Tokio en otoño: flores, jardines y cultura más allá del sakura

Santiago Cuesta

La capital japonesa cambia de paisaje después del verano y ofrece durante el otoño una combinación de flores, jardines históricos, grandes espacios verdes y propuestas culturales. Más allá de la conocida floración del sakura, Tokio permite descubrir en esta época del año otras especies vinculadas a la tradición japonesa, desde el hagi hasta los cosmos y los crisantemos.

Entre septiembre y noviembre, distintos espacios de la ciudad programan actividades relacionadas con la temporada. El resultado es una forma diferente de recorrer Tokio, en la que la naturaleza y la cultura se incorporan al itinerario urbano.

Jardín Mukojima-Hyakkaen
Jardín Mukojima-Hyakkaen

El hagi florece en el histórico jardín Mukojima-Hyakkaen

Una de las primeras señales del otoño aparece en el Jardín Mukojima-Hyakkaen, en el este de Tokio. Este espacio histórico, con más de 200 años de antigüedad, es conocido por su colección de plantas y por conservar una de las muestras de jardinería vinculadas al periodo Edo.

Su principal atractivo durante septiembre es el hagi, una planta tradicionalmente asociada a las llamadas siete flores de otoño de Japón. En el jardín crece sobre una estructura de bambú de unos 30 metros de longitud, formando un túnel por el que los visitantes pueden caminar entre las flores.

El Hagi Matsuri, dedicado a esta flor, se celebra en 2026 del 19 de septiembre al 12 de octubre. La propuesta convierte el jardín en uno de los lugares de Tokio donde observar una de las primeras manifestaciones florales de la nueva estación.

Más de cuatro millones de cosmos en Showa Kinen Park

Más al oeste de la capital, el Showa Kinen Park ofrece una escala completamente diferente. El espacio cuenta con unas 180 hectáreas y reúne más de 800 variedades de flores y plantas, con diferentes paisajes a lo largo del año.

Durante el otoño, uno de sus principales atractivos son los campos de cosmos. El Cosmos Festival 2026 se celebra del 12 de septiembre al 25 de octubre y reúne más de cuatro millones de flores de distintas variedades, entre ellas los cosmos rosados y blancos conocidos como Sensation y los amarillos Lemon Bright.

El recorrido por el parque permite encontrar además otras especies características de estos meses, como los lirios de araña roja, las dalias y el osmanthus, cuyo aroma aparece especialmente entre finales de septiembre y mediados de octubre.

Los crisantemos y la tradición japonesa

El otoño floral de Tokio continúa con una especie que tiene una relación especialmente estrecha con la cultura japonesa: el crisantemo. Su presencia se extiende por jardines, templos y celebraciones tradicionales y constituye otra de las expresiones de la relación entre la sociedad japonesa y el cambio de las estaciones.

El templo Takahata Fudoson Kongoji, situado en el oeste de Tokio, celebra cada otoño su Festival del Crisantemo. La edición de 2026 está prevista del 26 de octubre al 17 de noviembre y reúne ejemplares cultivados por asociaciones de diferentes ciudades de la región de Tama.

La exposición incluye distintas formas de cultivo y presentación de la flor, desde grandes ejemplares y bonsáis hasta composiciones en cascada y flores cortadas. El portal oficial de turismo de Tokio también incluye este festival entre sus propuestas destacadas para descubrir las flores de otoño de la ciudad.

El otoño también entra en los museos

La temporada otoñal no se limita a jardines y parques. Tokio ha incorporado en 2026 una nueva propuesta cultural, el Autumn Night Museum, que permitirá ampliar hasta las 20:00 horas el horario de seis museos y espacios culturales entre el 5 y el 27 de noviembre.

Participan el Museo Metropolitano de Edo-Tokio, el Museo Metropolitano de Arte de Tokio, el Museo Metropolitano Teien de Arte, el Museo Metropolitano de Fotografía de Tokio, el Museo de Arte Contemporáneo de Tokio y la Tokyo Shibuya Ko-dori Gallery.

La iniciativa contempla además tarifas especiales y, en algunos de los espacios participantes, acceso gratuito para estudiantes a partir de las 17:00 horas. De esta forma, la programación cultural prolonga la jornada y añade una segunda dimensión a una temporada tradicionalmente asociada a los paisajes otoñales.

Otra forma de recorrer Tokio

El otoño permite descubrir una Tokio diferente a la de las imágenes más conocidas de la primavera. Los jardines históricos, los grandes parques y los templos ofrecen escenarios vinculados a las flores de temporada, mientras que la programación cultural amplía las posibilidades más allá de los espacios al aire libre.

Desde el túnel de hagi de Mukojima-Hyakkaen hasta los millones de cosmos de Showa Kinen Park y los crisantemos de Takahata Fudoson, la ciudad ofrece durante estos meses distintas formas de acercarse a la relación entre naturaleza, tradición y vida urbana que caracteriza a Japón.

Más información: https://www.gotokyo.org/es/