangerie con cafetería y restauración.

La llegada a Madrid se produjo en noviembre de 2025, con la apertura de dos restaurantes, en calle Serrano y Plaza del Perú, junto a un obrador de pan y pastelería. La capital se incorporó así a una expansión española que había comenzado unos meses antes en Barcelona.

Los pequeños rituales de septiembre

La rentrée tiene, en realidad, poco que ver con los grandes cambios. Para muchas personas se reconoce en pequeños gestos: volver a pedir el mismo café cada mañana, recuperar el desayuno antes de entrar en la oficina o disponer de unos minutos para comer antes de continuar con la jornada.

Es precisamente en esos hábitos donde PAUL encuentra el argumento de su propuesta para septiembre. Una mirada a la vuelta a la rutina desde la gastronomía cotidiana y desde una tradición francesa que, después de más de un siglo de historia, busca ahora hacerse un hueco en los ritmos urbanos de Madrid y Barcelona.

Más información: PAUL España